La Llajta: sin proyecto, terreno ni consenso para nuevo relleno

Un convenio fija como plazo hasta finales de diciembre para que ya no ingrese más basura al botadero de K’ara K’ara en la capital cochabambina.
jueves, 04 de julio de 2019 · 00:00

María Mena  / Cochabamba

Doña Cristina Mamani vive desde hace 10 años en el barrio Los Pinos, ubicado a  50 metros del botadero de K’ara K’ara  en el sur de la ciudad de Cochabamba. En su cocina nunca faltan yerbas medicinales como la manzanilla, anís, yerbabuena y el cedrón; también tiene maicena, sales de rehidratación y otras medicinas para el dolor de cabeza o infecciones estomacales que podrían tener sus hijos.

“Antes de que salga el sol, en la tarde, cuando llueve o hace viento, el olor que viene del botadero de K’ara K’ara es insoportable. Mis hijos tienen dolores de cabeza y de estómago por la basura. Así vivimos en el Distrito 15”, se lamenta doña Cristina. 

La única solución que ve para que desaparezcan los malestares de sus hijos, es que el botadero sea reubicado en otra zona. Cuando se mudó a Los Pinos, junto  con  su familia, ya había la intención y promesas de la Alcaldía de trasladar el relleno sanitario. El último plazo consensuado con los vecinos vence a fin de este año.

Sin embargo, cuando faltan seis meses para se cumpla esta fecha tope, el municipio no tiene un terreno ni un proyecto concreto para el nuevo relleno. Analiza varias opciones; entre ellas está la propuesta presentada por la Compañía de Limpieza e Ingeniería Ambiental Colina SRL, actual encargada del tratamiento de los residuos. Se trata de una planta enfardadora que compacta la basura en cubos y que demandaría un presupuesto de 60 millones de bolivianos.

“El nuevo relleno aún no lo tenemos definido. Estamos sujetos a un proceso. Estamos viendo varias opciones”, afirma el jefe del departamento de Gestión de Residuos Sólidos y Líquidos de la Alcaldía de Cochabamba, Marco Claure.

A su vez, el secretario de Desarrollo Sustentable de la Alcaldía, Fernando Guillén, confía en que antes de diciembre se llegue a un acuerdo con los vecinos, que se apruebe la propuesta municipal y que en K’ara K’ara se sigan depositando las 520 toneladas diarias que se generan en la ciudad de Cochabamba.

Paralelamente, dice Guillén, se trabaja en otras alternativas para el cierre del vertedero fijado hasta octubre de 2020 como establece la Ley 755. Para  los próximos meses, la Alcaldía pretende lanzar una convocatoria para industrializar la basura, pero las empresas interesadas deben poner la tecnología y el terreno. Esta licitación aún no tiene fecha de publicación y sigue en análisis el Documento Base de Contratación.

“Hubo varios convenios para extender el plazo. El último alargue ha sido hasta diciembre de este año, pero la Alcaldía tiene que poner de su parte para que de una vez se cierre este botadero”, afirma el presidente del Distrito 15, Vicente Hinojosa.

Desde hace 32 años se depositan los desechos de los cochabambinos en K’ara K’ara. En ese entonces, y por al menos 10 años, no se efectuaba ningún control ni se realizaban obras de mitigación para disminuir la contaminación en el lugar.

Con el paso de los años el tratamiento de los residuos se fue mecanizando, pero paralelamente los asentamientos humanos fueron avanzando. Actualmente, el Distrito 15 está conformado por 90 Organizaciones Territoriales de Base (OTB) y juntas vecinales donde viven más 50.000  habitantes.

El vertedero, que tiene una superficie de 36 hectáreas, tiene tres celdas. Una está en proceso de cierre técnico y las otras dos, que fueron unidas, están en operación y es donde se hace la disposición final de la basura.

En la playa de descarga, que tiene siete hectáreas, el olor a podredumbre es insoportable. Los camiones llegan, descargan y se van. Mientras que un grupo de mujeres hacen la selección y diferenciación de los desechos, una jauría de aproximadamente 50 perros rodea todo el perímetro de la fosa en busca de alimento.

Sólo un muro perimetral separa a las familias de las OTB Alta Orco, Los Pinos, Villa Flores, 12 de Septiembre, Amanecer, Chaupiloma, Central Milenio y Norte Arrumani. 

En la zona de K’ara K’ara, que lleva el mismo nombre del relleno, hay tres unidades educativas, un hospital de primer nivel, dos parques infantiles, un mercado de dos plantas, un módulo policial y un centro cultural. 

La empresa Colina se adjudicó la concesión del relleno en septiembre de 2014 y su contrato finaliza en 2024. Está a cargo del mantenimiento del botadero, el tratamiento de los residuos y el cierre técnico.

El gerente de Operaciones de K’ara K’ara, Daniel Lara, afirma que la tecnología que se usa es rudimentaria porque se cubre con tierra toda la basura que ingresa.

Botadero  municipal

  • Creación   El botadero de K’ara K’ara fue inaugurado en 1987.
  • Superficie  36 hectáreas.
  • Terreno El terreno donde se emplaza actualmente el botadero es propiedad de la Universidad Mayor de San Simón. El área fue  cedida en comodato a la Alcaldía.
  • Empresa   A cargo del recojo de basura está la Empresa Municipal de Servicio de Aseo (EMSA). Tiene 68 carros que cubren el 92% del municipio.

Encuentra todas las notas de este dossier en el siguiente link: https://www.paginasiete.bo/especial01

Esta investigación fue realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight VI de Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsa la Fundación para el Periodismo con el apoyo del European Journalism Centre.

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