AltitudeSolutions, convierte los datos en dinero

Adrián Campero es un físico con olfato de negocios. Junto con dos socios se dedica a asesorar a empresas para optimizar sus operaciones con análisis de datos. Un nuevo chip para Bolivia.
martes, 06 de agosto de 2019 · 00:00

Isabel Mercado Periodista

Los datos son dólares. Contantes y sonantes. Son negocios, oportunidades e ideas. El mundo actual se mueve con datos, con información. Y las empresas también.

Con este convencimiento, tres jóvenes paceños decidieron desarrollar un negocio basado en el análisis de datos, aplicable a todo tipo de empresas.

Adrián Campero, junto con  sus socios Fabián Rojas y Adrián Cabrera se formaron en las mejores universidades del mundo (Harvard, MIT, EPFL), pero eligieron su país para desarrollar un modelo de negocio que es cada vez más importante y poderoso en el mundo: Data Analytics (DA).

Adrián es físico y sus socios se formaron ambos en ingeniería microtécnica, y desde su pasión por los números dieron forma a un emprendimiento innovador para Bolivia. Así nació, hace dos años,  AltitudeSolutions.

“Lo que hacemos es ayudar a las empresas a explotar el potencial de sus datos. Les ayudamos en el proceso de recopilación de la información, en el análisis y finalmente entregamos herramientas accionables para la toma de decisiones estratégicas”, comenta Adrián Campero.

“Hemos atendido a una docena de empresas importantes desde que empezamos. Lo que hacemos es entrar, barrer toda la información y encontrar recomendaciones y conclusiones puntuales; proyectos que son implementables inmediatamente. De todas las empresas con las que hemos trabajado hasta ahora, sólo dos tenían a un analista de datos, es decir no se analizan los datos en Bolivia”.

Data analytics y management consulting

El mundo de Data Analytics no es nuevo, pero está empezando a despegar en todo el planeta. En Bolivia  adquiere importancia porque en los últimos 10 años ha habido un crecimiento sostenido de las empresas y las utilidades, pero, ante una aparente desaceleración de este crecimiento, las empresas necesitan entender por qué está bajando su utilidad y qué necesitan hacer para seguir siendo rentables y competitivas. Ya no es suficiente crecer, ahora hace falta optimizar, y eso, sin datos, es imposible. 

El negocio empezó con management consulting, que puesto en español sería algo así como consultorías gerenciales. Es un tipo de consultoría muy puntual que aún no ha calado muy fuerte en Bolivia, pues aquí las empresas hacen principalmente auditorías, no se focalizan en lo estratégico. El principal problema en Bolivia es la carencia de analistas de datos constantes en las empresas, razón por la cual optaron por enfocar sus esfuerzos en data analytics.

“Cuando no tienes manejo de los datos en una empresa, es como ver una situación a través de la neblina o con una luz muy tenue”, compara Adrián Campero. 

Con el análisis de datos, “se enciende la luz y se puede empezar a tomar decisiones estratégicas”, dice.

La idea es encontrar posibilidades de optimización de costos, ventas, mercados, clientes, proveedores. En Bolivia, el costo laboral ha ido creciendo en los últimos años, y eso incide mucho en la rentabilidad. “Cuando no tienes la figura clara de dónde optimizar, es imposible tomar decisiones para mejorar tu utilidad”, apunta.

Hacer en Bolivia

Los tres socios han apostado por Bolivia después de formarse en otros países, en las mejores universidades, porque están convencidos de las oportunidades en su país, donde cuesta mucho hacer las cosas, pero todo está por descubrirse. 

“A mi vuelta no ha sido todo automático, y uno tiene que adaptarse a algunos de los obstáculos de nuestro país, pero la satisfacción de estar acá y poder hacer la diferencia  es enorme. A mí personalmente me encanta vivir en La Paz, soy totalmente paceño”, comenta Adrián Campero.

“Talento hay, lo que nos falta es focalizar esfuerzos donde podemos hacer la diferencia. El mundo de datos cuenta con herramientas accesibles. No son necesarias grandes inversiones para dar el primer paso en tu empresa. Es lo que queremos”, señala.

En el mediano plazo estos empresarios milennials quieren convertirse  en un referente de data analytics en Bolivia, con alianzas estratégicas en otros países y otros continentes. 

Conforme va creciendo el interés y la necesidad de las empresas nacionales en hacer uso de sus datos para mejorar y optimizar sus negocios, estos consultores ven incrementarse sus  oportunidades de trabajo. Actualmente, se han sumado al equipo otros tres profesionales bolivianos  seleccionados con mucha rigurosidad. El capital humano, sin duda,  es su mayor capital. “Nuestro objetivo es que nuestros clientes se sientan que están tomando un servicio de primerísima calidad”, concluye Campero.

HOJAS DE  VIDA

  • Fabián Rojas  Bachelor en Ingeniería Microtécnica (Nanotecnologías) en la EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne). Maestría en Fotónica Aplicada. Docente de Mecatrónica en la UCB.
  •  Adrián Campero  Bachelor en Física en Harvard (2012). Posgrado en Investigación de baterías de litio en MIT y Nuevas tecnologías de baterías en Pellion Technologies,  2008.
  •  Adrián Cabrera  Bachelor en Ingeniería Microtécnica (Nanotecnologías) en la EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne), Maestría en Supply Chain Management en la EPFL. Hizo su tesis de maestría en Harvard.

Adrián, el abanderado que llegó a Harvard

Adrián Campero pasó de batir el récord histórico de mejores calificaciones en el Colegio Alemán Mariscal Braun de La Paz, a estar en una de las mejores universidades del mundo, la famosa Harvard, en EEUU.

Siempre le gustaron los números y se destacó en ciencias exactas, pero su pasión era la física. En consecuencia se decidió por esta carrera.  

“A pesar de que tenía buenas notas, para poder entrar a cualquiera de las universidades de la Ivy League (las universidades de mayor renombre de EEUU) tienes que mostrar algo más interesante. En mi caso me ayudó mucho la música y el deporte”, cuenta.

Adrián estudió piano y guitarra desde  los cinco años. Se volvió un rockero con la guitarra -incluso fue parte de una banda que ganó un concurso internacional- y jazzista con el piano. Además, sobresalía en fútbol, pero cuando llegó a Harvard se percató que ser sobresaliente en Bolivia no lo hacía superior al promedio de cualquier chico de esa universidad.

“Fue un baño de realidad”, recuerda. “Por ejemplo, llegué pensando que el nivel de fútbol sería malo, pero ni siquiera pude clasificarme para el equipo suplente de la ‘U’”.

Además de los conocimientos y una formación de primera línea, Harvard le trajo a Adrián otras constataciones. “A la mitad de la carrera hice una pasantía en un laboratorio de MIT y ahí pude vivir lo que hacen los físicos verdaderamente. Me di cuenta que trabajar en investigación, en un laboratorio, no era lo mío. Además, quería volver a Bolivia y con la física en Bolivia no iba a tener muchas oportunidades”. 

Fue entonces que, sin abandonar la física, tomó cursos de economía y contabilidad. A su regreso al país, se volcó a los negocios y sin dejar nunca   el deporte ni la música, que son sus pasiones, empezó a cavilar sobre un emprendimiento propio en su país. Hasta que llegó AltitudeSolutions.

“Siempre tuve la idea de volver, en parte influenciado por mi papá. Uno puede ser exitoso afuera, pero en tu país estás aportando. Me encanta estar aquí en este momento dedicándome a esto tan necesario para las empresas. Estoy convencido de que podemos profesionalizar mucho este campo”.

 

 

62
4