Mónica Orellana historias de fracaso que inspiran

Esta economista de 26 años es la nueva organizadora de los eventos Fuckup Nights, cuyo objetivo es acabar con el estereotipo de que el éxito y la realización profesional se logran a la primera.
martes, 06 de agosto de 2019 · 00:00

Alejandra Pau Periodista

Los exitosos son aquellos emprendedores que materializan sus ideas y logran consagrarse profesionalmente al  primer intento y no han conocido fracaso alguno o ¿no? Los eventos Fuckup Nights surgieron para mostrar que fallar en el trayecto no es el final del camino hacia la meta. 

La economista Mónica Orellana Torrico lleva dos versiones como organizadora del Fuckup Nights La Paz, pasó de ser parte del público a encargarse de esta  actividad cuyo concepto  se propone inspirar a través de las experiencias “fallidas” de los demás. 

Hace algún tiempo Orellana dejó atrás su intención de dedicarse a la investigación cuando descubrió su afinidad innegable por impulsar la creación y desarrollo de Pymes. 

 “Vi en su sitio web que estaban buscando un organizador y no lo pensé ni un segundo (…).El objetivo es reducir esta presión para lograr el éxito a la primera y la frustración de las personas que no lo logran a través de las experiencias de los que comparten sus historias”, cuenta Orellana.  

El movimiento Fuckup Nights inició el 2012, en México, y  comprende una serie de  eventos casuales  en los que  se comparten historias de fracaso. Actualmente se realizan en más de 318 ciudades, en 86 países. En cada versión se invita a tres o cuatro personas para que  compartan ante  una audiencia desconocida su historia de fracaso profesional en negocios, alianzas, productos, eventos, entre otros.

La primera versión de Fuckup Nights La Paz se desarrolló el 2015 y estuvo a cargo de la Fundación IES. Orellana se hace cargo desde la décimo segunda versión, no recibe pago alguno por organizar los eventos y  obtiene colaboración  de voluntarios que están interesados en el concepto que ofrece esta experiencia. 

Cada versión se sustenta gracias a las entradas de 30 bolivianos que paga cada asistente al evento.   

La primera versión que organizó el Especial de Moda y la segunda fue  Mujeres y Empresa. Los  expositores cuentan  la historia de un fracaso profesional, qué les salió mal y qué aprendieron de esa experiencia.  “Hacemos una curaduría de la historia que deciden contar. Aprendo mucho de ellos porque me confiesan  muchas veces otras tantas experiencias que no se atreven a decir en público”, comenta Orellana.  

En cada  versión y después de cada exposición hay una ronda de preguntas a los participantes.

Esta voluntaria millennial ha hecho una innovación a Fuckup Nights para lidiar con la impuntualidad local, invita a un experto en emprendimiento y creación de Pymes que da pautas para establecer nuevas empresas. Después de ello, comienzan las exposiciones y cuando concluyen,    el público puede preguntar y hacer comentarios.

El siguiente paso para esta organizadora que se hace cargo de este evento a partir de este año es generar alianzas para que Fuckup Nights tenga más difusión y  genere recursos que garanticen una mayor periodicidad. 

“Creo que compartir las historias de fracaso humaniza a los expositores frente a la audiencia, tal vez mucho más que contar la historia de éxito. Sobre todo porque los invitados hoy han logrado destacarse en otros emprendimientos o iniciativas en el mismo rubro, en otros o están rumbo a ello. No lo dejaron todo y renunciaron. Es una puerta para saber que se puede seguir intentando”, expresa Mónica  Orellana.

 

HOJA DE VIDA

Mónica Orellana es economista y es organizadora del FuckupNights La Paz.
Fotos Freddy Barragán / Página Siete
  • Nacimiento   Orellana nació en  Punata, Cochabamba, pero radica en La Paz junto a su esposo.  
  •  Estudios   Se graduó de Economía, tiene una maestría en Administración de Empresas y un diplomado en Econometría Aplicada.   Carrera  Su pasión son  las Pymes y  ayudar a las personas a crear  startups. Actualmente, desarrolla una plataforma en este mismo ámbito.

Una oportunidad para relajarse y dejar la tragedia

Para Mónica Orellana Torrico, organizadora de Fuckup Nights La Paz,  más personas  se están animando a hablar de sus fracasos  y esa es una de las oportunidades más importantes que tiene el concepto, pero todavía es una transformación en desarrollo. 

 Existen  exponentes que serían interesantes para que hablen de sus fracasos antes de que lograran destacarse en su carrera, pero cuando se les menciona la palabra “fracaso” no  la reciben de la mejor manera.  

  “Cuando se les menciona la palabra tropiezo o caída, las personas son más abiertas a hablar de ello. Esto es una desventaja tal vez para los eventos desde que  los estoy organizando, creo que antes de que yo esté los retos eran otros”, dice Orellana.

   Valerse de redes como Facebook y otras plataformas para la difusión de los eventos, además de los medios tradicionales de comunicación, representa una ventaja para la organizadora en un mundo donde  la inmediatez está al alza.    

   “Otra  ventaja del evento, en un momento como el nuestro, es generar espacios no sólo de aprendizaje sino  que al hacerlo los asistentes puedan relajarse”, destaca Orellana. 

 Para ella, que una persona sepa que otra  ha tirado su inversión por la borda puede servir para que otras aprendan, pero se trata de hacerlo  no con un aire de tragedia sino de una forma amena. Al final del día fallar es intrínseco al ser humano. 

   Al no existir un evento parecido en La Paz, Fuckup Nights tiene el potencial de no ser sólo  autosostenible, sino de generar utilidades a mediano plazo.

 “Las personas que lo han vivido disfrutan tanto de los eventos que quieren participar, replicar  o asistir a la  siguiente versión” añade la organizadora de los eventos. 

 Entre las desventajas, considera que la planificación requiere de una inversión  de tiempo importante como voluntaria, pero ella  lo  ve de esa manera: una “inversión” y no una pérdida de tiempo.  Una de las cosas que más satisfacción le genera es que los asistentes se vayan con una sonrisa e inspirados a fortalecer sus ideas.

 

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