Al menos 8 amenazas ponen en riesgo los ríos del país

Los desechos afectan al 80% de los afluentes en Bolivia, según el último censo agropecuario. Se suman la deforestación y la falta del manejo de cuencas.
jueves, 5 de marzo de 2020 · 00:45

 Página Siete / La Paz

Hay al menos ocho  amenazas que acechan sobre los ríos  del país. Los desechos hospitalarios, la basura (lixiviados y plásticos),  la falta de manejo de cuencas, la deforestación, los residuos de droga (coca procesada), la industria, la contaminación por extracción de áridos y  la minería afectan a las afluentes de los nueve departamentos del país.

Página Siete visitó seis afluentes cuyos estados son críticos y constató así las denuncias publicadas en medios locales del  país desde el año 2010 hasta la fecha. La mayoría de  los casos fueron reportados por los comunarios de las  zonas afectadas.

    Una de las denuncias más polémicas fue registrada en 2010 en Cochabamba, donde comunarios advirtieron el hallazgo de desechos de  droga remojada - procedente de  fábricas de cocaína - en las  orillas de los ríos.

Otro hecho similar se reportó en  2011, cuando autoridades retiraron cerca de dos toneladas de coca procesada en los alrededores de la laguna Corani, ubicada en la provincia del Chapare.  

En 2014 un hecho similar se reportó en  el departamento de Beni, cuando miles de peces murieron por los altos niveles de acidez que contenía el río San Ramón. Entonces se encontraron fábricas de drogas en este sector. Ante esa situación,  el municipio mandó a realizar un estudio de la calidad del agua.

 Basura,  gran  contaminante

La basura es el principal contaminante de los ríos de Cochabamba, según este registro. En el municipio de Tiquipaya, el botadero  a cielo abierto  está en cercanía de los ríos Khora y Chutakawa, y los  lixiviados generados por estos residuos llegan  a estos afluentes.  En este sector, los comunarios ya reportaron desde 2014 la contaminación de los dos ríos, incluso reportaron la presencia de     desechos hospitalarios, y el sector no contaba con muro perimetral.   

En mayo de 2019, una investigación en gestión integral del Centro de Investigación en Ciencias Exactas e Ingenierías (Cicei) de la Universidad Católica Boliviana (UCB)  informó que el río Rocha estaba contaminado con 15 tipos de metales pesados y 37 tipos de pesticidas. 

Los  resultados mostraron la presencia de aluminio, cromo, cobre y zinc en mayor medida. Identificaron también  uranio, plomo, mercurio, níquel y  arsénico, entre otros en menor proporción y de acuerdo al  punto de muestreo.

Según  el  monitoreo  elaborado por este medio, en 2018, en La Paz, comunarios ya reportaron la existencia de basura hospitalaria en los ríos Queca (Achacachi) y la cuenca Katari (Pucarani).

 En mayo  pasado, la gobernación de La Paz encontró residuos hospitalarios. Un  hallazgo similar se registró   en las  orillas del lago Titicaca en la comunidad de Quillima del municipio de Escoma.

 Los vecinos también denunciaron  la presencia de basura hospitalaria en   la cuenca Katari. Las aguas de este río son oscuras por la presencia de metales pesados. Entre los restos que el agua deja a su paso se observan  cadáveres de animales, botellas plásticas de todo tipo, escombros, desechos de la mina de Milluni y plásticos.  Allí, según  los comunarios.,  abundan residuos patógenos de hospitales, químicos usados  en  mataderos clandestinos e incluso restos humanos. 

Los estudios oficiales sobre los desechos y la contaminación de los ríos rurales son escasos. Una de las pocas investigaciones - el Censo Agropecuario que fue realizado  en 2013 por el Instituto Nacional de Estadística-  revela que basura doméstica afecta un 80% de los afluentes en el país.  

Uno de los departamentos que registra mayor número de denuncias es Potosí, donde los  ríos La Lava, Huari Huari y Vitichi presentan afectación por la minería.   

  
Desde 2014 se registran  niveles de contaminación en afluentes tres municipios de La Paz. Este año  también se reportó el asentamiento de dragas en Teoponte, Guanay, Mapiri y otras poblaciones del norte paceño. 

La situación de la minería es similar en Pando y Beni. Allí también hay informes de contaminación de ríos por metales. El año  2019, comunarios denunciaron  que los niveles de  mercurio estaban por encima de los límites permitidos en las comunidad Ese Ejas de Pando y Beni.

 La falta de un adecuado  manejo de cuencas   es otra de las amenazas a los afluentes. Uno de los casos más recientes y dramáticos se registró en febrero en la  cuenca Taquiña de Tiquipaya.

Los ríos son vida. Su contaminación significa la destrucción de ecosistemas  e, inevitablemente, daña al ser humano. Su preservación debe ser prioritaria.

- Esta investigación fue realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight VI de Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsó la Fundación para el Periodismo con el apoyo del European Journalism Centre.

 

 

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