La ley que protege afluentes y ríos de Bolivia data de 1906

Expertos indican que no hay “una normativa madre” que contemple acciones contra la contaminación hídrica por minería, basura o agroquímicos.
jueves, 5 de marzo de 2020 · 00:48

 Wara Arteaga V. /  La Paz

Con una ley de hace más de un siglo,  Bolivia protege  sus ríos  y  lagos.  Cuando se aprobó esa norma,  el 28 de noviembre de  1906,  la principal preocupación era la oferta y la  demanda  del líquido vital porque aún se consideraba que el  agua era un recurso renovable. Más de  100  años después  la   Ley de  Residuos Sólidos (2015)  tampoco toma en cuenta   la preservación de los afluentes. 

El presidente del Centro de Estudios Ecológicos y Desarrollo Integral  (CEEDI) y miembro de Lidema (Liga de Defensa del Medio Ambiente), Jorge Quintanilla, explica que la  ley de 1906 respondía a las necesidades de esa época. 

“La norma aborda temas que en ese momento eran cruciales y ahora no existen. Hace un siglo no  había la contaminación que hay ahora. En esa época  el problema mayor era de abastecimiento y uso de los recursos de los afluentes. Hoy  la preocupaciones son el abastecimiento, uso y contaminación de ríos”, sostiene Quintanilla.  

Con el crecimiento de la población -argumenta- ha aumentado la  demanda de agua para el  uso agrícola y minero, además para el consumo. Sin embargo  la oferta no ha mejorado. “Una nueva normativa debería definir   un equilibrio entre oferta, demanda y  mantenimiento de la calidad de agua”.

Según el experto, hace falta una “cultura del agua”. Explica que si bien   otras disposiciones normativas reglamentan la protección de afluentes y ríos,  éstas no son más que “paliativos circunstanciales”. 

“En la Ley de Medio Ambiente, por ejemplo, uno de los reglamentos  se refiere a la contaminación hídrica, pero es una cosa pequeña. En  la Ley Minera también hay  un reglamento  sobre las acciones mineras; pero esos son parches,  no hay una la ley madre. Por todo ese conjunto de no actualizaciones  se debe  establecer una estrategia de incidencia para recursos hídricos”, observa.

 Basura y lixiviados

Según  especialistas,    hay   tres   tipos principales de contaminación de los afluentes bolivianos: el primero se refiere a las   aguas residuales. “60% de las aguas del país no son tratadas y van directo a los afluentes de agua”, explica   Martín del Castillo, director del proyecto Gestión Ambiental Municipal de Helvetas. 

El segundo tipo  de contaminación de ríos -asegura Del Castillo- es el mal manejo de los residuos sólidos (basura echada a ríos). Y la  tercera fuente es la minería.

Si bien la  contaminación por residuos sólidos  no es la única que afecta  a los afluentes, es uno de los problemas más constantes en los municipios  de Bolivia, explica  Del Castillo.  De acuerdo al experto,   los botaderos cerca de los ríos en los pueblos son focos de vectores que  afectan  a los cuerpos de agua. 

“El 90% de los botaderos del país son a cielo abierto  y de ese porcentaje, el 50% está cerca o en los mismos cuerpos de agua. Es decir,  botan la basura cerca o directamente en el cauce del río para que el agua se la lleve”, dice.

 Estos residuos,  que no se someten a ningún tipo de control, generan lixiviados (líquido que genera la basura) que llegan a los ríos. Y esas aguas contaminadas   se utilizan luego para riego e incluso para  consumo.

 
“No estamos hablando de elementos menores, los residuos sólidos pueden afectar fuertemente la contaminación de las aguas que usamos para regar o consumir”, agrega. 

Aunque la Ley de Aguas no contempla este problema, la normativa de  Gestión integral de Residuos Sólidos - que se aprobó  el 28 de octubre de 2015- toma en cuenta  aspectos que buscan evitar que los desechos lleguen a los cursos de agua. A criterio de Del Castillo,  esa norma  es “sólida”.

 Norma y botaderos

“En los últimos años salió una nueva ley sobre  el manejo integral de los residuos sólidos. El enfoque busca  no sólo enterrar el residuo sólido,  sino también promover un mayor  aprovechamiento del desecho”,  destaca.

Esa norma además  amplía la responsabilidad de la persona que  genera el residuo. Esto quiere decir que a mediano plazo  las empresas y las  industrias  que  generen  mayor cantidad de residuo, deben aportar  para  el tratamiento de sus residuos.

 Pero esta parte de la normativa está lejos de la realidad de la mayoría de los  municipios del país, según los especialistas. 

“Los botaderos y áreas contaminadas por residuos deben ingresar a procesos de clausura, cierre técnico y saneamiento ambiental, en cumplimiento con la normativa vigente y protección a la salud, en un plazo máximo de cinco años, de acuerdo a la planificación que emita el Ministerio cabeza de sector”, indica la segunda disposición transitoria  de la Ley de Residuos Sólidos.

 Entre las disposiciones adicionales, la normativa  contempla que las afectaciones de lixiviados  en afluentes de agua, se regulen en el  Código Penal. 

“Quién vertiere lixiviados generados en sitios de disposición final, en cuerpos o cursos de agua, así como el que disponga residuos o establezca botaderos adyacentes a cuerpos o cursos de agua, afectando la salud humana o la seguridad alimentaria, y no haya implementado medidas correctivas y de reparación”, se lee en  la disposición cuarta.  

 “Las autoridades municipales están contra la espada y la pared porque no tienen cómo implementar correctamente la norma. Nosotros promovemos  los estándares mínimos a la hora de poner el servicio. A nivel municipal la gente necesita claridad y servicio. Se requiere  apoyar a los gobiernos municipales para definir criterios mínimos a la hora de prestar el servicio”, detalla Del Castillo.

Quintanilla muestra que en mayo del año  2018, Lidema  y el CEEDI realizaron una estrategia  de incidencia para una  ley de recursos hídricos. “Éste es un primer paso para elaborar  un anteproyecto que  incorpore los conceptos de uso integral del  agua y proteja los ríos para  beneficio del desarrollo  nacional”.

 

La  normativa

  • Ley  El título IV del capítulo II de la Ley de Medio Ambiente contempla   el  recurso Agua. Tiene  cinco artículos. 
  • Artículo  36 Establece que las aguas en todos  sus estados son de dominio originario del Estado. Indica que su protección y conservación   es  una tarea fundamental del Estado y la sociedad. 
  • Artículo  37 Establece que la panificación,   la protección y  la conservación del agua  en todos sus estados es de prioridad nacional. 
  • 1992  La norma aprobada en 1992 indica que los organismos correspondientes  reglamentarán   el aprovechamiento  integral y el  uso racional de las aguas.

 Ley de114 años    
La Ley de Aguas vigente data de 1906 y contempla el abastecimiento y uso del agua. Ahora la preocupación es la contaminación y gestión de ríos.  

90% De los botaderos de basura del país son a cielo abierto. De ese porcentaje, el 50% está cerca o en los cuerpos de agua. La basura se deposita en los cauces  para que el río se lleve los residuos o los lixiviados.

2018 Ese año  Lidema y el CEEDI realizaron una estrategia  de incidencia para la elaboración de  ley de recursos hídricos. El objetivo de este plan es contar con un anteproyecto para incorporar  los conceptos de uso integral del  agua.

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