Carmen, enfermera y paceña de «corazón» que batalla en primera línea

La licenciada en enfermería con 30 años de carrera da todo de sí para atender a los enfermos que cada vez son más.
jueves, 16 de julio de 2020 · 00:04

 Anahí Cazas A.  Periodista

 Desde los últimos cuatro meses, la enfermera Carmen Lupe reconoce a sus compañeros de trabajo por el tono de voz. Tiene 30 años de carrera en  enfermería y jamás se imaginó vestir como “astronauta” para recorrer las salas del Hospital Obrero de La Paz, donde ya se registraron más de 80 casos de pacientes con coronavirus. Menos pensó que atendería una pandemia que le quita el sueño y en las horas de turno le rompe el corazón en pedazos. 

“Hemos colapsado. Los pacientes positivos están en todos los pisos y los enfermos que ingresaron con otras patologías se están infectando con Covid-19. Es muy triste, duele”, cuenta con la voz entrecortada Carmen, y añade que, como soldados caídos en una guerra sin tregua, muchos de los profesionales de salud  se contagiaron del virus. “Ya contamos con poco personal”, agrega.

 En los días de turno, Carmen vive las horas más tristes, pero no se rinde y siempre da ánimos a los pacientes. Pero hay jornadas en que se queda sin aliento. Una de las más desgarradoras fue cuando atendió a un médico infectado por el virus. “Me decía: licenciada, por favor me puede poner dexametasona, quiero vivir, póngame un antibiótico. Lo vi aleteando, apenas respiraba y hablaba”, recuerda. Luego de varios días el galeno logró salir adelante. 

Vio también cómo familias llegaban al hospital para sacar a sus seres queridos que habían sido internados por otras patologías. No todos llegaron a tiempo y muchas personas  se infectaron del virus. En las puertas de Terapia Intensiva vio también cómo ni bien muere un paciente, de inmediato ingresa otro. “En lo caliente le han puesto en la cama”, dice. Ante esas escenas temió que en algún momento se llegará a las situaciones drámaticas que se registraron en Italia y Francia: elegir entre jóvenes y viejos.

Cuando llegaron los días en que varios pacientes y colegas comenzaron a caer por el virus, Carmen se puso fuerte y se dio cuenta de que ya no había marcha atrás. No podía abandonar el barco, menos en plena tormenta.  Con 59 años la idea de jubilarse fue descartada. Para ella primero es el deber, siempre el deber de servir a los demás.

Así piensa desde hace 30 años, cuando comenzó a trabajar en el Hospital Obrero de La Paz. Eligió la carrera de Enfermería más por destino que por vocación, pero con el paso del tiempo fue seducida por su oficio y por la sonrisa de gratitud de muchos pacientes. “Es un trabajo de mucho riesgo, nos cambia el  carácter”,  sostiene. 

Dio sus primeros pasos en Catavi (Potosí), donde nació, creció y terminó sus estudios. “Elegí esta carrera al azar, me fui a Sucre desde Catavi con una amiga. Uno no siempre nace con una vocación, uno se hace. Yo doy todo por el todo, me quedo más tiempo en el trabajo por mis pacientes. Pese a los riesgos de la pandemia, estoy feliz de servir en primera línea”, reafirma Carmen Lupe, quien en los últimos cuatro años trabaja en el área de  Medicina Interna. Antes estuvo durante 17 años en la unidad de Hemodiálisis.  

 Vive desde hace más de 20 años en la ciudad de La Paz. “Yo soy bien paceña, nací el 16 de julio”, comenta orgullosa.

 Asegura que en tres décadas de carrera   nunca se enfrentó a  algo así: ver caer a pacientes, a colegas  por un virus. “Esto ya no tiene nombre”, lamenta.

 Entre  2000 y 2001, cuando en el hospital atendieron los primeros casos de VIH-Sida, ella y sus compañeras sentían incertidumbre. “Fue una impresión muy fuerte, todo el mundo estaba asustado”, dice y recuerda que en esa ocasión un médico les explicó la forma de transmisión y las medidas de cuidado que  todos entendieron. “Ahora los pacientes (VIH o Sida) están en cualquier cama”, comenta.  

Con  tono de amargura, Carmen Lupe refiere que en el hospital sólo les dieron barbijos y batas. Para vestirse como “astronauta”, ella y muchas de sus compañeras compraron con recursos propios los trajes y todos los insumos de bioseguridad. “Nosotros lavamos con detergente toda la ropa que usamos. Ya estamos cuatro meses en esa situación, más bien seguimos de pie y luchando”, afirma.

 En las 12 horas de turno, Carmen atiende a los pacientes y les da fuerzas para no rendirse. Ellos aprendieron a reconocerla por la voz. “Los veo como familiares;  cuando se van sanos, me siento muy alegre. Una se encariña con ellos”, confiesa. 

Una de las principales preocupaciones es no  llevar el virus a casa. Por eso, la enfermera cumple al pie de la letra todos los cuidados de bioseguridad. “Tengo miedo de contagiar a mi familia, es mi mayor temor”, recalca. “Me duele  en el alma no poder abrazar a mis nietos de 10 y 11 años. Ellos me miran y no puedo acercarme. El personal de salud sufre mucho”, comenta Carmen.

Extraña  charlar como antes con sus tres hijos. Pero tiene  fe en  que los  malos días pasarán.

 

 

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causado la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindibles para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Preguntas Frecuentes


   

9
1