Los candidatos no disipan la incertidumbre de electores

Después del Debate Presidencial, Camacho retó a Carlos Mesa y Luis Arce Catacora a un “debate de verdad”, pero la invitación fue rechazada.
domingo, 11 de octubre de 2020 · 00:04

Juan Carlos Véliz  / La Paz

Carmela tiene una pequeña carnicería en Villa Armonía (La Paz), sus ventas han disminuido hasta en  40% en relación a la etapa de la cuarentena por el nuevo coronavirus, según cuenta afligida, y ahora percibe que su futuro es aún más incierto en relación a la llegada del virus que puso en jaque su economía como la de miles de bolivianos.

 Ella admite que aún no definió por quién votará en las elecciones del siguiente domingo.

Los postulantes a la silla presidencial con mayor preferencia  indican que tienen el plan perfecto para salir de la crisis económica, pero las fórmulas no convencen a Carmela.

Luis Arce,  candidato del MAS, en un acto electoral.

 Luis Arce Catacora dice que devolverá la estabilidad económica y que traerá muchos bonos para inyectar recursos a la economía, mientras Carlos Mesa asegura que tiene la fórmula para acabar con la “triple crisis” generada por el gobierno de Evo Morales y la pandemia por el coronavirus. Luis Fernando Camacho quiere implementar el “modelo cruceño” en el país para potenciar la economía.

¿Qué pasará después de las elecciones? Es la interrogante de Carmela y de quienes aún no decidieron a cuál de los candidatos darán su apoyo el 18 de octubre y los postulantes a la administración del Estado tampoco ayudan mucho a disipar esos nubarrones de dudas.

El domingo se realizó el Debate Presidencial después de 18 años, pero al evento tan relevante no asistieron ni Arce ni Camacho por razones que fueron expuestas por sus partidos. El escenario que podría dar certidumbre a la ciudadanía quedó como un registro histórico de que la contraposición de ideas es parte de la democracia y que las diferencias programáticas e ideológicas pueden ayudar a remontar dificultades.

Camacho culpó a Mesa de su inasistencia e intentó reparar el error que –aunque sus partidarios dicen lo contrario- golpeó a su candidatura, desafió al candidato de Comunidad Ciudadana (CC) y Arce Catacora (MAS) a un “debate de verdad” pero el reto fue tomado como “de quien viene” en palabras de Marianela Paco, vocera del partido azul; mientras que Carlos Mesa agradeció con una carta el gesto democrático del otrora presidente del Comité Pro Santa Cruz que tuvo un papel determinante en las movilizaciones de octubre y noviembre.

Chi Hyun Chung (FPV) es el único que cogió el guante y desafió a Camacho a un debate sobre la palabra de Dios, la Biblia, pero el llamado al duelo bíblico no tuvo respuesta y quedó en la nada. Jorge Tuto Quiroga (Libre 21) tomó la palabra y aceptó debatir con el candidato de Creemos, que según las encuestas de intención de voto, tiene el tercer lugar en la preferencia. Al final no hubo debates sólo desplantes.

En la semana, el MAS puso en marcha dos guiones como parte de su estrategia electoral. El primero señala que el gobierno de Jeanine Añez hará todo lo posible para “suspender” las elecciones previstas en siete días e hizo circular misivas a organismos internacionales como la ONU, Celac y otros. El candidato presidencial Luis Arce Catacora llamó a las misiones de observación electoral a vigilar sigilosamente el desarrollo del proceso electoral. 

La otra trama señala que el 18 de octubre habrá un “fraude electoral” que arrebatará la “victoria” al partido de Evo Morales, quien está ansioso por dejar Buenos Aires y cruzar la frontera argentina por Yacuiba. Quienes articulan ese libreto, dirigentes leales al exmandatario, advirtieron que reanudarán las movilizaciones como bloqueos de caminos y cerco a ciudades si ocurre un supuesto “fraude” electoral.

Hasta ahora el MAS no se comprometió a respetar los resultados de los comicios que según los estudios de opinión podrían derivar en una histórica segunda vuelta.

Carlos Mesa  en una conferencia de prensa en Santa Cruz.
Foto:Prensa CC

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, salió al frente de las insinuaciones del MAS y garantizó la transparencia del proceso electoral desde la transmisión rápida de los resultados hasta el cómputo oficial de votos. A diferencia de la elección del 20 de octubre de 2019, esta vez el sistema de conteo estará a cargo del TSE y no de una tercera empresa y, según lo anunciado, no habrá fenómenos extraños como el corte de energía eléctrica o la interrupción de la transmisión rápida de actas.

Paradójicamente, el expresidente  Morales se encuentra lejos de su chaco y del delicioso tambaquí después de salir  hacia México y luego Argentina como consecuencia de las movilizaciones  por el fraude electoral que derivó en la anulación de los resultados de las elecciones del 20 de octubre.

Jeanine Añez, la otrora candidata presidencial por Juntos, también hizo resonar tambores de guerra y advirtió a los “violentos”, en referencia a los grupos radicales del MAS. “Si los violentos nos provocan, como provocaron en noviembre y como provocaron en agosto, va a tener sus consecuencias, así que mejor respeten la democracia, respétennos a los bolivianos que quieren vivir en paz, porque no se lo vamos a permitir”, sentenció. Otro factor que marcó la semana fue la violencia que ganó terreno en los actos de proselitismo, se registraron ataques a caravanas del MAS y CC que dejaron a militantes lesionados. 

Este es el escenario a una semana de las elecciones  que podrían traer la  reconciliación a un país polarizado. En tanto, Carmela decidió que definirá su voto cuando tenga la boleta en sus manos el 28 de octubre.
 

 

 

 


   

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