Arce no debate, pero canta para el pueblo una canción

El binomio del MAS había tratado de marcar distancia con el evismo, pero esta semana todo volvió a su cauce entre guitarreada y guitarreada.
domingo, 4 de octubre de 2020 · 00:04


Mery Vaca/  La Paz

De nada sirvió tocar la guitarra y desafinar en el canto. De nada sirvió tiktokear para los jóvenes. De nada sirvieron las poses de distanciamiento con el jefe de su partido. De nada sirvió que desconocieran a sus bases tras el bloqueo de agosto. 

Las caretas finalmente se cayeron esta semana, cuando el Movimiento Al Socialismo (MAS) anunció que recuperará el poder en las calles en caso de que hubiera fraude electoral, cuando nada indica que vaya a haber uno y cuando Luis Arce decidió no asistir al debate presidencial que organizan diversas instituciones de la sociedad civil y una red de medios de comunicación.

 ¿Qué ocurrió durante la última semana para que el MAS recuperara su esencia confrontacional y antidemocrática? Tras la declinatoria de la candidatura de Jeanine Añez, las fichas se reacomodaron y un caudal de intención de voto importante mejoró las posiciones de Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, según la más reciente encuesta de Ciesmori. Todo indica que habrá segunda vuelta y  todas las encuestas autorizadas dicen que  en ese caso  el perdedor será Luis Arce.

Después de conocerse esos datos, entre canto y canto, el MAS empezó a construir la retórica del posible fraude electoral, pese a que, a diferencia de años pasados, ahora existe un Tribunal Supremo Electoral confiable y transparente, y el Órgano Ejecutivo no ejerce injerencia sobre su trabajo.

Andrónico Rodríguez  lanzó la amenaza.
Foto:Facebook

En un acto electoral en Oruro, los dirigentes Andrónico Rodríguez y Orlando Gutiérrez dieron el puntapié inicial a la nueva estrategia con duras amenazas que piensan hacer realidad en caso de que haya indicios de irregularidades en las elecciones. Eso debe leerse “en caso de que el MAS pierda las elecciones”.

Motivos para creerles y para temerles hay muchos, pero los más recientes y palpables son las movilizaciones de noviembre del año pasado y las de agosto de este año. En noviembre, tras la renuncia de Evo Morales al poder, sus movimientos sociales protagonizaron violentas protestas en diferentes puntos del país, con el cerco a las ciudades, la quema de casas particulares y la destrucción de los buses PumaKatari de La Paz. En agosto un bloqueo en contra de la postergación de las elecciones dejó sin oxígeno a los enfermos de Covid-19 y sin comida a las ciudades.

 
Alguien lanza una idea, otro la secunda, y luego la repiten todos sus voceros. El MAS es hábil construyendo posverdades y ahora está en pleno proceso de implantar en el imaginario de sus bases la narrativa de un posible fraude electoral, que no tiene asidero real.

En esa línea, el candidato Luis Arce dijo que espera que el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, no esté en Estados Unidos recibiendo instrucciones para evitar la victoria del MAS o para hacer fraude en las elecciones. Al escucharlo, cualquiera diría que no fue el MAS el que hizo el fraude electoral del año pasado.  

Una vez encauzada la retórica del fraude y de la convulsión poselectoral, el candidato Arce decidió patear el tablero y no asistir al debate presidencial aduciendo que a la misma hora había sido invitado, con anticipación, a una entrevista con la red Uno. 

Puede haber muchos pretextos, pero éste no califica ni para eso. Es apenas una burla con el pueblo boliviano, que esperaba ver a todos los que aspiran a la silla presidencial medirse en igualdad de condiciones para tomar la decisión final del voto. La tradición de los debates presidenciales fue rota justamente por Evo Morales, quien se negó sistemáticamente a participar en estos eventos electorales.

Arce, que ya es el delfín del expresidente, pasará a la historia como un nuevo Evo, reacio al juego democrático, aunque con una gran diferencia: es audaz para el canto de protesta.

A Arce  también le cantaron esta semana por su cumpleaños.
Foto:Facebook

Está claro que Luis Arce rechaza la confrontación de las ideas y programas no por una entrevista pactada previamente, sino porque no cree en las reglas democráticas del juego, porque sabiéndose primero cree que un debate solo beneficiará a sus oponentes y porque intuye que le preguntarán por la estafa cometida en la Gestora Pública durante su gestión al frente del Ministerio de Economía, sobre el edificio lujoso que hizo construir para su oficina y por las decenas de elefantes blancos que están regados por todo el país y que costaron sumas multimillonarias al erario público. Sabe que un debate no es como tomar la guitarra y cantar “para el pueblo lo que es del pueblo” entre aplausos de sus seguidores.

El motivo no es la supuesta cita con red Uno porque esa cadena había anunciado, la semana pasada, que su programa de entrevistas con el binomio del MAS se difundiría el viernes pasado y no este domingo, como era habitual. Era lógico, porque el debate estaba anunciado con mucha anticipación para este domingo 4 de octubre. 

Sin embargo, el jueves la red televisiva cambió de parecer y anunció el programa para el domingo 4 de octubre a las ocho de la noche, con lo que le dio  al MAS la excusa perfecta para no asistir al debate. Decíamos al principio que al MAS se le cayeron las caretas, pero ahora agregamos que no se le cayeron únicamente al MAS.

Entre tanto, Arce debe estar afinando su guitarra para un próximo programa de televisión o para una concentración popular. Está claro que para el pueblo no hay debate, pero sí una canción.

 

 

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

Más de
10
47