El vicepresidenciable de Chi, la otra cara de la medalla de FPV

Proyectó políticas sociales con el MNR y MAS. Respeta la postura de Chi sobre el aborto y matrimonio gay, pero dice que es la sociedad que debe decidir.
jueves, 8 de octubre de 2020 · 00:15

Ivone Juárez /  La Paz

Salvador Pinto es el segundo candidato a la vicepresidencia  que Chi Hyun Chung, aspirante a la presidencia por el Frente para la Victoria (FPV), presentó para las elecciones del domingo 18 de octubre. Pinto reemplaza al exfiscal Leopoldo Chui, quien,  por una estrategia de reingeniería -según el FPV- dejó la candidatura a la segunda magistratura de Bolivia para asumir la vocería del partido. 

“Hubo un acuerdo en que también se necesita un economista (que acompañe a Chi en la fórmula electoral) para que trabaje en generar estabilidad económica”, explicó Franz Tórrez, candidato a diputado por el FPV, en agosto, cuando se presentó a Pinto.

Y Pinto es ese economista, un  paceño católico de 57 años que es la otra cara del FPV, pues no se muestra radical como Chi en temas como la despenalización del aborto y el matrimonio entre el mismo sexo: posición que le valió y le valen muchas críticas, sobre todo por la forma en que las expresa.

“Entiendo al doctor Chi, que tiene una posición con base en sus principios religiosos, filosóficos y morales, y respeto esa posición, pero creo que lo más importante es la posición de la sociedad”, sostiene.

Salvador Pinto se graduó  en la Universidad Mayor de San Andrés  y se especializó en políticas públicas en Estados Unidos y diferentes países. Cuenta con un vasto currículo en esa área  y se desarrolló  profesionalmente  en el ámbito boliviano, también internacional y en  la Organización Mundial de la Salud. 

En 1998  fue consultor del Ministerio de Salud de Angola (África) adonde llevó la experiencia boliviana en salud con el Seguro Materno Infantil y la Participación Popular, “un hito en Latinoamérica”, dice. El país africano se encontraba en plena guerra civil (1975-2002) y azotado por dos pandemias, la del VIH/Sida y del ébola. “Me pidieron que me quedara por cuatro años, pero la guerra civil se agudizó y volví a Bolivia”, cuenta.

Al hacer un recuento de su trayectoria profesional considera que ser directivo de  la Cámara de Comercio de Bolivia, que logró muy joven, fue el inicio de una carrera en la que “siempre ocupó cargos de importancia”.

“Diseñé el Seguro Materno Infantil con la Secretaría Nacional de Salud, hice la homologación salarial de los médicos del sector público al de la Caja Nacional de Salud. Bajo mi firma están también el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad y el proyecto del campo ferial Chuquiago Marka en la ciudad de La Paz”, afirma.

Es que Salvador Pinto trabajó en diferentes gestiones de gobierno, desde la del MNR, entre 1993 y 1997,  como director financiero del Ministerio de Salud,  hasta con la del  MAS, en la que ocupó el cargo de  viceministro de Presupuesto entre 2007 y 2013. “En mi gestión  tuvimos los mejores indicadores macroeconómicos,  superávits. Dejé el cargo y comienza el déficit”, comenta.

En 2014 Pinto fue gerente administrativo de Entel y en 2019,  director de Planificación de Cancillería. “Yo no soy político, estoy ingresando a la política porque los políticos no hicieron su trabajo”, sostiene.

Y si su partido, que hasta ahora ocupa el cuarto lugar en la preferencia electoral, gana las elecciones, en su primer día de  vicepresidente de Bolivia, Salvador Pinto comenzará a proyectar la ley de créditos para las personas de la tercera edad. Asegura que tiene  el modelo financiero desarrollado. Explica que el objetivo es extender créditos bancarios a ese sector de la población por siete veces la Renta Dignidad (2.100 bolivianos al año), a una tasa de interés baja y a sola firma, que autorizaría un descuento mensual de 50 bolivianos de la renta para pagar la deuda. “Esa es la gente que necesita un crédito bancario y además de ayudarlos económicamente les daríamos dignidad”, señala.

Pinto también pedirá un informe sobre todas las normas que fueron aprobadas hasta ese momento en la Asamblea Legislativa, la cual encabezará como presidente de sus dos cámaras. “Veré el cumplimiento de la normativa. Organizaré equipos profesionales que apoyen a toda la Asamblea para hacer seguimiento a las normativas aprobadas, porque se sacan normas y no se cumplen. Es muy importante tener un informe al respecto, al menos del último año”, sostiene.

Pensando en la gestión  de Álvaro   García Linera como presidente del Congreso, ¿qué es lo que nunca haría?

La Asamblea Legislativa como un órgano del Estado independiente tiene que velar por el equilibrio de la normativa, el equilibrio de las normas que  envía el Órgano Ejecutivo, y lo que haré siempre será una evaluación al margen de los intereses políticos partidarios. Buscaré el equilibrio en la normativa y para ello consultaré a la sociedad civil afectada. Si veo que una norma afecta un determinado grupo,  lo convocaré para que pronuncie su punto de vista y cómo le afecta. Esa es la mejor forma de garantizar la independencia de poderes y también de orientar al  Ejecutivo, que tiene una visión específica en función de un objetivo de gobierno, que muchas veces puede estar reñido con lo que piensa la sociedad.

Chi es crítico con los gobiernos del pasado, ¿sus cargos en otros gobiernos no afectan  su campaña?

Soy un profesional boliviano que trabajó en varios gobiernos en cargos directivos, siempre por mi capacidad y fui promovido por esa razón. En el gobierno de Evo Morales comencé como director de normas y llegué a viceministro. Siempre aporté como profesional. 

En uno de los debates,  Chi habló de una Disneylandia, una Las Vegas en el Salar de Uyuni, ¿de qué se trata la propuesta?

Forma parte de la política de turismo del FPV para desarrollar en Bolivia la industria sin chimeneas en el lago Titicaca, la Amazonia y en el Salar de Uyuni. Se trata de un  emprendimiento turístico aprovechando la fama mundial del lugar para la diversión para niños y adultos.

¿Cuál es su postura ante el aborto? El candidato Chi lo rechaza rotundamente.

Como exfuncionario del sector salud tengo muy claro que hay abortos que son inevitables para salvar la vida de la madre y están autorizados por la normativa, y soy un convencido de que es la sociedad la que tiene que determinar qué políticas se aplican al respecto. La sociedad boliviana es conservadora, respetuosa de la familia y yo, como un ciudadano más, siempre me apegaré a lo que diga.  Entiendo al doctor Chi, que tiene una posición con base en  sus principios religiosos, filosóficos y morales, y respeto esa posición, pero creo que lo más importante es la posición de la sociedad.

¿El matrimonio entre personas del mismo sexo?

De igual forma, respetaré lo que diga la sociedad.

¿Cuál es su religión?,  ¿promovería cambiar la condición de Estado laico de Bolivia?

Soy católico. Bolivia es un Estado laico por una Constitución que fue aprobada en 2009 por el 64% de la población boliviana; cualquier cambio o modificación debe cumplir con esa misma votación; no por un 50% más uno, porque ese índice demuestra que la sociedad está dividida.

¿Qué propone para frenar la violencia contra la mujer, contra el feminicidio?

 El feminicidio es una lacra que demuestra que abandonamos muchos valores y  responsabilizo al neoliberalismo. Debería pensarse en sanciones ejemplificadoras y trabajar   desde la escuela, con una política agresiva para hacer entender que la violencia contra la mujer no puede continuar; y como sociedad, tenemos que dejar esa especie de complicidad.

 

HOJA DE  VIDA

  • Estudios  Salvador Pinto estudió en el Colegio La Salle de La Paz y se graduó en Economía en la UMSA.
  •  Especialización Maestrías en planificación del desarrollo y en banca y finanzas. Especialización en EEUU en finanzas de vivienda  y conferencista.

 

 


   

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