Anuario 2021

Cristofer fue golpeado y asesinado en el «bus de tortura» de Chonchocoro

El privado de libertad sufrió tres días de torturas antes de perecer a causa de golpes. Fue la última víctima del terrorífico “bus verde” en el recinto.
sábado, 1 de enero de 2022 · 00:09

Página Siete / Anuario 2021

Cristofer Quispe fue hallado sin vida el domingo 17 de octubre en una  celda de castigo del penal de máxima seguridad de Chonchocoro, donde había cumplido una condena de dos años por robo. El cuerpo tenía 13 costillas rotas, un ojo reventado y derrame cerebral a causa de  la torturas, golpizas y violaciones a las que había sido sometido.

“Nadie merece morir así”, dice un privado de libertad que, como muchos de los reclusos, asegura que oyó los gritos de ayuda de Cristofer durante los tres días en los que fue torturado. Una semana antes,  Quispe, de 28 años, había recibido la orden judicial para su liberación.

A raíz del hecho fue cambiado el gobernador de Chonchocoro, Miguel Zambrana, junto a otros tres funcionarios del penal. El exjefe de seguridad de recinto   Wilson P. A.  fue aprehendido, acusado de haber propinado la brutal golpiza que derivó en la muerte de Quispe.

El informe del Servicio Para la Prevención de la Tortura (Sepret) establece que Cristofer Quispe fue golpeado en un bus en desuso ubicado en los perímetros del penal, el 14 y 15 de octubre del presente año.

A días de la libertad

Cristofer perdió a su madre cuando tenía ocho años y creció con su padre y sus hermanos en Cochabamba. En 2012 llegó a La Paz y estuvo implicado en robos. Fue detenido en 2012, por un atraco en la Ceja de El Alto.

“Aquí en la cárcel es la ley de la selva. Tienes que saber cómo sobrevivir porque muchas cosas pasan”, añade el privado de libertad que comenta que apenas conoció a Cristofer. “Le decían el Bolívar”, apunta.

A principios de octubre, un juez otorgó medidas sustitutivas a Quispe para que deje la cárcel el jueves 21 de octubre. “Pero faltaban 200 bolivianos para el trámite, el papeleo, para que salga de la cárcel”, relató una familiar del privado de libertad.

Uno de su hermanos se había comprometido a prestarle ese monto de dinero el domingo 17, una vez que cobre su salario, para agilizar la liberación. Según su familia, Cristofer estaba ansioso por salir, pues   había contado que sufría agresiones y temía por su vida.  

El atraso en su salida, aparentemente, provocó un inciente con un jefe policial. Quispe le habría escupido en la cara. Ello- según la denuncia, fue el detonante para la tortura de tres día y asesinato del privado de libertad, ejecutado por reos y un policía por órden superior.

El bus de tortura

En Chonchocoro era famoso el bus verde.  Ubicado desde hace años en el perímetro de ingreso  del penal, cerca de una torre de vigilancia, el vehículo tenía  las ventanas  enmalladas y las puertas selladas con  candados. Funcionaba como celda de aislamiento y castigo.

El “bus de la tortura” fue retirado tras las denuncias. Foto: Luis Callisaya / Página Siete

“A través de los mismos internos se tenía conocimiento de que los castigaban ahí. Un preso problemático o peligroso  vivió meses en el bus. Tenía diferentes fines, a veces era para aislar”, señaló a Página Siete una exautoridad que trabajó  en el tema de  cárceles.

Al bus de la tortura  fue derivado Cristofer el viernes 15 de octubre y allí durante tres días fue golpeado brutalmente. El informe del Sepret señala que “el día sábado 16 de octubre, en horas de la noche, las agresiones al mencionado privado de libertad habrían sido reiteradas a manos del  funcionario policial W.P.A.”.

Luego, el  recluso fue conducido a una celda de castigo, donde fue hallado sin vida la mañana siguiente. 

La familia de Quispe asegura que el joven sufrió torturas inhumanas y que hay testimonios de otros reos que relatan cómo en el pasillo fue violado y torturado. Presentó como evidencia algunos audios, uno de ellos dice: “No querían pasarle ni agua, lo metieron al sector E. Los internos tienen miedo de hablar esas cosas, saben todos, no querían darle comida”.

Los familiares denuncian que el cuerpo fue marcado con una inicial, prueba de la vendetta. El informe del  Sepret establece que el cuerpo de Quispe “presentaba 13 costillas rotas, el ojo reventado y  la cabeza abierta. Ha muerto de derrame cerebral por los golpes”  

La investigación

Inicialmente, el director de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, señaló que cuatro reclusos eran los principales sospechosos de este hecho. Los mismos -dijo- ya fueron aislados y serán sometidos a un proceso penal.
Cuando el caso cobró notoriedad se sumaron a la investigación el exgobernador, en calidad de testigo, y el exjefe de seguridad del penal, en calidad de acusado.

En sus declaraciones, el exgobernador de Chonchocoro responsabilizó al exjefe de seguridad sobre la muerte de Cristofer Quispe. “Él ha señalado que no dio una orden o alguna instrucción de algún vejamen o tortura al fallecido Cristofer Quispe Patón. Asimismo, dijo que la persona responsable en ese momento era el jefe de seguridad”, sostuvo su abogado.

Por su parte la defensa del teniente W.P.A.  presentó un video en el que Quispe  sostiene “El ‘muerto’ me ha hecho”. La grabación es de la víspera de su muerte y el recluso presenta claros signos de golpes.

El 20 de octubre, Cristofer  fue enterrado en el  Cementerio General de  La Paz. Su familia pide todavía justicia por su muerte que violó los derechos humanos.

La noche del 28 de octubre, la Policía Boliviana procedió a retirar el denominado “bus de torturas” de los predios de Chonchoro a raíz de las denuncias que se hicieron públicas. 

Muertes en celdas
Defensoría. La Defensoría del Pueblo, que sigue el caso, manifestó  su preocupación por las condiciones de seguridad  en Chonchocoro,  consideró urgente que las autoridades de Régimen Penitenciario garanticen y precautelen la integridad de los internos.
Segundo caso. La muerte de Cristofer Quispe se registró dos semanas después de que la joven María Fernanda fuera hallada sin vida en una celda policial en la EPI de Chasquipampa.

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