Anuario 2021

Meses sin respuestas: una celda fue la tumba para María Fernanda

La familia de la joven madre niega la versión policial de suicidio y dice que hay signos de violencia. Cuatro efectivos están detenidos. El caso está en reserva.
sábado, 1 de enero de 2022 · 00:17

Liliana Carrillo V. / Anuario 2021

“Mi hija entró a la EPI  bien y salió muerta, ¿cómo no puede haber justicia?”. Ese es desde hace dos meses el reclamo de Nelly Mamani. Su hija, María Fernanda, halló la muerte en una celda de la Estación Policial Integral  de Chasquipampa, custodiada como estaba por efectivos. Dos meses después, hay cuatro uniformados detenidos, hay un proceso que se alarga, pero no hay respuestas para los dos pequeños hijos de la víctima.

María Fernanda  habría  cumplido  23 años el 13 de octubre. Murió 13 días antes al interior de una celda a la que fue conducida sin cometer delito. Inicialmente la Policía dijo que se había suicidado con un cordón. 

Después de  las protestas, se inició una investigación del caso plagado de contradicciones, tiempos “ciegos”, incumplimiento de protocolos e irregularidades en los exámenes forenses.

La celda de la EPI en la que María Fernanda perdió la vida. Foto: Defensoría.

La tarde del martes 5 de octubre, la joven avisó a su hermana que esa noche iría a festejar un cumpleaños. “Ella no tenía pensado ir a ningún lado. Siempre avisaba dónde iba a estar para que no nos preocupemos”, recuerda su madre. Pero esta vez el reporte no llegó nunca.

María Fernanda salió de su casa, ubicada en el Pedregal, antes de las 17:00. Se encontró con tres amigos y fue a una  fiesta en la vecina zona Codavisa.

Y aquí comienzan las contradicciones. Los amigos  no mencionaron en sus declaraciones haber estado con ella en la fiesta. “¿Cómo se han negado? Si han salido con ella. Y ni siquiera después se han dignado en avisarnos que  estaba muerta”, lamenta  doña Nelly.

“Esa noche  estaba por Codavisa, a eso de las 20:30. Cerca a las 21:00, Fernanda se acercó en un taxi y me dijo que me suba”, declaró B.M.C., uno de los tres varones arrestados esa noche. “A los otros dos, J.Q.T. y J.G.M, los recogimos  más adelante”.

Lo cierto es que a  cuadras del domicilio de la joven, el radiotaxi que  trasladaba al grupo  fue detenido por dos patrulleros.

“Al momento de la intervención verificamos que estaban consumiendo bebidas alcohólicas (...). El conductor era el único que no tenía aliento alcohólico y se evidenció que solo  recogió  pasajeros (...). Conducimos a las cuatro personas a las oficinas de Conciliación Ciudadana por infringir la Ley 259”, señala el reporte de E.C.L., uno de los policías que realizó la detención.

María Fernanda iba a cumplir 23 años: deja a dos niños en la orfandad. Foto: Cortesía familia

El informe del sargento mayor J.C.G., conciliador de la EPI Chasquipampa, dice que a las 23:00 del martes, cinco personas fueron remitidas  a las oficinas: María Fernanda, sus tres amigos  y el chofer del taxi. Este último fue liberado. Los jóvenes fueron requisados antes de entrar a celdas. Dos mujeres policías revisaron a María Fernanda, quien insistía que debía volver a su casa. 

A las 23:30, María Fernanda  fue ingresada a celdas “bruscamente por las dos femeninas”. Sus amigos indicaron que  una vez dentro, la joven continuó gritando,   pidiendo  desesperadamente que la saquen de allí porque sus hijos la esperaban.

Media hora después los gritos de María Fernanda se acallaron para siempre. Se desconoce lo que pasó entre las 23:30 y las   00:25. De esos 55 minutos no  hay testigos  ni hay cámaras ni tampoco personal de guardia.

Hacía las 2:00,  el revuelo en la EPI despertó a los amigos detenidos. Un efectivo había encontrado el cuerpo sin vida de la joven en la celda.

Doña Nelly había esperado toda la noche. La mañana siguiente  recibió la llamada de la expareja de su hija. “¿No es la María Fernanda ese cuerpo que han encontrado?”. No lo quería creer.

La familia fue a la EPI, donde sólo halló hermetismo, y en la morgue confirmó la tragedia: “A las  14:00 recién me han dicho que mi hija estaba muerta. Todos sabían menos yo”, lamenta Nelly.

Los familiares aseguran que el cuerpo presentaba moretones y signos de violencia. Nunca creyeron la versión del suicidio. La Policía guardó silencio y  tras las protestas de activistas iniciaron la investigación.

 Cuatro policías de la EPI fueron detenidos preventivamente. El juicio avanza lento y ha sido declarado en reserva. El lunes se realizó la reconstrucción. “No me voy a cansar hasta que me digan cómo ha muerto mi hija. ¿cómo no va a haber justicia”, reafirma la madre.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos