El Tiburón ya devoró 22 oros

Llegó a la meta con más de un cuerpo de ventaja de su escolta
fil
viernes, 12 de agosto de 2016 · 00:06
AFP / Río de Janeiro

  Michael Phelps apostó todas sus fichas al cuatro y ganó: es el número del oro que alcanzó  anoche  y el de títulos en una única prueba, algo nunca antes hecho en una piscina olímpica.

 En Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012 y ahora Río de Janeiro 2016,  subió a lo más alto del podio en los 200m combinados, carrera que además sella 12 años de rivalidad con su compatriota y amigo Ryan Lochte, y el brasileño Thiago Pereira, que de nuevo se quedó rezagado, esta vez séptimo, a tres segundos y medio del tetracampeón. 

Phelps llegó con más de un cuerpo de ventaja de su escolta, el japonés Kosuke Hagino (+1,95 segundos) y el chino Wang Shun (+2,39), que completó el podio. Tocó la pared con 1:54,66 en el cronómetro, a 66 centésimas del récord mundial de Lochte, que llegó en quinto lugar.

 No es la única actuación del "Tiburón de Baltimore” en el centro acuático de Río: el veterano nadador de 31 años disputa también la semifinal de los 100m mariposa, prueba, de nuevo, que ya ganó en las tres ediciones anteriores y que será la última individual de su carrera. 

Donde está Phelps hay aplausos y ovaciones, algo que ha destacado y hasta agradecido. Pero esta vez fueron todos para el brasileño. Bajo la batuta de su madre, Rose Vilela, el "Vai Thiago!” (¡Dale Thiago!) fue ensordecedor. La consigna la tenía impresa en camisetas color verde y sus acompañantes de azul.

 Vilela se mostraba nerviosa, ansiosa y abrazada a una bandera vio a su hijo una vez más, comenzar con mucha fuerza, pero desinflarse en los últimos 50, en el estilo libre. De hecho, Pereira fue primero  en los primeros 50 y se mantuvo segundo en los 100 metros después. Igual, Phelps se llevó aplausos  porque, al final de cuentas, ¿quién no quiere contar que vio al deportista más laureado de la historia olímpica  -incluida la era antigua- agrandar su leyenda? ¿Quién no quiere decir "yo estuve ahí”? Es historia y él lo agradeció desde el podio. 

Mientras Pereira se secaba las lágrimas de la que tal vez sea su último duelo con los grandes, su compatriota Bruno Fratus, la otra esperanza de la natación brasileña, se coló en la final de los 50m libres. 

En esta prueba, en la que los nadadores agitan tan rápido los brazos que la superficie de la piscina parece convertirse en un baño de espuma, Fratus tocó la pared con 21,71 segundos en el cronómetro, mejorando su marca de la eliminatoria más temprano.

 

 
 

Más de

Comentarios

Otras Noticias