EL BUEN TRATO

El Anticucho…

jueves, 23 de julio de 2015 · 19:29

Marko Bonifaz

¿Un  anti qué? y ¿de qué?

Ésta es la respuesta de los visitantes a nuestro país o los nuevos comensales que se atreven a acercarse al puesto de comida con la singular parrilla a carbón, que muy seguido crea esa llama de fuego que es lo primero que te atrae.
Sin duda esta singular preparación  de corazón de res es el rey de la comida callejera de noche, es el que atrae a grupos de jóvenes, adultos y en general a la vida nocturna. Todos se reúnen a comentar las aventuras noctámbulas, la nueva conquista, la decepción; algunos curan las  extra chelitas, pero una vez más nos volvemos todos iguales; ésta es  la magia de la comida callejera, no falla.
Podemos ver cómo las  señoras amenas instalan sus puestos sigilosamente apenas empieza a caer el sol y su hermana, la luna, hace su imponente presencia. Ellas están desde el histórico mercado de comidas Las Velas, en el que  tengo los más añorados recuerdos de mi juventud. Encontramos estos puestos en los lugares menos pensados, en la esquina del barrio o en alguna plaza, todos mostrando esa habilidad de servicio al cliente: "Caserita sin papa, para mí sólo carne”. "En platillo para mí, casera, por favor”. "Poco ají caserita”. La amable respuesta de todas ellas: "Sí, mi papito rey, claro caserito”. "Señorita muñeca en platito para vos”. Ésta es nuestra querida anticuchera, todo esto mientras el alambre con pedazos de  corazón ensartados está en la parrilla y las  llamas constantes  que produce el marinado, que es rociado con una chala de choclo, genera ese delicioso humo con aroma milenario.
Como la paella española, la feijoada brasilera, el gumbo de nueva Orleans y otras preparaciones famosas, el anticucho inicia su historia en el esclavismo. Si bien se habla que en la época incaica ya se lo preparaba con carne de llama, no es hasta que los españoles traen la res, que era consumida por ellos mismos, que los esclavos y  nuestro indios supieron muy hábilmente usar las vísceras  y le dieron la vida eterna al corazón, ingrediente esencial para nuestro ahora famoso anticucho.
Hoy el anticucho sólo está esperando su visa mundial, está listo para romper fronteras, ya se preparó para estar en la esquina de la 5ta Avenida y Madison de Nueva York o para ingresar en el mercado de San Miguel de Madrid, que lo pruebe Ronald McDonald, Mickey Mouse y el General, si ya lo probó Andrew Zimmerman, famoso chef que consume comidas exóticas alrededor del mundo.
Los recuerdos vivos siempre me llevan a los desfiles de teas, la entrada del Gran Poder, la salida del bar; el aroma y esa llama de fuego se quedaron dentro de mí, en mi corazón.
Un saludo especial a todas las señoras anticucheras de Bolivia, gracias por esperarnos hasta tan tarde en la noche y por mimarnos con tan exquisitos sabores y aromas. Impongamos el día del anticucho y recuerden que todos juntos hacemos latir ese corazón boliviano
Cuéntame tu anécdota y dónde está tu mejor anticucho.
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