Los sacrificados soldados de la basura

30 recolectores y 28 camiones realizan a diario un trabajo de vital importancia para la ciudad.
viernes, 11 de octubre de 2013 · 20:50
Daniel Hinojosa / La Paz
Cuando el reloj marca las 7:00, César Quisbert y Juan Limachi, recolectores de residuos sólidos de la empresa Sabenpe SA, acompañados por el chofer Eugenio Fernández, se presentan para marcar tarjeta en la unidad principal, ubicada en la zona de Bajo Llojeta.
Uniformados con trajes especiales que les proporciona la empresa para proteger su salud, estos "soldados de la basura”  comienzan su labor para recolectar residuos sólidos por la ruta 303. Cada trabajador debe llevar barbijo, guantes, botas, overol, sombrero y una parca especial para la lluvia.
Treinta recolectores y 28 camiones hacen a diario  un trabajo de vital importancia para la ciudad, en un oficio que exige una notable actividad física, concentración y cuidado con la manipulación de  residuos. Sabenpe tiene en total unos 800 empleados.
La principal tarea de éstos  es mantener libre de suciedad los hogares, instituciones, empresas, mercados, parques y calles de la ciudad.
Los tres trabajadores realizan un recorrido que comienza en la calle Cañada Strongest y termina en la avenida Buenos Aires y, con la energía que los caracteriza, comienzan a recoger una variedad de residuos sólidos.  Las más frecuentes son las bolsas de basura y turriles con diferentes tipos de desechos que se encuentran acumulados en las diferentes calles que forman parte de la ruta 303.
"Desde la cabina del carro basurero tengo el control del toma fuerza, que enciende el sistema de compactación de basura. Sólo espero la señal de César o de Juan para encenderlo”, explica el conductor.
Una vez que concluye el trabajo por la ruta 303,  comienza el recorrido "con campana”, con el propósito de alertar a los vecinos para que entreguen la basura que acumularon en sus domicilios.
"Nosotros trabajamos de manera dinámica, armónica y divertida, incluso compartimos risas con el usuario. Lo mejor es trabajar con alegría”, relata César.  
Cuando el sol alcanza su cenit, al medio día, el equipo toma un merecido descanso de 30 minutos para almorzar,  también denominado "QRX” en la jerga de este sector. Al terminar el descanso vuelven a sus puestos de trabajo, ubicados en el carro basurero para continuar recogiendo los últimos desechos sólidos que se encuentran en la parte final de la ruta 303.
Cerca de las 14:00  el equipo termina con la recolección de residuos sólidos en la ruta asignada y se dirige al botadero de Alpacoma, para depositar alrededor de 10 toneladas de basura. "En promedio, la ciudad de La Paz produce entre 450 y 500 toneladas de residuos sólidos al día”, informa Bernardo Patzi, responsable de operaciones de Sabenpe
En el momento de llegada al botadero de Alpacoma, el carro basurero se dirige a una plataforma para el pesaje   y luego se dirige a depositar la basura al lugar que se le indica por medio de señalizaciones.
Luego de haber completado el proceso de descarga, el carro basurero se dirige nuevamente a la plataforma para ser pesado, esta vez vacío, con el propósito de registrar la cantidad exacta de residuos sólidos con la que contaba la caja de almacenamiento.
 "La ‘tara’ es el peso del camión y el neto el que comprende los residuos sólidos que transporta”, explica Patzi.
Concluido el depósito de residuos sólidos en Alpacoma, el carro  se dirige a las instalaciones de Sabenpe para proceder al servicio de lavado y fumigado,  la finalidad es prevenir cualquier enfermedad, tanto para el personal como para la población.
Una vez a la semana, los tres integrantes de la ruta 303, realizan la limpieza del Cementerio General, tarea que les toma cerca de hora y media. "En el cementerio realizamos la limpieza en general y también realizamos el aseo de lápidas. Entre los meses de noviembre y marzo aumenta la carga de basura en la ciudad de La Paz, entonces terminamos un poco más tarde el recorrido”, cuenta Quisbert.
Seguro
Cada trabajador cuenta con un seguro de salud en la Caja Petrolera y en la Clínica Amid, asimismo cuenta con un seguro contra accidentes. Junto al Servicio Departamental de Salud de La Paz se  vacuna al personal contra el tétanos.
"Para nosotros el mejor capital es el humano. Tenemos alrededor de 800 trabajadores, es una gran cantidad de personas y la empresa tiene que velar por su salud”, dice Patzi.
El resultado  de un sondeo de opinión hecho  por Página Siete, en el casco viejo de la ciudad, reveló que la población paceña es la principal responsable de la suciedad que se encuentra en algunas calles. El motivo principal es que los ciudadanos no cumplen con el horario de recojo de residuos sólidos y desechan desperdicios fuera de los basureros.
 Los 28 camiones recolectores de basura con los que cuenta Sabenpe SA son fabricados en Argentina por la marca Iveco. Tienen una dimensión de 17 metros, una estructura reforzada de acuerdo con normas establecidas y 13.798 cc de cilindrada, adecuada para las condiciones topográficas de la ciudad.
Cada vehículo cuenta con un toma fuerza que activa el sistema de compactación hidráulico que le permite prensar los residuos sólidos. La manipulación de los controles es mecánica. El carro  lleva una pala barredora, un par de escobas, entre sus principales partes. Tienen una capacidad máxima para albergar hasta 12 toneladas de residuos sólidos.

"Nosotros trabajamos de manera dinámica, armónica y divertida, incluso compartimos risas con el usuario”.

César Quisbert, recolector de basura

Punto de vista
Patricia Arana
Médica salubrista
 Las condiciones no son adecuadas
Las personas que  manejan la recolección de basura enfrentan prolongados periodos de tiempo en exposición a residuos tóxicos e infecciosos, la inadecuada alimentación y la falta de ropa adecuada.
Estos factores los exponen a enfermedades infecciosas severas, que se presentan latentes en el organismo, que pueden  afectar  la salud del trabajador y la de su familia. Además, están expuestos a posibles accidentes que pueden sufrir cuando se encuentran en los vehículos  recolectores de basura.
Si bien la empresa les proporcionan las barreras de protección y vestimenta a los trabajadores, éstas no son las adecuadas para este trabajo. Un ejemplo son los barbijos de tela simple que no evitan el paso de los gérmenes contaminantes, que se encuentran en los promontorios de basura y son inhalados.
Estos barbijos deben ser especiales y no deberían ser utilizados más de 24 horas por cada persona.
En las medidas de protección también faltan lentes para proteger los ojos de infecciones. Se tiene que dar educación a estos empleados para el uso constante de las barreras de protección, porque se observa con frecuencia que no las utilizan a pesar de contar con ellas.
Otro aspecto importante en el que se debería reflexionar es si estos trabajadores y sus familias tienen  controles de salud constantes por el riesgo al  están expuestos y preguntarnos si tienen un seguro de vida.

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