Rubén Andrade, el paleontólogo de invertebrados

En 20 años, este boliviano realizó hallazgos importantes, como una planta y un escorpión prehistóricos.
miércoles, 2 de octubre de 2013 · 20:40
Tatiana Sanabria  / La Paz
Cada vez que Rubén Andrade toma entre sus manos un fósil, siente que tiene la oportunidad de escribir una nueva página en el libro de la historia de los seres vivos. Para este paleontólogo boliviano, dedicado a este oficio hace dos décadas, las rocas son tesoros que resguardan un patrimonio natural capaz de revivir la era prehistórica del país.
Siempre con una libreta en mano y algunos mapas de referencia, este especialista en el estudio de fósiles invertebrados de Bolivia realizó cientos de hallazgos en cuanto a plantas, peces y mamíferos que vivieron hace 385 y 410 millones de años, y que en su mayoría desaparecieron de la Tierra.
Sin la existencia de estos fósiles, sería difícil o imposible  comprobar los movimientos que tuvieron los gigantescos y antiguos mares bolivianos y el  cambio en la temperatura de sus aguas.
"Lo más gratificante es el hallazgo. Cada descubrimiento me devuelve las ganas de seguir en este trabajo que llevo en la sangre, pero que es poco reconocido y demanda mucha perseverancia”, comenta Andrade, que trabaja en el departamento de Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) de La Paz.
La Unidad de Paleontología de este museo es un centro especializado que a partir de 1990, con la cooperación de universidades e instituciones internacionales, desarrolla una serie de investigaciones paleontológicas, principalmente en la región occidental del país y con mayor énfasis en la paleomastozoología (estudio de los mamíferos del pasado).
A la fecha, en este recinto se registraron 12.000 especímenes de invertebrados, sin contar las plantas y las especies de vertebrados que también hallaron. "Cada vez se suman otros fósiles que faltan registrar. El tiempo no nos alcanza”, asegura y lo atribuye a que en Bolivia los expertos en el área se pueden contar con los dedos de la mano.
Su pasión por este oficio empezó cuando cursaba la Carrera de Geología en la Universidad Mayor de San Andrés, donde durante la materia de paleontología se vio cautivado por el trabajo de campo que realizó en Tiquina, en el que logró su primer hallazgo: un helecho prehistórico.
Desde entonces decidió abocarse a esta rama de estudio que no sólo le permitió aportar a la historia natural del país, sino también recorrer países vecinos junto a expertos extranjeros para realizar investigaciones en diferentes territorios.
Y aunque fue parte de importantes hallazgos en el país, aquellos que lo llenan de orgullo son los restos fósiles de un escorpión , o euriptérido, que descubrió en 2009 en la zona Apaña de La Paz y que provienen del periodo Devónico, es decir de hace 410 millones de años.
Según Andrade, es la primera vez que se halla en La Paz un fósil de esta especie invertebrada, lo que permite comprobar que hace millones de años lo que es hoy territorio paceño era un mar, donde habitaban primitivos animales y plantas.
El otro descubrimiento importante y reciente en el Valle de La Paz fue la Cooksonia, una planta primitiva colonizadora de áreas costeras de principios del Paleozoico, que mide cuatro centímetros y que ya no existe  en el planeta.
Al mostrar el fósil, Andrade señala unas delgadas hendiduras en las que  se grabaron estas plantas y que a simple vista no parecen más que un par de líneas sobrepuestas, pero que para este especialista, que con los años agudizó su mirada, es un invaluable tesoro.
Al margen de estas contribuciones científicas, este científico también recuerda otros fósiles de animales extintos que llamaron su atención, como un mesoterino, que es semejante a un perro con cabeza de un roedor con el hocico más alargado; y también un glyptodonte,  una especie de quirchincho gigante, cuyos rastros mostraban su cabeza metida en el estómago.
Áreas de investigación
Junto al equipo de investigadores de la Unidad de Paleontología del MNHN, Andrade desarrolla sus investigaciones principalmente en los yacimientos Salla y Lacayani; y en las localidades Mecapaca y  Apaña de la provincias Aroma y Murillo; pero también en laderas como Mallasa, Kupini y Milluni, donde se pueden encontrar fósiles invertebrados y plantas del Paleozoico.
Para iniciar el proceso de investigación, primero se realiza un trabajo de gabinete, con el estudio geológico del área, los antecedentes del lugar y la edad de la roca. Luego se realiza el trabajo de campo en busca de los fósiles. Posteriormente proceden al trabajo de laboratorio, en la que deben limpiar los hallazgos con diversos insumos, antes de su publicación.

Aunque es un trabajo minucioso, que puede llevarle de meses a años, Andrade jamás pierde el entusiasmo hasta ver esos fósiles expuestos en vitrinas del museo, donde decenas de visitantes quedan admirados por la historia que hay detrás de cada pieza.

Perfil  profesional
Nacimiento El paleontólogo Rubén Andrade nació en La Paz en 1963.
 Formación Estudió la Carrera de Geología en la UMSA y se especializó en  paleontología de invertebrados fósiles.
Trabajo Trabajó por cuatro años como voluntario en el Museo Nacional de Historia Natural y después ingresó a planta. Hace 20 años que trabaja allí.

 

 


   

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