La Guerra del Pacífico revive en un videojuego

El ingeniero de sistemas Oliver Quisbert creó Invasión, un juego para niños de seis a 10 años que, además de entretener, educa sobre una parte vital de la historia boliviana.
sábado, 16 de noviembre de 2013 · 20:18

Alejandra Pau / La Paz
 "Mejillones y Caracoles en poder del invasor. Todo el pueblo con el Gobierno para defender la patria”, rezaba un titular de  tapa de un ejemplar del periódico El Comercio de 1879, que hoy ha inspirado a un estudiante de ingeniería de sistemas para crear un videojuego interactivo en  el que los niños aprenden jugando sobre este capítulo amargo de la historia boliviana.
Se llama Invasión-La Guerra del Pacífico y fue creado por Oliver Quisbert, de 26 años, para niños de seis a 10 años.
En el juego se puede utilizar  armamento de la época, disparar a barcos enemigos  y reproducir mensajes codificados que existieron durante la contienda con Chile, todo  con la ayuda de un Juancito Pinto animado.
"Desde pequeño   fui aficionado a las computadoras y, por ende, a los videojuegos. Siempre tuve la idea de hacer uno, desde que ingresé al primer semestre en la universidad de Aquino, pero no sabía el tema. Hasta que un día entre cajones, en mi casa, encontré el periódico”, relata.
En lugar de crear bases de datos y otras tantas ideas que desarrollaron sus colegas como tema de tesis de grado, él decidió crear un videojuego interactivo que abarque la historia del  enfrentamiento bélico, que "es como una herida abierta para los bolivianos”.
El objetivo, según explica, además de educar, es desarrollar la memoria y la habilidad estratégica y psicomotriz de los niños dentro de la materia de computación o informática. 
Así empezó a crear Invasión  con una premisa. El juego debía tener  inteligencia artificial para que  cada vez que un jugador  lo   inicie sea diferente y, dependiendo de la habilidad, sea más fácil o difícil de ganar.
Para desarrollar los cuatro niveles del juego y el epílogo, la Biblioteca Municipal se convirtió en el refugio  donde consultaba todos los libros que podía sobre el tema.
Al mismo tiempo, inició su aprendizaje en diseño vectorial, animación e inteligencia artificial. Después de tres años de trabajo superó la evaluación de su  tesis  y registró su creación en el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi).
La tutora de la tesis, María Aguilar, destaca la creación de Invasión. "Es muy raro que en esta carrera se involucre el tema de la historia de Bolivia y fue sin duda un excelente trabajo”, dice.
Un Juancito Pinto que habla
Con el sonido de una banda militar de fondo, al ingresar al juego un narrador detalla los hechos que desencadenaron la guerra, lo que da paso al primer nivel del juego, la Defensa de Calama.
Entonces, el guía  sale al encuentro del jugador: "Hola, me llamo Juancito Pinto, juntos desarrollaremos la historia”, dice.  Enseguida explica el contenido  del juego que abarca: hechos previos,  ayuda,  instrucciones  y extras.
En este nivel  se debe hallar  parte del armamento utilizado por los bolivianos para combatir en la batalla. Para eso se debe buscar las  piezas pares en un tablero.
En el segundo nivel, llamado    Monitor Huáscar, el jugador  dispara desde la embarcación peruana del mismo nombre a sus rivales  chilenos. Un detalle importante es que no se puede acceder al siguiente nivel si no se han vencido los anteriores.
El tercer nivel,  Defensa de Pisagua, se supera  gracias a la memoria. Allí se muestra una secuencia de sonidos que iluminan diferentes botones en la pantalla  y que el jugador debe reproducir sin equivocarse. Los sonidos simulan mensajes de telégrafo  entre el entonces presidente de Bolivia, Hilarión Daza, y un ministro de Guerra del Perú. 
"Siempre es una secuencia aleatoria que cada vez se hace más larga y se reproduce más rápido. Estos mensajes existieron realmente”, explica Quisbert.
El cuarto nivel, Presidencia de Narciso Campero, es una sopa de letras en la que se encuentran escondidos los nombres de los batallones que participaron en el enfrentamiento  del Alto de la Alianza.  
En el epílogo, cuyo nombre es  Batalla del Alto de la Alianza, se relatan los hechos que rodearon la participación de los Colorados de Bolivia y la derrota que implicó la pérdida del mar para el país.
 Un juego que educa
Quisbert cursó la primaria en las aulas de la unidad educativa Irene Nava de Castillo, en Villa El Carmen. Su  objetivo, en 2012,  fue comprobar a través de cuestionarios cuánto sabían los niños sobre la Guerra del Pacífico antes de jugar Invasión y  después de concluirlo.
Setenta niños de dos cursos de cuarto y quinto de primaria participaron en grupos focales.
"Demostramos en las conclusiones que después de finalizar el juego los niños sabían un 30% más sobre el tema y un 33% más sobre los personajes y  detalles del enfrentamiento”, indica Quisbert.
Después de tocar varias puertas en unidades educativas y reuniones con el Ministerio de Educación, sin resultados,   decidió proporcionar el juego  en forma gratuita a través del contacto en  la página de Facebook que lleva el mismo nombre del juego (https://www.facebook.com/pages/Ivasion-La-Guerra-del-Pacifico.com).
"En Bolivia se pueden hacer muchas cosas, hay mucha creatividad para que los niños accedan al conocimiento y forjen una identidad a partir de la historia de su país. Lo que faltan son ganas y apoyo”, concluye.

Los niños  y el videojuego
Después de que los niños jugaron el videojuego Invasión - La Guerra  del Pacífico, se demostró que sabían un 30% más sobre la histpria.

Punto de vista
BraHIAn Franco           Creador de software para juegos en 3D *  
Invasión... es un juego creativo y bastante educativo, sobre todo para los niños, que con mayor  inversión de tiempo y herramientas podría implementarse masivamente en las unidades educativas del país. Se ha demostrado que a través de los juegos se facilita el aprendizaje en los más pequeños.
  La mejor manera de distribución sería que vaya como un "plus” con la venta de  los periódicos, por ejemplo. Así, si se vende  en un CD junto a algún matutino, las personas  lo pueden descargar en sus hogares.
Es un juego que considero tiene las características para acompañar no sólo la materia de informática o computación, sino la de historia.
 *Ganó el concurso INNOVA Bolivia 2012-2013 en la categoría de tecnología

 

 

 

 


   

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