Misk’i Brown, el legado familiar de un licor centenario

Ana María Centellas heredó la receta de los licores elaborados por su bisabuelo en Chuquisaca. Este año los convirtió en una marca artesanal con más de una decena de sabores.
viernes, 27 de diciembre de 2013 · 20:55
Alejandra Pau / La Paz
 Hace más de 100 años, en la localidad  de San Lucas, en Chuquisaca, nació una tradición familiar que a través de generaciones se convirtió en un pequeño emprendimiento que hoy produce licores artesanales con sabores a fruta, leche y  otros.  
Cada licor de la marca Misk’i Brown tiene un nombre interesante, como Espíritu del Bosque o Madre Selva y a la hora de degustarlo  en las ferias donde se vende -como el Mercadito POP o el Qh’atu  de las Divas- es un sello de la marca servirlo  en vasos pequeños de chocolate.
De sabor dulce y consistencia ligera, estos licores evocan al valle donde  se crearon.   Ernesto Molina -dueño de un alambique- elaboraba las bebidas a finales del siglo XIX, que no se vendían, sino que servían para realizar   trueque de productos con otras familias.
Su sexta hija, Guillermina Molina, aprendió los secretos de sus dulces licores y   los transmitió a su nieta, Ana María Centellas, que a sus 33 años es la impulsora de estos productos, que se elaboran  empleando  sólo fruta boliviana y cuyos envases son reutilizados.
"En Bolivia es muy característico encontrar licores en el valle. Mi familia elaboraba licores de naranja y leche. A partir de ellos  salieron los demás sabores  que yo fui creando”, explica la emprendedora paceña  de 33 años.
Misk’i significa dulce  en quechua y Brown (café en inglés) y el nombre  hace alusión al chocolate. Inicialmente el nombre fue elegido para los bombones artesanales que Centellas elabora desde el 2007 y luego pasó a los licores.  
Actualmente, la marca de las bebidas tiene sabores de frutilla, durazno, naranja, ciruelo, piña, menta  y bayas de temporada, entre las que están cerezas o frambuesas. A ellos se suman el de leche y chancaca.
Sabores con personalidad
Para Centellas, no sólo se trata de producir licores completamente artesanales, sino que tengan personalidad. Por ello, cada sabor tiene un nombre especial o atributo con el que se pueda relacionar la persona.
El  de frutilla se llama Altruista, el de leche se denomina Luna Cremosa y  el de chancaca  se bautizó como  24:00.
Un viaje a la memoria de su abuela, que hoy ronda los 90 años, logró que Centellas  obtenga las recetas completas de estos elíxires.  
 Ella heredó  todos los secretos de lo que hoy es  Misk’i Brown, que se complementan con los ingredientes  como el alcohol destilado, azúcar, vainilla, esencias naturales y  fruta aromática.
Los licores no tienen colorantes artificiales y cada uno recibe  diferentes periodos  de maceración que van desde los cinco días a los tres meses.
Por su naturaleza, la producción no es masiva, ése es otro de los principios del emprendimiento, ofrecer un producto artesanal.
"Yo elaboro todo. El espacio para macerar los licores es el sótano en recipientes pequeños de vidrio. Es como si maceraras solamente para una botella que consumirás en tu casa”, explica.
  Una impronta  responsable
Las botellas que se utilizan para envasar el licor son parte de una cadena de recolección y reutilización.
Todas fueron inicialmente envases pequeños de singani. La emprendedora paceña los  adquiere de las recolectoras e inicia un proceso largo y exhaustivo de desinfección y esterilización que lleva a cabo en su taller, ubicado   en su casa.
De esta forma, como explica, se da trabajo a las personas que se dedican a recolectar; pero además la marca de licores sugiere que una vez se haya consumido el producto la botella pueda retornar a  Mi’ski Brown para rehabilitarla y que vuelva a la cadena productiva.
  La botella de 750 mililitros cuesta 25 bolivianos. Por el  momento sólo se vende en ferias o  mediante el correo miskibrown@gmail.com y a través de Facebook, en la que  la empresa tiene una página con el nombre de la marca.
 Además de los licores, Centellas cubre eventos para los que hace diferentes  versiones de tortas con los licores que produce. Una de ellas es Luna Cremosa, que guarda alguna similitud con la de Tres Leches, pero ésta lleva el licor de leche creado hace más de 100 años por su bisabuelo y que también se ofrece en  las ferias.
Su labor con los chocolates la ha llevado a crear  una versión de sushi chocolate en la última feria realizada por el Círculo Japonés.
 Si hay algo de lo que Centellas está segura, es que si estos licores han sobrevivido más de 100 años   es porque cumplen una función simple, pero fundamental para los seres humanos. Y es que al saborearlo... los hace felices.

El legado centenario no perderá su naturaleza artesanal. Este licor  lleva algo de valle y atardeceres soleados en los que Ernesto Molina  supo hacer alquimia  con frutas frescas, cuyo secreto  está   guardado y expectante  en una botella.

Punto de vista
Marcelo PeÑa
 Bartender*
YOuu ouo uiouo iuoi uouio
Me parece muy interesante que se elaboren este tipo de licores, pero siempre y cuando se den a conocer y, de alguna manera desde la perspectiva de bartender,  se mezclen con algo más, porque sino te quedas sólo con su sabor, pudiendo tener una variedad de tragos en los que pueda ser incluido.
 Si la producción es mínima, debe venderse como un producto exclusivo y no va a ser demandado  por todas las personas  Por ello, es importante que la gente que quiera consumirlo sepa dónde encontrarlo.
 "Lo que hoy nos ayuda es que la nueva tendencia de la gastronomía boliviana, ya sea fusión o gourmet, incluye bebidas, como el licor de coca o de quinua. Ello ha impulsado a los propios bartenders a crear sus propios jarabes  para que sean incluidos en cocteles que acompañen esta corriente.
*Director  de la Escuela de Bartender Shakers & Drinks.

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causando la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindible para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Consultas


   

60
1

Comentarios