Un atlas recopila a los pueblos indígenas, sus mapas e idiomas

TRABAJO Xavier Albó y Ramiro Molina muestran la diversidad de Bolivia a través de una publicación que permite ubicar las identidades e idiomas de los pueblos de forma geográfica.
martes, 10 de septiembre de 2013 · 16:28
Mapas de todos los departamentos  de Bolivia guardan datos valiosos de la ubicación de los pueblos indígenas y originarios, y sus idiomas.  La información se encuentra en un atlas que muestra la diversidad del país,  la pluralidad y diferencias que existen entre pueblos y comunidades, y cuáles de ellos están peligro de desaparecer.

El Atlas de idiomas y pertenencia a pueblos indígenas y originarios de Bolivia, un trabajo realizado por Xavier Albó y Ramiro Molina, revela el dato de   que hay más quechuas y aymaras en Santa Cruz que cruceños; o la diversidad de un país  donde una cultura andina relativamente homogénea se contrasta, en las tierras bajas del Chaco y la Amazonia, con una pluralidad de identidades e idiomas, entre otras temáticas.

El libro fue publicado por IBIS, la Universidad Católica Boliviana y Plural Editores, y es la continuación de una idea iniciada en otra publicación  denominada Gama étnica y lingüística de la población boliviana,  también de Albó y Molina, que toma tres preguntas del censo 2001, realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). 

La primera pregunta se refiere a los idiomas hablados y las otras dos  se enfocaron en  la primera lengua aprendida, que se aplicó sólo a los individuos de cuatro años y más. La consulta sobre la autopertenencia o no a un determinado pueblo indígena originario fue formulada sólo a la población de 15 o más años.

"Lo que hicimos fue mapear las tres preguntas, el idioma hablado, la lengua con la que se aprendió a hablar y finalmente la autopertenencia . Cada localidad censal  fue ubicada en la cartografía,  hicimos los mapas basados en  la información del INE sobre el  censo de 2001”,  explica  Molina. 
El objetivo de los autores es visibilizar estadísticamente a la población indígena porque, según argumentan,  ésta  todavía se da de forma parcial porque hasta ahora no se pueden definir las características demográficas de cada uno de los pueblos. 

Esta situación está relacionada con sus derechos ciudadanos y la puesta en marcha de políticas públicas desde una perspectiva adecuada.

Idiomas, vacíos y peligros

 La pregunta de la boleta censal de 2001 ¿Qué idiomas o lengua habla? tenía como respuesta de   opción múltiple al quechua, aymara, castellano, guaraní y otros,   que se  podían especificar.
"Del total que respondió hubo personas  que indicaron que hablaban otro idioma que no formaba parte de las cuatro opciones, pero hay una cantidad significativa que no especificó cuál era ese otro idioma”, manifiesta Albó. 

Ése fue uno de los problemas que se hicieron evidentes al momento que elaborar el atlas. 
Por otro lado,  la publicación permite profundizar en el estudio de los pueblos indígenas que se encuentran en riesgo de etnocidio -proceso en el que se estigmatizan las culturas indígenas y se sustituye su universo simbólico, sus relaciones sociales y su economía por los modelos de la sociedad dominante o mayor-, y  de la extinción física. 
Una de las preocupaciones recurrentes para investigadores y organizaciones indígenas es la situación de más de 20 pueblos indígenas cuyo peso poblacional conjunto apenas supera el 0,2% de la población nacional, como escribió el antropólogo Carlos C. Nassar, en el prólogo de la investigación.

Por otro lado, la idea no sólo fue hacer un mapa que  indique la ubicación de una localidad, sino que refleje una cantidad de población por idioma, pero también  la cantidad de personas que dicen hablar una determinada lengua.

Molina explica que  si se observa sólo el mapa de una localidad como los ayoreos, por ejemplo, daría la impresión de que ahí sólo viven ellos. Por ello  se ha plasmado también a la población que habla castellano en la misma localidad. 

"Entonces se detalla que parte de la población  habla ayoreo y el resto, en un municipio o región, habla castellano. Se puede observar cómo esas pequeñas localidades que hablan una lengua minoritaria están amenazadas, rodeadas por otras que hablan castellano”, explica Molina.

La autopertenencia 

Algo semejante sucedió con la pregunta referida a la autopertenencia, con una pequeña diferencia: se especificaban cinco pueblos indígenas originarios -quechua, aymara, guaraní, chiquitano y mojeño-  más la opción genérica de pertenecer a "otro nativo”, señalando cuál en una casilla abierta, y la de no pertenecer a ninguno. 

En un mapa se ubica a los que dijeron pertenecer a un pueblo originario o indígena, y como contraste, en el mismo territorio, los que dicen no pertenecer a ninguno para contextualizar la situación, según los datos del censo 2001.

Por tanto, queda un porcentaje notable sobre  los que se sabe que pertenecen de manera genérica a esos "otros” pueblos y lenguas pero sin especificar cuáles son, según explican ambos autores.
El  Atlas de idiomas y pertenencia a pueblos indígenas y originarios de Bolivia está dirigido a investigadores, educadores, antropólogos, municipios y gobernaciones. 

Como escribió Nassar en el prólogo del libro, "uno de los grandes valores de este atlas es poner en evidencia la diversidad que no se ve y colocarla en un marco geográfico nacional”.
 
 
Una mayoría indígena: tema de debate en la actualidad

La importancia del debate de las estadísticas con respecto al censo de 2001, según explica  uno de los autores del libro, Ramiro  Molina, es que se ha establecido la idea de que el 62% de la población de Bolivia era indígena. Sin embargo, esto no es correcto porque las preguntas referidas al tema fueron formuladas a los habitantes de 15 años en adelante, dejando de lado a los menores de esa edad. 

De los aproximadamente ocho millones que significaban en 2001 el total de la población, según argumenta, sólo alrededor de cinco millones tenían de 15 a más años, dejando de lado a otros tres millones  menores a esa edad que no fueron consultados sobre si pertenecían o no a un pueblo originario o indígena.    

Por ende, el 62% de esos cinco millones manifestó ser indígena y no así del total de la población, que eran los ocho millones. Asimismo, el autor  manifiesta que un 49,9% de la población habla una lengua o más, con o sin el castellano. Lo que tampoco es una mayoría.

"En el censo de 2012 (las preguntas referidas a la pertenencia a un pueblo indígena) se abarca todo el universo de la población, de cero años en adelante, y en el censo 2001, de 15 años a más. Hemos quedado con una cosa absolutamente delirante que dice que el 62% de la población boliviana es indígena, algo que no dicen los datos del censo 2012”, argumenta Molina.


Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

Valorar noticia

Comentarios