Paisajes sagrados de la Sierra Nevada de Santa Marta

jueves, 19 de septiembre de 2013 · 19:50
Página Siete   / La Paz
Indígenas kogui, arhuacos, wiwas y kankuamos consideran a Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia, como el centro del universo y realizan rituales y ceremonias para devolverle los favores a "la gran madre originadora de todo”.

La Embajada de Colombia, junto a la Cancillería y la Alcaldía de La Paz presentan la exhibición fotográfica La Línea Negra: Paisajes sagrados de la Sierra Nevada de Santa Marta, del fotógrafo colombiano Coque Gamboa, desde el 20 de septiembre hasta el 6 de octubre en el museo Tambo Quirquincho.
La muestra consta de 32 fotografías de la Sierra Nevada y documenta el recorrido que hacen los mamos (sacerdotes indígenas) para agradecerle  a la Madre Tierra. El recorrido, denominado La Línea Negra, es parte de la tradición ancestral de los cuatro pueblos que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta.
La Sierra Nevada de Santa Marta es una montaña de forma piramidal, independiente de los Andes, que se extiende a lo largo de más de 19.000 kilómetros cuadrados,  con alturas que van desde el nivel del mar hasta los picos nevados Colón y Bolívar, con 5.780 metros sobre el nivel del mar, y a tan sólo 38 kilómetros en línea recta desde la costa.
La variación altitudinal, los altos números de especies endémicas y su aislamiento de la cadena de los Andes la hace uno de los lugares más biodiversos de las Américas y del planeta.
El macizo montañoso está habitado por cuatro grupos indígenas que descienden de las poblaciones pre-coloniales y que consideran este paisaje como su tierra ancestral.
Este espacio sagrado está delimitado conceptualmente por la "Línea Negra”, que incluye un área geográfica aproximada de unos 22.000 kilómetros, producto de una compleja serie de interrelaciones creada por los ka’dukwu, los lugares sagrados más importantes donde los especialistas religiosos llevan a cabo varios rituales y ceremonias.
En estos rituales, los mamus  les rinden tributo a la gran madre y a todos los ancestros que habitan este paisaje sagrado. Al hacer esto, atienden el llamado de la Madre Tierra y de los ancestros, para así no desviarse de las leyes originarias que rigen el comportamiento desde tiempos inmemoriales.
A través del trabajo del mamu, el paisaje cobra vida a través de los espíritus de la madre y de los ancestros.
En los rituales y ceremonias "se teje el paisaje sagrado y se generan y regeneran las conexiones entre los lugares, las personas y los ancestros, restaurando y fortaleciendo de esta manera los vínculos que conectan a todas las criaturas vivientes”.
 Para el mamu, la vida en la tierra, de todos los pueblos, lugares y cosas está conectada a su montaña sagrada.
La muestra fotográfica y otras actividades programadas forman parte del Plan de Promoción de Colombia en el Exterior.
Para este evento llegaron al país el antropólogo Santiago Giraldo, el fotógrafo Coque Gamboa y el mamo de la comunidad Ahuaco, de la Sierra Nevada de Santa Marta, Crispín Izquierdo.

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