Libros que Desesperan, tesoros literarios guardados en un catálogo

Alexis Argüello Sandoval tiene un inventario virtual de verdaderas joyas nacionales e internacionales, algunas de ellas autografiadas, para gente que encuentra placer en leer.
viernes, 21 de febrero de 2014 · 20:35
Alejandra Pau / La Paz
 "Lo que  en realidad tiene que hacer el librero es darte ese libro que estás buscando, pero aún no sabes cuál; es decir, convertir a los no lectores en lectores”, dice Alexis Argüello Sandoval, el gestor cultural de Libros que Desesperan, un catálogo virtual de libros que, como este bibliófilo define, es un híbrido de biblioteca personal, librería contemporánea y antigua.
El cuartel general de Libros que Desesperan no puede estar en mejor lugar, el puesto 27 del pasaje Marina Núñez del Prado, en La Paz.  En el lugar este librero trabaja en su computadora y el blog de Libros que Desesperan (www.librosquedesesperan.blogspot.com), rodeado por alrededor de 3.000 libros.
Entre ellos se esconden verdaderos tesoros  de la literatura nacional, algunos  autografiados, así como obras extranjeras. Unas cuantas ya  han superado los 100 años de antigüedad.
Libros que Desesperan nació hace alrededor de  tres años,  a partir de una necesidad personal y "egoísta”, como él dice, de hallar aquellos libros que nadie podía conseguir para su colección privada.
Sin embargo,  aquellas obras, entre las que se encuentran los géneros de novela, cuento, poesía, dramaturgia y otras más, trascendieron su inquietud particular para ofrecerlas y compartirlas con las personas.
En el lugar se vende, recibe pedidos y consignaciones, y  hace  trueque de libros.
"Es un proyecto en el cual pretendo conectar a la gente, en cierta medida, con la mayoría de mis gustos (…). Terminó sucediendo porque mis padres, en El Alto, se dedicaron a lo que es comercio de libros y desde chico comencé a leer y no paré”, cuenta Argüello Sandoval, de 27 años.
Alrededor de 200 personas reciben al mes un correo electrónico con  el catálogo de los Libros que Desesperan, parte de un inventario virtual, con las obras del puesto al que también se accede  a través de Facebook (https://www.facebook.com/librosquedesesperan) y el blog.
  En el blog se brinda información de libros, concursos, ofertas, textos y actividades.
De joyas bolivianas
Entre el olor de las páginas amarillas -de un tiempo detenido en letras y palabras- plasmadas en los libros que  han pasado de mano en mano y siguen esperando a su amante definitivo, a su dueño final, yacen algunas joyas.
 Ellas son conseguidas gracias a  la búsqueda que emprende en lugares como  la Feria 16 de Julio y mercado Lanza, entre otros.  
 "Hay varias cosas raras. Una de ellas es  Nolo de este tal  Luca, una novela boliviana que se terminó de publicar en  1919 de la Editorial González Medina, que publicó también  al poeta boliviano José Eduardo Guerra, de quien tengo una antología de  inicios del siglo XX”.
 
Entre los  libros autografiados más sobresalientes está   La Guerra con el Paraguay, autografiado por Julio Díaz Arguedas para Ismael Sotomayor; la Colección de  Obras completas de Alberto Saavedra Pérez, Cerco de Penumbras, de Óscar Cerruto, entre otras.     
 A ellos se  suman otras obras  como  Cántico Traspasado, de Óscar Cerruto, o la cuarta  edición de   Crestomatía Boliviana, de Gustavo Adolfo Otero, de la década de 1940,  cuyo texto se recuperó gracias a Antonio Díaz Villamil.      
Entre sus tesoros personales está la primera edición de Chaco, de Luis Toro Ramallo, recientemente reeditada por el Ministerio de Culturas.
    Del mismo autor tiene  Busch ha muerto ¿Quién vive ahora?, que Toro Ramallo escribió bajo el pseudónimo de Elter.
Ello, sin pasar por alto la primera edición de Felipe Delgado y la Piedra Imán, de Jaime Saenz, y su interminable lista de libros internacionales.      
 
    
    

Librero desde la cuna
Desde pequeño,  Argüello Sandoval  empezó  a cultivar su afición por los libros, al estar rodeado por ellos gracias a sus padres.
Fue hace alrededor de cuatro años que, a sugerencia de su padre, se hizo cargo del puesto del pasaje Núñez del Prado, que pertenecía a la familia, para solventar sus estudios en la carrera de Turismo.
Tiempo después decidió pasar de la venta de textos técnicos, la mayoría de lo que había en el puesto, a centrarse en las ciencias sociales y el arte, y formar algo así como una biblioteca personal, en la que actualmente tiene alrededor de mil libros.
El siguiente paso fue crear Libros que Desesperan, cuyo nombre se debe a un amigo que le dijo que veía  las obras en el puesto  y que decía que algunas le desesperaban por el precio y  porque tenía  títulos de los que  sólo  había una copia y probablemente no los volvería a ver.     
 
Los tesoros y su búsqueda
"La mayoría de las personas que están en las ferias, como el mercado Lanza, terminaban comprando bibliotecas de gente a la cual se le fallecía el familiar. Lo que pasaba era que no leían dentro de la familia o desconocían lo que tenían”.
Según explica,  muchos de estos libros terminaban siendo vendidos como papel para convertirse en papel higiénico.
 La piratería
  Este bibliómano no tiene nada en contra de la piratería. Sin embargo, manifiesta que  el problema de la piratería en Bolivia es que los ejemplares son muy malos, no sólo el contenido sino la forma en que están hechos.
"Transcriben los libros, en algunos casos, y los encuentras con errores ortográficos, la diagramación no se da y el texto está mal pegado. Y, ojo, eso me parece una competencia muy buena para con las editoriales, que no se toman el tiempo de hacer un buen libro”, explica.

El futuro del libro

¿Desaparecerá el libro impreso? "Como objeto de culto no (...). Aunque las editoriales independientes imprimen mucho menos en la actualidad,  como objeto es muy difícil que vaya a desaparecer. Habrá un culto al libro sólo que más específico”.
   

Para este bibliómano, si las personas se toman el tiempo se van a dar cuenta de que un libro es una llave que los conducirá a otro libro, creando una ruta que acompañará toda su vida.

 Día de la Literatura y las Letras Paceñas
Libros que Desesperan realizará el 28 una subasta de libros a las 15:00 en la plaza Camacho, por el Día de la Literatura y las Letras Paceñas.
Cada participante deberá llevar  uno o dos libros que haya leído y hayan sido de su agrado. Luego  leerá un fragmento de texto y dará a conocer el precio  base para la subasta.
Los asistentes harán ofertas que superen al precio base (pudiendo agregar a su oferta: dinero, libros y propuestas).

Cinco tesoros de  Libros que Desesperan   
1   La Guerra con el Paraguay  (autografiado para Ismael Sotomayor), de Julio Diaz Arguedas, (publicado por la Intendencia Central del Ejército. en 1942).
2  El Wolfram o las pícaras ambiciones  (autografiado) de Alberto Saavedra Pérez (sin editorial, publicado en 1925).
3 Cerco de penumbras (autografiado) de Óscar Cerruto.
4  Supay (autografiado), de Guillermo Francovich (publicado por la editorial Charcas en 1939).
5  Desarrollo con Soberanía. La desnacionalización del petroleo (autografiado), de Marcelo Quiroga Santa Cruz (publicado por editorial Universitaria en 1967).

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