El geriátrico donde viven las estrellas de Hollywood

Las personas que vivieron en el lugar fueron estrellas o trabajaron en la industria del cine detrás de las cámaras. Ellos mantienen vivas las anécdotas de grandes íconos.
martes, 7 de junio de 2016 · 00:00
AFP / Los Ángeles, EEUU
 
Se cuenta que Jhonny Weissmuller atravesaba los pasillos de esta casa de ancianos ululando con su particular grito de Tarzán. Un residente aún recuerda su cita frustrada con Marilyn Monroe. Otro cuenta anécdotas sobre Walt Disney o Frank Sinatra.
 
La edad de oro de Hollywood no es más que un viejo recuerdo, pero aún sigue vibrando en la casa de retiro para ancianos de Los Ángeles.   En el  Centro Saban del  Fondo para la Televisión y el Cine viven extrabajadores del cine y la televisión.
 
En este hogar habitan personajes muy diversos: desde el decorador de Doctor Zhivago a una actriz de 103 años que recientemente se presentó a una audición.

Creado en 1921 por cuatro reconocidos cineastas, entre ellos Charles Chaplin y Douglas Fairbanks, la misión inicial de este Fondo fue ayudar a las estrellas del cine mudo a adaptarse en la transición a las películas habladas.
 
Desde sus inicios, la organización caritativa se financió a través de pequeñas donaciones de artistas activos que dejaban monedas en alcancías en los estudios de grabación.
 
Casi un siglo después, el Fondo sigue funcionando a base de donaciones, solo que ahora mucho mayores, de artistas como George Clooney, Kirk Douglas y Steven Spielberg.
 
"La gente que trabaja en la industria del cine son como gitanos. Cambian de lugar, desarraigan a sus familias al mudarse a Louisiana a Nueva York o a Europa y muchos hacen trabajos exigentes desde el punto de vista físico, lo cual es realmente duro para ellos”, dice el jefe y administrador  del Fondo, Bob Beitcher.  
 
Cerca de la mitad de los 165 residentes abona la cuota mensual de su habitación y los servicios, entre 3.400 y 6.100 dólares mensuales. El Fondo financia la otra mitad.
 
Si bien muchos de los residentes fueron celebridades, la mayoría trabajó detrás de cámaras y nunca salió en pantalla.
 
Decorador de películas
 
Steven Kohler, de 87 años, puede enumerar una impresionante lista de estrellas con las que trabajó como decorador. Compartió las comidas con todo el equipo de Doctor Zhivago (1966), entre ellos Omar Sharif y Julie Christie.
 
Kohler conoció a Marlon Brando durante el rodaje de la cinta histórica Motín a bordo (1962). Era un "caballero con un gran corazón, alguien generoso que con enorme discreción ayudaba a la gente”, dice.
 
"Cuanto más reconocidos eran los actores, más adorables eran”, expresa Kohler, sentado en su cabaña impecablemente decorada.
 
Una cita con Marilyn
 
La familia de Robert Mirisch (77 años) dirigía una de las productoras independientes más grandes de Hollywood en los años 1960: la Mirisch Company. A Robert le gusta mucho evocar la anécdota de su frustrada salida con Marylin Monroe.
 
La conoció durante la filmación de la comedia Una Eva y dos Adanes, producida por la compañía de su familia, y una vez terminado el rodaje ella le pidió que la acompañara al estreno en Nueva York.
 
Pero Robert quería visitar a su padre, enfermo en ese momento, y cortésmente rechazó la invitación.
 
La vida en esta particular casa de ancianos es mucho más que recuerdos del mundo del espectáculo, partidas de cartas y gimnasia en la piscina que donó Jodie Foster.
 
No piensan en el retiro

Muchos aprovechan su creatividad aún presente para colaborar con el canal de televisión de la casa, con documentales, programas de concursos, e incluso  Ley y desorden, una parodia de la célebre serie policial Ley y orden.
 
Algunos de los residentes, como Connie Sawyer de 103 años de edad, siguen activos, lejos de pensar en el retiro.
 
Sawyer, quien trabajó con estrellas como Frank Sinatra, apareció el año pasado en el comercial de la famosa final del campeonato de fútbol americano  Super Bowl  y recientemente acudió a una audición para obtener un papel en una película de terror. "Estoy esperando la respuesta”, dice.

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