Armstrong, un cazador de las historias detrás de la cerveza

En la actualidad, el experto investiga y divulga las bondades de la cerveza boliviana. Quiere crear una cultura positiva en torno al consumo de esta bebida.
domingo, 21 de agosto de 2016 · 00:00
Página Siete  /  La Paz

"El perfil del consumidor de cerveza está cambiando mucho en el mundo”, explica  el cicerón  Darren Armstrong. Él experto  lleva varios años inmerso en el mundo de la cata de la bebida dorada y últimamente se ha dedicado a explorar las bondades de la cerveza boliviana. "En Bolivia, por ejemplo,  es impresionante el porcentaje de gente que la consume”, añade. 
 
Armstrong es estadounidense pero    radica  hace  dos años en el país. Considera importante divulgar las bondades de la cerveza porque sólo conociendo las que hay detrás del producto uno puede modificar su hábito de consumo.  

Cuando llegó a Bolivia, el cicerón encontró que  los consumidores de esta bebida eran muy diferentes en relación con los de   otros  países que tienen una cultura en torno a la cerveza. "Lo que me sorprendió  en Bolivia fue el porcentaje de gente que consume cerveza. Es muy alto”. Pese a ello, explica,  el mercado no ha impulsado una cultura en el consumo de esta bebida. De ahí  que él asumió esto, precisamente, como su  desafío.
 
"Bebidas alcohólicas como los cocteles, vinos o cervezas  son mejor consumirlas con la  familia, con  los amigos y durante  la comida. De lo contrario  siempre habrá una línea que podemos sobrepasar y que convierte al producto en dañino”, explica.
 
Es cuestión de experiencia
Para Armstrong, degustar una bebida alcohólica, más aun la cerveza, es cuestión de experiencia.  "Si voy a pagar por un producto, obviamente  quiero sacar lo máximo. Eso se consigue únicamente con las experiencias que podemos recoger al momento de consumirlo. En ese afán, el cicerón juega un rol importante”, señala.
 
En los países de Latinoamérica, indica,  casi no hay catadores y por lo tanto no hay una cultura del consumo de cerveza. Es diferente, dice,  en Europa o en Estados Unidos, donde  hay un movimiento  hace más de  15 años que ha explotado con las cervecerías artesanales. 
 
"Esto también  incide en el consumidor quien,  al ver que algo está cambiando, se interesa más y los cicerones son los que dan esta información”. De ahí que este catador tiene un desafío en el país de mostrar que el consumo de la cerveza también puede ser cultural y no así un consumo desmedido. 
 
"La bebida no sólo hay que disfrutarla, hay que también entenderla y encontrar las historias que hay detrás de ella”, explica. "Yo no pensé que terminaría estudiando temas culturales. Sin embargo, fue mucho más interesante encontrar  las historias detrás de  la copa de cerveza”, agrega. Por lo que  otro de los mensajes que lanza este cicerón es que "si a la gente  le gusta la cerveza, intente encontrar esas historias”.
 
Armstrong observa que en Bolivia la cerveza sirve como un elemento de integración  especialmente en la fiesta. "El mes de agosto es un tiempo  para  compartir con los amigos o  la familia. Tiene su lado también un poco feo cuando se la consume en exceso.  Pero veo que la cerveza es la bebida por excelencia a la hora de  compartir esos momentos”. 
 
En ese sentido, considera  que aquí sí hacen falta cicerones o gente que pueda aconsejar cómo beberla, con qué tipo de comida para que la experiencia sea otra. "Es difícil identificar el consumidor aquí porque son varios, pero esto también es un patrón cultural.  En Bolivia muchos consumidores tienen  orgullo de su producto”. 
 
En ese entendido, "sólo les falta aprender a conocerla, conocer sus historias y sus bondades”, agrega.
Darren Armstrong  posa junto a las copas de diversas variedades de cerveza
Víctor Gutiérrez / Página Siete
Catadores de cerveza  durante  un evento internacional
La cerveza boliviana  es también reconocida en el exterior
 

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