Loayza: “Estamos causando nuestra propia destrucción”

Tras el rodaje de los documentales del proyecto Planeta Bolivia, el cineasta Marcos Loayza habla sobre la importancia de la preservación de los recursos naturales. “Debemos dejar de echarle la culpa al otro”, señala.
sábado, 27 de agosto de 2016 · 00:00
Carla Hannover  / La Paz

   "Si Bolivia tuviera la población de la China y mantendría sus prácticas, el planeta quizá ya hubiera desaparecido”. A  esa conclusión llegó Marcos Loayza, luego de realizar cinco documentales en los que aborda  la problemática del medio ambiente y del cambio climático en el país.

El  cineasta es parte esencial de   Planeta Bolivia, un proyecto gestado, desde hace tres años,  por el ex presidente Carlos  Mesa, el antropólogo Ramiro Molina y el ambientalista  Juan Carlos Enriquez. En ese sentido resulta  inevitable consultarle: ¿qué le ha dejado esta experiencia? 

"De repente, luego de la producción de los documentales,  uno llega a ciertas conclusiones”, explica,  como que en Bolivia cada cinco minutos se deforesta un bosque del tamaño de una cancha de fútbol. "Es un dato confirmado y es terrible”.

Más grave aún, considera, es la indiferencia con la que los bolivianos  miran el tema. "Mientras el tiempo  y  la gente pasan, el problema avanza. Bolivia es un país de vocación forestal, tenemos   los mejores bosques del mundo y  deberíamos preservarlos,  pero, insistimos en tener una vocación agrícola, minera, gasífera...”

Cuestión de consciencia

"Si analizamos, no  somos los más aptos para ser una potencia agrícola en el mundo. Pero sí somos aptos para tener los mega bosques. La mara podría darnos de vivir  si se hacen planes estratégicos. Si se planifica en 50 a 60 años podríamos tener ingresos, pero aquí somos muy inmediatistas. Hay agricultores que quisieran  obtener cuatro cosechas al año y pueden hacerlo con químicos, pero, ahí la que  sufre es la tierra. Sumado a ello, están matando su propio patrimonio”.


De ahí que el proyecto   Planeta Bolivia no sólo le ha resultado un desafío a nivel profesional, sino que le ha permitido cobrar consciencia de los problemas latentes en el país. Temas que en la actualidad ocupan un lugar importante entre sus preocupaciones. 

Para Loayza, el problema del medio ambiente es que en el país y el mundo  hay un cliché sobre el tema.  "En la actualidad  todos somos ecologistas y pensamos que deben haber tres basureros en los espacios públicos o  que el imperialismo o   los países industrializados son los únicos que contaminan. En Bolivia nosotros mismos estamos causando nuestra destrucción”, aclara el cineasta.

Es urgente la mirada autocrítica

El cineasta explica que en el país hay un problema de conciencia y de prácticas, por lo que es urgente  construir una mirada autocrítica. "Es como que todo el mundo sabe que algo hace daño y lo sigue haciendo. Ahora mismo tenemos un problema serio  por la sequía, pese a ello,  la gente sigue chaqueando. Piensa que está quemando  una o dos hectáreas pero por esa práctica  son muchos bolivianos los que están sufriendo”, advierte. 
  
Más frustrante le resulta ver cómo la gente supone que la culpa la tiene el otro. "Aquí hay gente que dice que los depredadores son los cambas porque son los que deforestan por temas agrícolas. En Santa Cruz piensan que los collas somos los que contaminamos con la minería y otras prácticas. En Copacabana están convencidos  de que el lago es contaminado por los peruanos  y en El Alto  dicen que su contaminación llega de las comunidades del  lago. No asumimos consciencia de lo que nosotros mismos hacemos”. 

El problema de fondo

Para Loayza en el fondo el problema  radica en la fragilidad de un país. "Tenemos un ecosistema frágil, una economía frágil y hasta  un proyecto de  nación frágil”.  Ante esa fragilidad, considera,  lo más conveniente sería ahorrar y cuidar  cada recurso que se tiene, "cuidarlo  como si fuera oro”. 

Sin embargo, lejos de ésto, día que pasa, el país   acumula una serie de problemas. Por ejemplo, advierte el cineasta,  todos los ríos de las ciudades grandes están contaminados. 

"Muchas de las actividades mineras botan agua con mineral directamente a los ríos. Tampoco tenemos un  tratamiento de basura. Son detalles que se van acumulando y que afectan a nuestro estándar de vida y sobre todo a la calidad de vida de nuestros hijos y de nuestros nietos”, dice.
 
En ese sentido, espera que los documentales sirvan para generar debate y crear consciencia sobre el problema.

 

Difusión  masiva
  • En redes  El documental Planeta Bolivia, que es el que abre la serie de cinco documentales, se encuentra disponible en el canal de Youtube. 
  • En colegios  Los gestores del proyecto llevarán los documentales a los centros educativos para generar consciencia en las nuevas generaciones. Asimismo, se proyectará en todos los espacios que lo requieran.

 
 
 
 
 
 
 
 

 

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