Bronze, el café que quiere estar 100 años en La Paz

Es parte de una idea para revalorizar el centro histórico de La Paz, una ciudad “sexy y fotogénica” para los inversores. Se hace realidad en la casona Patiño, construida a finales de 1800. Los baristas transportan al mundo del café y los chefs a los genes de la gastronomía paceña.
domingo, 22 de enero de 2017 · 00:00
Ivone Juárez /  La Paz
 
La casona Patiño, de estilo europeo, construida a finales de 1800     a unas cuadras de la plaza Murillo,  tiene más de 100 años y el grupo empresarial  Hierro Brothers quiere que el café que instaló en el lugar, el Bronze cofee, se quede también otros 100.  Los inversores están convencidos de que  el sitio tiene las condiciones necesarias para impulsar la nueva línea de negocio que proponen:   revalorizar  el centro histórico paceño  e invertir en él.
 
"La Paz, con todas sus controversias, su escándalo y  su topografía es sexy,  ecléctica. Si no es hermosa, es fotogénica. Ninguna otra ciudad en Latinoamérica ni el mundo te da todo eso: eclecticidad, contemporaneidad, topografía y ahora gastronomía”, asegura Boris Alarcón, representante de  Hierro Brothers.

Para entender la propuesta  de Alarcón se tiene que visitar el Bronze coffee, que está en la planta baja de la casona Patiño, ahora un edificio reconstruido de cinco pisos. La vivienda está ubicada  frente a la plaza Belzu, final de la calle Comercio y Bueno, a unas cuadras de la plaza Murillo. 
 
Hierro Brothers reconstruyó el edificio y lo mantuvo   intacto por fuera y por dentro: sus enormes ventanales industriales estilo francés, las puertas altas hechas con pino oregón,  traído al país desde Canadá, las paredes  de piedra y ladrillo y  el techo alto, cruzado por bigas macizas, del cual penden unos enormes candelabros. Pero para decorarla  apostó por  la arqueología urbana, que plantea reutilizar los objetos para darles una nueva funcionalidad. La tendencia es mundial.
 
"Los cafés o restaurantes en estructuras antiguas son lo más  hermoso. Eso se ve en Nueva York  y las capitales más grandes del mundo, donde museos, librerías  antiguas o edificios concebidos hace más de 100 años se han convertido  en espacios de recreación”, dice Boris Alarcón.
 
La primera muestra de esta arqueología urbana en Bronze coffee  son unos respaldares de  catres de bronce  que adornan las escaleras y barandas del lugar. Fueron adquiridos en anticuarios, comprados a personas particulares y hasta en la Feria de la 16 de Julio de El Alto.
 
Otro detalle se ve en las mesas del lugar, cuya base son los pies de antiguas máquinas de coser. Las sillas corresponden a los  años 20 y 30 del siglo pasado, importadas desde Europa.
 
Al ingreso, un  estante altísimo de vidrio exhibe una gran cantidad de libros y máquinas de escribir. Se trata de colecciones invaluables   de Cervantes, Shakespeare, Goethe, Schiller, Dante y otros.  Las paredes de piedra lucen algunas fotos en blanco y negro  de indígenas bolivianos. Se suman otros detalles: petacas antiguas, máquinas de coser y algunos elementos de bronce.
 
Técnicas de café 
 
En Bronze coffee la experiencia de admirar una casona construida hace más de 100 años, hermosamente reconstruida y sus objetos decorativos  se tiene que acompañar con una tasa de café, la especialidad del lugar.  Danko Velarde, uno de los baristas, asegura que cuentan con todas las técnicas internacionales para preparar la bebida. "Nosotros guiamos a nuestros clientes y les brindamos la experiencia de disfrutar el café desde su preparación”, dice. El joven comienza a preparar un café estilo vietnamita (una mezcla de tinto con leche condensada) y cuenta que éste fue inventado en una época en que en Vietnam escaseó el tostado. 
 
En las noches el edificio es enciende por un sistema de luces y en su interior se puede disfrutar de cocteles elaborados a base de  tinto, de origen boliviano.
 
Pero en Bronze coffee también  se puede disfrutar de un interesante menú de sandwiches y platos que rescatan los sabores tradicionales de La Paz.
 
El chef Yasser Ríos presenta el plato Rastros del lago, servido con chuño bañado con queso y una emulsión de salsa de miel decorada con k’oa (menta andina), acompañado con ispis  (pescados) crocantes y               unos tomates pequeños”. "Nuestra cocina bistro gourmet ofrece la combinación de ingredientes tradicionales paceños   con un toque moderno e innovador que forman parte de la propuesta sensorial”, dice  Boris Alarcón. Este 24 de enero, a las 12:00, el Bronze coffee, que es parte del Altu Qala Design Hotel, se inaugurará oficialmente.
 
 
 
 
 

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