En vacaciones, los huertos escolares empiezan a dar frutos

En las escuelas de El Alto, la agricultura urbana apuesta por cambiar los patrones de alimentación.
sábado, 30 de diciembre de 2017 · 00:04

Alejandra Pau / El Alto 


El huerto escolar  de la unidad educativa Mariscal Andrés de Santa Cruz de Alpacoma, en la ciudad de El Alto,  empezó a dar sus frutos en diciembre.  Lechugas, rabanitos y acelgas  crecen dentro del vivero que la junta escolar cuida por estos días. El lugar  permanece vacío y en silencio, pero las verduras no saben de calendarios escolares.


 Son 16 unidades educativas que cuentan con una carpa o huerto escolar como parte de la implementación del programa Escuelas Saludables, según  información del municipio alteño. En algunos, las verduras están  listas para su cosecha.    

La primera  cosecha en la unidad educativa Mariscal Andrés de Santa Cruz.


 “Los huertos escolares sirven para estimular y empoderar a los niños  en que existe una forma distinta y saludable de alimentarse con formas alternativas, con presupuestos bajos. Que más allá de servir para el autoconsumo, el conocimiento adquirido sirva para la socialización e internalización”, detalla  el secretario municipal de Desarrollo Humano de El Alto, Vladimir Ameller.


   Según explica, se trata de una inversión que no se ve,    que se enfoca en innovación, aprendizaje y conocimiento  que sirve para cambiar costumbres y  educar a la sociedad alteña.  


El Alto se caracteriza por su crecimiento, pero registra problemas recurrentes de salud y desnutrición debido a sus patrones alimenticios inadecuados y a la pobreza.   


El inicio y los niños
    
En 2016, se estableció la  Red de Instituciones por El Alto (Ripea). Como parte de sus actividades, se  instalaron  mesas de trabajo para definir acciones y políticas respecto a varios temas, entre  ellos, la seguridad alimentaria. 


A partir de ese trabajo el municipio de El Alto decide elaborar e implementar  el programa Escuelas Saludables en 2017, con cinco componentes:  seguridad alimentaria,  agua segura, salud integral, reciclaje además de  alimentación y nutrición.


        Los huertos o carpas escolares forman parte del componente de seguridad alimentaria de este proyecto.  Se ha planificado  llegar a 54 escuelas alteñas con algún componente del  programa.  


“Tener los huertos es una forma importante de promover en los estudiantes una alimentación saludable, los involucra en todo el proceso de producción, pero además en la  comercialización”, sostiene el especialista en proyectos de la Secretaría de Desarrollo Humano de El Alto, Orlando Murillo.


  Se estima que para  2018  el 50% de la producción  de los huertos sea para alimentar a los niños y el otro 50% para la venta. “Con los ingresos se espera lograr  que los huertos y carpas sean sostenibles”, explica el técnico de la Dirección Agropecuaria del municipio alteño, Pedro Bautista.  


En El Alto, organizaciones como Save the Children y la Fundación contra el Hambre tienen aproximadamente   60 huertos urbanos.


 Manos a la obra


 “Ya estamos viendo los frutos con la primera siembra. Ahora que los estudiantes están en receso, somos los miembros  de la junta escolar que venimos dos veces a la semana para regar, mantener el huerto y empezar a cosechar”, comenta Claudina Jupiri, miembro de la junta escolar  de la unidad educativa Mariscal Andrés de Santa Cruz.  

El presidente del Consejo Educativo, Esteban Huanca, considera que para sus hijos, como para muchos de sus compañeros, es la primera vez que tienen una experiencia similar, pese a que varios padres de familia  tienen ese conocimiento al ser  migrantes de provincias dedicadas a la agricultura.  


“No han tenido la oportunidad de experimentar con la tierra, de relacionarse con ella”, asegura Huanca.  


El director de la unidad educativa, René Alejo Mendoza, ha visto que los estudiantes se han involucrado en la implementación del huerto, pero considera que es  necesario  esperar hasta 2018 para ver el impacto en el cambio de su alimentación. 


Para Ameller, la dificultad que ha encarado  el municipio de El Alto es precisamente cambiar estos hábitos y su impacto en la salud. 


“La población de nuestra ciudad tiene un índice elevado de  problemas  de presión alta, diabetes y nefrológicos. Ha sido difícil  cambiar los patrones culturales, algo que hemos experimentado con la  transformación del desayuno escolar”, indica.


El déficit heredado en materia de infraestructura es enorme, según explica la autoridad edil. Para solucionarlo, se  requiere una inversión sostenida e incrementada  en los próximos años. El Alto es  un municipio  que tiene 280 mil alumnos en sus unidades educativas.   


Trabajo por hacer 


En la unidad educativa ecológica Los Pinos de El Alto  el panorama es diferente. La carpa escolar tiene 140 metros cuadrados,   es nueva y permanece impasible  hasta el retorno de  los alumnos  cuando se  apropiarán de la tierra enriquecida que yace en su interior.


    “Los jóvenes han ayudado en  todo, tienen una escuela de cerrajería y se encargaron de soldar”, añade Bautista. En esta unidad educativa, la cosecha tendrá que esperar unos meses más.

Escuelas  saludables

  • Alimentación y nutrición  Este es uno de los componentes del programa Escuelas Saludables. Se enfocó en  el incremento de valor nutritivo del desayuno escolar, y la incorporación del recreo saludable, que incluye actividades físicas dos veces a la semana durante los recesos. También incluye el quiosco saludable, que  ofrece  alimentos nutritivos a los estudiantes al menos dos veces a la semana. 
  • Agua segura     Otro componente   se enfoca en que los alumnos beban agua en lugar de gaseosas, que se acostumbren a llevar bebederos y consuman agua que no ponga en riesgo su salud. Para 2018  se ha planificado  dotar de filtros a todas las unidades educativas, además de dar capacitación para que   reciclen  el agua.
  • Salud integral Se enfoca en contar con unidades móviles para atención de salud para atención básica, dental, control de vacunas y prevención en la comunidad estudiantil. Asimismo, aborda el tema del entorno escolar en el que  se enseña a los escolares a cuidar  la infraestructura, la disposición de la basura y los baños a través de comisiones de alerta.
  •   Reciclaje Cada año el municipio de El Alto hace un concurso sobre el reciclaje de basura. Se premia a las unidades educativas que acumulen la mayor cantidad de basura reciclable. Así se completan  los componentes del programa Escuelas Saludables, según información de la Secretaría de Desarrollo Humano.

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

29
11