Kathrin Barboza, la bióloga que redescubrió un murciélago que se creía extinto en Bolivia

Halló, junto a una colega, el murciélago nariz de espada en una cueva de San Matías, Santa Cruz, en 2006. Desde entonces ha trabajado en la investigación del lenguaje secreto de los murciélagos insectívoros recibiendo reconocimientos internacionales por su trabajo científico.
martes, 20 de junio de 2017 · 00:00
Alejandra Pau / La Paz
 
 Aún siente lo mismo cuando toma entre sus manos al único mamífero capaz de volar en el mundo, dice que se asemeja a las "mariposas que se sienten en el estómago” cuando una persona está enamorada aunque, en este caso, sea otro ser alado el que marcó un antes y un después en su vida. En 2006, redescubrió el murciélago nariz de espada, un quiróptero que no era visto en Bolivia desde 1932. 
 
"Fue un momento muy especial para nosotras. Aydeé (Vargas) y yo lo mirábamos y no podíamos creer que era él (...), pusimos una red en la entrada de la cueva y lo atrapamos. El hallazgo nos permitió que el murciélago nariz de espada sea incluido en el Libro Rojo de especies amenazadas y se genere una estrategia para su protección”, detalla la bióloga cochabambina  Kathrin Barboza Márquez. 
 
El hallazgo se realizó en una pequeña cueva en el municipio de San Matías, departamento de Santa Cruz, zona fronteriza con  Brasil, que vive sumida en el conflicto y  la violencia a causa del narcotráfico. 
 
La primera vez que fueron a la cueva no lo encontraron y se dedicaron a buscar en otras cavernas todavía más inaccesibles. No hallaron nada, por lo que decidieron volver  a la primera, fue cuando lo atraparon. 
 
Después del suceso se  consiguió que el municipio   declare a la cueva y los alrededores como el Santuario Ecológico San Juan de Corralito para proteger a la especie, un logro importante a nivel sudamericano. Poco a poco se fue generando un cambio en las personas de la zona sobre el concepto que tenían de  los murciélagos. 
 
Los quirópteros tienen un rol muy importante y desconocido por la mayoría de la población.  Son controladores naturales de plagas de insectos. 
 
Se alimentan de  insectos  transmisores de enfermedades, como el dengue y el zika, pero también  de aquellos  que atacan  cultivos como el maíz o el algodón. Otras especies son  dispersoras de semillas.  
 
Según el último registro, existen 132 especies de murciélagos en Bolivia, Barboza considera que actualmente  deben ser  aproximadamente 135. En el mundo existen alrededor de 1.200 especies, un 70% de ellas son insectívoras.
 
Trabajo y reconocimiento
 
 Su primer acercamiento al mundo de los quirópteros fue en un taller al que asistió porque  perdió una apuesta. Le encantó  conocer su importancia  para el mantenimiento de los bosques y ecosistemas.
 
 Poco después tomó un curso de bioacústica de murciélagos con quien se convirtió en su mentora, la científica y ecologista  alemana Elisabeth Kalko.   
 
Cuando estaba en la mitad de la carrera en Biología se involucró en un proyecto que duró tres años y con el que hizo su tesis de pregrado junto a la bióloga Aideé Vargas. Fue junto a ella que participó de otro proyecto de especies amenazadas. Durante su desarrollo redescubrieron al nariz de espada. 
 
Al finalizar la carrera, Kalko le comentó sobre las becas que daba el Instituto Smithsonian de Búsqueda Tropical en la isla Barro Colorado, en Panamá. Se postuló y la ganó. Ese viaje le cambió la vida. 
 
En 2007 hizo un proyecto de investigación sobre los efectos de las fronteras y la fragmentación de la isla en  los murciélagos insectívoros. 
 
Un año después recibió la beca de jóvenes exploradores de la National Geographic para hacer un trabajo similar en    Beni. En ambos trabajó capturando sonidos de los murciélagos insectívoros, y continuó estudiándolos en zonas urbanas de Cochabamba y Madrid, España. Así empezó a generar un banco de paisajes sonoros   de los quirópteros en Bolivia.  
 
En 2012  fue la primera  boliviana que ganó la beca de la Fundación L’Oréal y la Unesco para Mujeres en la Ciencia.
 
 Un lenguaje secreto
 
Hoy, a través de un software, Barboza captura y graba los ultrasonidos  de los murciélagos. A través de ellos estos mamíferos  sacan una radiografía de su entorno debido a  la ecolocalización,  uso de ondas sonoras y eco para determinar la ubicación de objetos en el espacio.  
 
Barboza explica que básicamente hay cuatro tipos de llamadas: de búsqueda de alimento, de ubicación en el espacio, de hallazgo de alimento y  sociales. 
 
"He tenido experiencias muy lindas. En Cochabamba pusimos una red para atrapar alguno en el techo de un colegio, no pasaba nada. Sacamos la red y grabé cómo uno  salió y  dio una vuelta completa a la zona y emitió una llamada social. Luego de escucharlo empezaron a salir todos”, recuerda la bióloga.  
 
El lenguaje secreto de los murciélagos para ella es como una fascinación. Estar en lugares inhóspitos, tratar de entender lo que se dicen y asumir que nunca  terminará de aprender. 
 
 Uno de los momentos más duros de su carrera fue cuando se dio cuenta   que hacer investigación no es hacer conservación y que es vital darle siempre un componente social, que en el caso del murciélago es  luchar contra el  preconcepto que la gente tiene respecto a ellos.  
 
El siguiente paso es crear una base de datos, junto a otros científicos,  que guarde los paisajes sonoros de los murciélagos que habitan  las diferentes regiones de  Bolivia. Para ello  ya  aplicó a un fondo y del que espera una respuesta positiva.
 
 "Los murciélagos me han llevado a muchos países que nunca  esperaba conocer. Para mí lo más importante en la vida es estar en contacto con la naturaleza. Escucharlos es una emoción indescriptible, se trata de hacer audible algo que nadie puede escuchar”, finaliza la bióloga.

 

 
 

 

 

 

En tiempos de cuarentena y restricciones usted necesita estar bien informado. Por eso, Página Siete pone temporalmente a su disposición de forma gratuita, nuestra edición de papel en versión digital. Para verla haga clic aquí.

Este servicio, con contenidos especiales y enfoques propios de las principales noticias del día, será parte de la App que lanzaremos próximamente. 

39
2