El Tata Santiago, el primer santo de Potosí

Las historias sobre el origen del santo cuentan que llevó la palabra de Dios a todos los confines de la Tierra. A Potosí llegó con los españoles. Dos pueblos lo tienen como patrón.
miércoles, 18 de julio de 2018 · 00:04

José Luis Pérez Coro y Marco Antonio Flores Peca /  Potosí

La imagen icónica, telúrica, religiosa y de culto sincrético que tiene Santiago en América, Bolivia y en gran parte de los Andes tiene una significación trascendental en la historiografía temprana de las naciones postiwanacotas, aymara, qara qara, charca e inca y ha tenido mucha incidencia durante y tras el encuentro fortuito y violento que los europeos ibéricos tuvieron con las naciones e imperios del nuevo mundo.

Pero para entender la significancia telúrica de la figura de Santiago en América debemos remontarnos a sus orígenes y su traslado al nuevo mundo, para pasar luego a la incorporación en el sincretismo religioso que perdura hasta hoy.

En este breve estudio vislumbraremos sus remotos orígenes y su incorporación en el imaginario popular y religioso de América, Bolivia y, de manera particular, con la Villa Imperial de Potosí, pues no en vano se constituyó tempranamente como patrono de la emergente metrópoli más rica de América y una de las más influyentes del mundo de entonces, como fueron  la Villa, su Cerro y las minas de Potosí.

El recorrido de Santiago

La tradición en la Europa ibérica manifiesta que Santiago el mayor, discípulo de Jesús, llegó a las antiguas tierras romanas de Hispania, llegando hasta Galicia y hasta el llamado finis terrae o fin de la Tierra.  

Dice la tradición que  junto a sus discípulos, Atanasio y Teodoro, llevó la palabra de Dios hasta el  fin de la Tierra, esto porque  entonces no se conocía más allá de las tierras conquistadas por la Roma imperial. 


 
Llega a Potosí

El apóstol llegó a caballo en los estandartes que Colón trajo en su primer viaje a América. Bartolomé Arzáns refiere que uno se quedó en Haití y, después de largo  periplo, otro llegó a Potosí, en el medio de una bandera roja que fue la antecesora de la potosina.

Quizás por ello, Santiago es declarado como primer santo patrono de Potosí junto al Santísimo Sacramento del Altar y la Virgen de la Concepción.

Debido a su importancia, Santiago tuvo su templo, pero este desapareció en un incendio. Curiosamente, la devoción al santo menguó y pareció migrar hacia las provincias, como Pumpuri, donde el Tata fue denominado Bambori, o a  Chaquí, donde es llamado Santiago de Chaquí.    

Pumpuri es una pequeña comunidad ubicada a las faldas del cerro Puncuri del municipio de Colquechaca, en el norte de Potosí. La investigadora Tatiana Suárez sostiene que el nombre de Pumpuri proviene de la voz onomatopéyica pum pum, que es ocasionada por la caída de los rayos y sonido de los truenos en esta población.  A partir de una deformación lingüística se llega a denominar al Apóstol Santiago como Tata Bombori y queda visible su asociación con el  dios andino del rayo Illapa o Chuquilla, que puede ser bueno al dejar caer las lluvias, fertilizando la tierra, pero también puede ser malo, dejando caer los rayos y granizos que destrozan los cultivos, matando animales y hasta a las mismas personas. El Tata Bumburi también guarda esta dualidad, pues puede ser invocado para ocasionar infortunios, tanto como dicha y prosperidad.  

El Tata Bumburi es una imagen de yeso de Santiago Apóstol, pero a diferencia de otras imágenes que son objeto de devoción, este santo no está representado montando a caballo, pisando idólatras y con la espada en alto, como es común encontrarlo, sino que se encuentra de pie, sosteniendo la Biblia en la mano derecha y la espada en la mano izquierda. Además,  lleva sobre el pecho el corazón de Jesús y la luna de la Virgen María, hechas en plata. 

La celebración al  Tata  de Bamburi, en la población del mismo nombre, en el departamento de  Potosí.

Un relato oral de Chaqui  cuenta que un día en el que dejaron las puertas abiertas de la iglesia de esta región se vio cómo Santiago Apóstol salió del templo, dirigiéndose a Huari, y luego a la población de Pumpuri, donde algunos hombres le instaron a visitar un montículo de piedras con extraño brillo. Cuando el santo se encontraba apreciando estas piedras, el diablo en forma de serpiente se hace presente ayuntando al caballo, esta es la razón por la cual el Tata Bumburi es representado sin caballo.  

Según los comunarios, la veneración de esta imagen data de la época colonial y  a medida que se multiplicaron los milagros y favores que recibieron las personas, se fue popularizando su celebración. En la actualidad, una gran cantidad de personas, no solamente de Bolivia, sino de los lugares más recónditos del planeta, llegan a este santuario durante todo el año, pero particularmente  los días previos al 25 de julio, fecha dedicada a la celebración de Santiago Apóstol, para visitarlo. 

Si bien los visitantes llegan a Pumpuri durante los días martes y viernes  de todo el año, los días más concurridos son los precedentes y posteriores al 25 de julio para  solicitar  favores y milagros al santo. Aunque hay personas que solicitan algunos bienes materiales y económicos, la mayoría de los devotos piden  al Tata Bombori salud. El santo es bastante famoso por curar  enfermos incluso con enfermedades terminales. 

El 24 en la noche las personas ingresan tanto a la iglesia hecha de adobe y techo de paja, donde se encuentra la imagen original del Tata Bombori. Esa noche se realizan las veladas y la celebración de novenas. Según la tradición, las personas que se encuentran en las veladas no deben dormir; si lo hacen pueden ser  víctimas de  calamidades y hasta de la muerte. 

El 25 se realizan tres misas, en la mañana, la tarde y la noche. Las personas suben al calvario a pie, donde se encuentra una apacheta (montón de piedras en forma cónica). Allí  dan tres vueltas de rodillas y luego limpian su cuerpo con algodones que dejan entre las piedras. El rito tiene el fin de “cambiar la suerte”, de dejar las cosas malas para  augurar un mejor mañana. Este día los devotos realizan una serie de ofrendas rituales acompañadas de grandes ch’allas y libaciones. 

Es común ver que se sacrifiquen corderos blancos, para salpicar  con la sangre de los animales  en las paredes de la antigua  iglesia, que tienen un color negruzco. Los creyentes también  realizan ofrendas de mesas  o quwas. 

En este lugar se puede apreciar el gran respeto y hasta el temor que le tienen los devotos al Tata Bombori, pues tratan en lo posible de omitir actos que motiven su molestia e ira. Tanto así que al salir de la capilla antigua no le dan la espalda al santo y caminan hacia atrás. Se sabe de muchas personas que llegaron a perder la vida por haber dado la espalda o haber provocado la ira del Tata.

Santiago de Chaqui  

El pueblo de Chaqui es la capital de segunda sección de la provincia Cornelio Saavedra de  Potosí. Según los relatos de los comunarios, el Tata Santiago  habría llegado al lugar durante la época colonial. Ingresó a la plaza montado sobre caballo, con la espada en alto y allí luchó contra el diablo de manera feroz, hasta que su caballo, levantando las patas, logró pisarlo con fuerza, logrando así  una victoria. 

 A diferencia del Tata Bombori, el Tata Santiago de Chaqui se encuentra representado por la figura clásica del santo montando a caballo, pisando a los infieles, con  una espada en alto. 

Según la devota Patricia Pimentel, la celebración del Tata Santiago se desarrolla del 22 al 25 de julio. En estos dos días se realiza la feria agrícola ganadera, donde se practica  el trueque o intercambio de  productos agrícolas. También se realiza la feria de ganado y se  degustan los platos  y bebidas espirituosas típicos del lugar. No pueden faltar los panes  y el dulce de empanizado, las phasanqallas y las frutas de temporada:   manzanas, naranjas, maní, yacunis, achiras y ajipas. El tostado de maíz y pallki, al igual  que las pasas de higos y uvas, son infaltables.

El 24 de julio se lleva adelante la celebración en honor al santo, que empieza en la tarde,  con el paseo de estandartes desde la morada del alférez real hasta la iglesia, donde toda la solemne comitiva asiste al rezo de vísperas.

Tras  la ceremonia religiosa, los vecinos acompañan al alférez a su casa, donde  invita una comida en señal de agradecimiento. También recibe el estandarte del santo, que deberá ser llevado al día siguiente al templo en procesión. Ese día la imagen del Tata Santiago pasea por toda la ciudad en medio de una total algarabía. Lo acompañan danzarines y grupos de música autóctona,  además de los infaltables jinetes que llevan sus briosos corceles ricamente adornados.

Por la noche se realiza la velada y la tradicional ch’alla al Tata Santiago. Al mismo tiempo  se lleva a cabo  una gran peña folklórica, con la participación de grupos locales e invitados especiales, que deleitan a la concurrencia que se da cita en el frontis de la Alcaldía de Santiago de Chaqui.

El 25 de julio  se realiza una misa al mediodía para luego dar inicio a la fastuosa procesión en la que el Tata Santiago es paseado por las arterias principales de la población, encabezada por las autoridades municipales, autoridades originarias y los pasantes, además de los cientos de devotos que acompañan la procesión. 

Ese día se puede apreciar cómo las personas dejan bultos de ropa por los lugares por los que pasará  la procesión. Según la costumbre local, cuando la imagen de Santiago pasa por encima de las prendas de vestir la persona es liberada de las enfermedades que le aquejan y será  bendecida por la gracia del santo patrono.

A la conclusión de la procesión,  tiene lugar las famosas y temerarias corridas de caballos. 

Según la tradición, si los jinetes no demuestran tener verdadera fe en el Tata Santiago, llegan a sufrir accidentes y hasta a morir al caer de sus caballos.

Más tarde, al son de grupos musicales y en medio de  las acostumbradas ch’allas y  libaciones, los participantes de la fiesta regalan a los pasantes los tradicionales pillos de frutas y pillos de papel con cintos blancos, donde están  escritos  los nombres de los invitados.

Los autores son miembros de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí.

La procesión de Santiago  en el poblado de  Santiago de Chaqui, también en Potosí.


 

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