Apolo, entre el aeropuerto y la falta de acceso al agua potable

El Alcalde de esta población señala que el 75% de las comunidades de esta localidad cuentan con agua por tubería, pero que hasta la fecha no tienen una planta de tratamiento para acceder a la potabilización del líquido vital.
domingo, 26 de agosto de 2018 · 00:04

Alejandra Pau / La Paz

Por estos días la población de Apolo sólo tiene agua por las noches según explica el alcalde de ese municipio, Mario Vaquiata, y admite que el acceso permanente a este servicio básico continúa siendo un tema pendiente en la capital y que el 25% de las comunidades todavía no cuenta con este recurso, que debería llegar por cañerías.

“Con el proyecto Mi Agua II algo se ha podido satisfacer pero no en su totalidad (en la capital). Ahora hemos presentado otra vez al FPS (Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social) para Mi Agua V, ojalá este proyecto no tenga rechazo, esperamos que el FPS nos acepte y con eso podríamos satisfacer a la población de Apolo porque ahora no llega a satisfacer la necesidad”, explica Vaquiata.

Inauguración del aeropuerto de Apolo el 31 de julio de 2018.
Foto:APG

El agua que abastece a la población de Apolo llega desde la comunidad de Chuchico por cañería, pero sólo en época de lluvias el servicio es permanente en los 12 barrios del área urbana, según Vaquiata.

Según el Plan territorial de desarrollo integral de este municipio existen 83 comunidades en Apolo, en varias de ellas el acceso a este servicio básico es deficiente o inexistente a pesar de que cuentan con un gran potencial turístico y gastronómico.

Vaquiata aclara que el agua que llega por cañería a la población de Apolo y al 75% de las comunidades no pasa por una planta potabilizadora. “Nosotros no tenemos en presupuesto (para la implementación de la planta). Eso requeriría una mayor inversión”, asegura.

En 2012, el censo poblacional determinó que la cobertura de agua en Apolo era del 70,3%.

El municipio de Apolo está ubicado en la provincia Franz Tamayo del departamento de La Paz, tiene casi 22.000 habitantes, según datos de Vaquiata, y se constituye en un lugar privilegiado por su riqueza natural, que lo convierte en un atractivo turístico por excelencia.

Los caminos son intransitables cuando llueve.

Ello se debe a que su territorio forma parte del Parque Nacional Madidi, el área protegida más biodiversa del mundo; el Área Nacional de Manejo Integrado Apolobamba, entre otras zonas protegidas.

Por su potencial turístico y después de una década de haberse iniciado la obra, que posteriormente fue interrumpida dejando una pista de tierra, finalmente el 31 de julio del 2018 se inauguró oficialmente su remozado aeropuerto, que tuvo una inversión de 44,3 millones de bolivianos. A casi un mes de su inauguración aún no se sabe qué línea aérea cubrirá la ruta El Alto - Apolo.

“Hemos solicitado al TAM (Transporte Aéreo Militar) si podía, pero lastimosamente no tiene aviones y no pudimos concretar el acuerdo. Ahora, hemos pasado la solicitud a Amaszonas y a ver si nos aceptan, estamos en eso”, dice el Alcalde de Apolo.

El agua, la demanda de siempre

Según Vaquiata, el 25% de las comunidades que todavía no cuentan con agua por cañería se abastecen de este recurso gracias a vertientes, acequias, ríos y pozas. Entre ellas están varias comunidades leco, de las 21 que existen en Apolo, que no cuentan con este servicio.

Los comunarios de los pueblos leco organizan acciones comunitarias para aislar los ojos de agua.

Página Siete visitó dos de ellas en junio, Irimo y Santo Domingo. Ambas son un reducto de ingredientes nativos desconocidos por gran parte de la población boliviana, pero cuyo potencial gastronómico es ilimitado.

A pesar de ello, en Irimo se evidencia que muchos niños tienen la barriga hinchada, sus habitantes dicen que es porque se enferman de parásitos. Cuando se le consultó al cacique de Irimo, Juan Pala, sobre el agua potable o por cañería dijo que las 60 familias de la comunidad están abandonadas en ese sentido, aunque actualmente alrededor de una decena de ellas quieren formar otra comunidad.

“En ese tema estamos totalmente desatendidos, tenemos dos piletas de agua que llega de vertiente, pero se seca cuando no llueve. Cuando se seca, nos traemos del río. Tenemos una pocita también que no seca y de ahí tomamos”, dice.

José Ángel Mamami, comunario de Irimo, añadió que hay varias pozas temporales de las que sacan el agua para beber y que no usan ningún tipo de filtro. “Cuando solicitamos nos han dicho que la fuente de agua más cercana de la que podrían hacer cañerías está muy lejos”.

Vaquiata coincide, explica que la fuente de agua más cercana a Irimo está a más de seis kilómetros; por esta razón, la obra demandaría un presupuesto de alrededor de cinco millones de bolivianos, eso representa buena parte de su presupuesto anual.

El Alcalde de Apolo manifiesta que el presupuesto anual con el que cuenta el municipio es de 18 millones de bolivianos. No obstante, según el Viceministerio de Presupuesto y Contabilidad Fiscal el “presupuesto inicial” para el 2018 asignado fue de poco más de 21 millones de bolivianos (21.066.334,00) y el correspondiente al 2017 fue de 33 millones, según los datos disponibles en el portal del Sistema de Información Municipal regionalizado del departamento de La Paz.

“Anteriormente, teníamos casi 40 millones (...). Ahora (el presupuesto) es insuficiente, ya no alcanza para satisfacer a todas las comunidades, otras se quedan sin proyectos. Nuestras principales necesidades son, el agua para las comunidades, la infraestructura para escuelas, puentes porque en época de lluvia es intransitable y las comunidades quedan aisladas”, afirma Vaquiata.

El proyecto presentado para Mi Agua V sólo toma en cuenta a la población de Apolo. En tanto, el Alcalde señala que se están ejecutando algunos proyectos en las poblaciones que todavía no cuentan con agua por cañería.

Por su parte, el capitán grande de la Central Indígena del Pueblo Leco de Apolo (CIPLA), Ovidio Durán, señala que el acceso al agua es un problema que las comunidades tienen desde siempre y que en el pasado se han hecho análisis para determinar la calidad del agua. Los resultados detectaron bacterias como la Escherichia coli, una de las principales causantes de la diarrea.

“En algunas comunidades que no cuentan con postas de salud como es el caso de Irimo, los habitantes optan por la medicina tradicional para curarse de la diarrea, problemas estomacales y otros padecimientos que están de alguna manera relacionados con el consumo de agua que no es tratada”, argumenta.

Para Durán el acceso al agua potable es un derecho humano, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas (2010), que todavía no se termina de ejercer en Apolo.

El CIPLA ha organizado junto a las comunidades leco el aislamiento y protección de los ojos de agua en acciones comunitarias para preservar y proteger de la contaminación el recurso que necesitan para sobrevivir.

Durán señala que es necesario que exista concordancia entre una obra como el aeropuerto, cuyo objetivo es incrementar el flujo turístico y el acceso a los servicios básicos que beneficien a la población y que pueden lograr el desarrollo de una oferta turística de calidad para los visitantes.

“Es necesario hacer un estudio completo y serio sobre el tema del agua no sólo en la población de Apolo sino en las comunidades. Para el CIPLA es fundamental que se priorice el tema de los servicios básicos para que el turismo en el municipio deje de ser incipiente y se convierta en una potencia. A ello, tenemos que sumar el tema de la capacitación en diferentes áreas y la reactivación y establecimiento de rutas ancestrales que se constituyan en ofertas atractivas para los visitantes”, concluye Durán.

Otros servicios

  • Salud Comunidades de Apolo como Irimo no cuentan con posta sanitaria, según los pobladores ese es un tema pendiente porque cada vez que tienen un accidente deben contratar una movilidad que los traslade al centro de salud de Apolo. Según el alcalde, Mario Vaquiata, el municipio cuenta con siete centros de salud y dos en construcción.
  • Energía En el municipio de Apolo hay 18 comunidades que todavía no cuentan con energía eléctrica.

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