Unos genios de la inteligencia artificial crecen en La Paz

Aprenden robótica con la finalidad de resolver problemas de la humanidad. Algunos llegaron a competencias internacionales y lograron los primeros sitios.
sábado, 22 de septiembre de 2018 · 00:04

Ivone Juárez / La Paz

Tienen entre ocho y 15 años. Algunos ya llevan en el Centro Boliviano de Robótica Educativa más de cinco años, tiempo en el que comenzaron a pensar en cómo solucionar algunos problemas a través de la inteligencia artificial.

Primero pensaron en sus problemas, en cómo mantener el dormitorio ordenado, por ejemplo, e imaginaron un robot que, controlado por ellos, pueda hacer la limpieza. Luego comenzaron a cavilar en soluciones para hacer del mundo un lugar mejor para vivir, sobre todo para las personas que no gozan de todas las capacidades físicas.

Uno de ellos asegura que quiere diseñar piernas y brazos para las personas discapacitadas. “Les ayudaría a realizar las actividades que hoy no pueden realizar”, dice a vos en cuello, entusiasmado. Otro de los chicos afirma que quiere programar un robot que sintetice los trabajos en la construcción. También quiere diseñar un edificio inteligente.

Por el momento -afirma su profesor Renán Trujillo Bravo- sólo pueden diseñar y programar robots seguidores de línea o sumo lego, máquinas autónomas y móviles que tienen la capacidad de hacer frente a un oponente y desplazarlo en un “área de combate” o arena, donde se realizan las competencias de robótica nacional e internacional, a las que muchos ya han llegado.

Sin embargo, después podrán desarrollar máquinas de mayor complejidad, de acuerdo al problema que quieran resolver.

“Lo más simple es hacer que el robot avance en línea recta; lo más complicado que nos ayude a seleccionar objetos, formas, distancias o que pueda llegar a tomar decisiones de manera autónoma ante diferentes alternativas o estímulos del medioambiente”, afirma el profesor Trujillo, de profesión ingeniero de sistemas.

Arenas internacionales

Con las habilidades que ya tienen, a su corta edad muchos de los alumnos del Centro Boliviano de Robótica Educativa, que está en la zona Sur de La Paz, llegaron a competencias internacionales de robótica, en las que conquistaron primeros lugares, pero, sobre todo, ganaron la experiencia de conocer a chicos de todo el mundo, que, al igual que ellos, están pensando en cómo aplicar la inteligencia artificial para resolver problemas de la humanidad.

“Además de gente muy importante, vi en la competencia robots más avanzados, con otros tipos de piezas. También vi inventos muy útiles. Por ejemplo, uno que si te perdías lanzaba como una bengala, que alertaba a la gente que estaba en el lugar que había una persona extraviada. Vimos miles de drones volar”, cuenta aún impresionado Fabrizio Nina.

Junto a Alejandro Paton y José Rodrigo Huallpara, Fabrizio llegó al Robomatrix Ecuador, que se realizó en febrero de este año. En equipo conquistaron el cuarto lugar en la competencia de robots velocistas (seguidores en línea).

Manuel Valenzuela participó en la VII Final Intercontinental de la Liga Latinoamericana de Robótica, que se llevó a cabo el año pasado (2017) en Guadalajara, México. Quedó encantado con la cantidad de robots sumo que vio y con las máquinas creadas por chicos de su edad que son capaces de vencer un gran número de obstáculos y laberintos.

“Para las competencias se elige al país sede al azar y ahí llegan los estudiantes de varias escuelas de robótica, de diferentes países, Argentina, Colombia y otros”, dice José Rodrigo Huallpara, que participó en las competencias de 2017 y 2018, logrando el cuarto lugar en ambas oportunidades.

“En Ecuador fui seguidor de línea y en México fui con mi Sumo Lego”, explica.

Álvaro Trujillo Mena ganó la competencia de México 2017 en la categoría seguidor de línea avanzado universitario. “Lo que más me impresionó fue encontrarme con tanta gente a la que le gusta lo mismo que a mí”, afirma.

Delegación del Centro Boliviano de Robótica en México, después de la premiación.

Asegura que “el trabajo más fuerte” no es construir el robot y llegar a la competencia, sino estar en ésta, a punto de competir. “La parte más difícil es cuando estás ahí, porque tienes que cambiar incluso la programación”, comenta.

Vocación por la tecnología

Hace ocho años, el ingeniero Renán Trujillo decidió implementar un centro de robótica educativa en la ciudad de La Paz, el primero en Bolivia. Su objetivo era despertar la vocación tecnológica en los estudiantes desde pequeños; un trabajo que no estaba realizando el sistema educativo boliviano.


“Entre los ocho y 11 años está la edad ideal para comenzar a inculcar, motivar y dar una línea de acción a los chicos que les gusta la tecnología, la robótica”, afirma.

Añade que el objetivo es que los chicos aprendan a buscar soluciones a problemas de la humanidad a través de la robótica.

Trujillo considera que un estudiante que es estimulado desde temprana edad a inclinarse por la tecnología, adquiere capacidades que le ayudarán incluso en su desarrollo humano.

“La robótica es parte de la educación para la vida porque no sólo se enseña aspectos tecnológicos de diseño de programación y construcción, sino de hábitos de orden, trabajo en equipo, de saber relacionarse con sus pares o chicos mayores o menores que ellos. Estamos aplicando el método científico prueba error. A través de los errores vamos aprendiendo, vamos mejorando y depurando la técnica”, dice.

Y el Centro Boliviano de Robótica Educativa ya llevó a dos competencias internacionales a sus alumnos, en México y Ecuador, con resultados muy alentadores.

“Nuestros niños les ganaron a niños de China, de Japón ,que estudian más de ocho horas robótica y tecnología. También les ganamos, el año pasado, a los mexicanos, que son los top en robótica en América Latina. Nuestros niños no son mancos, no son sordos, tienen el mismo coeficiente intelectual, lo único que les falta es el espacio en el que puedan desarrollar sus habilidades, ese es el propósito de esta escuela y de otras”, asegura Renán Trujillo.

Álvaro, quien ganó la competencia de México 2017 en la categoría seguidor de línea avanzado universitario, recuerda su experiencia en ese país. “Fue muy emocionante sentir que estaba entre los mejores de los chicos de otros países que llegaron a la competencia y me sentí muy seguro”, afirma.

Los niños diseñan, construyen y programan sus robots.

En Bolivia, la robótica educativa aún llega a grupos reducidos de estudiantes. El profesor Trujillo afirma que lo ideal es que este tipo de formación se masifique.

“Eso nos puede ayudar a buscar más talentos”, expresa.

Considera de que uno de los primeros paso es que se trabaje en políticas educativas que refuercen lo que hasta ahora se realiza en forma privada.

Duelo de robótica en la ciudad de La Paz

Renán Trujillo Bravo, además de profesor, es el director del Centro Boliviano de Robótica Educativa y delegado para Bolivia de la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Solacyt), que organiza el concurso de robótica educativa más destacado en Latinoamérica: el Robomatrix, que ya se realizó en México, Colombia, Brasil y Ecuador.

Entre el 27 y 29 de septiembre el Robomatrix, organizado por Solacyt, se llevará a cabo en Bolivia, en la ciudad de La Paz. El Centro Boliviano de Robótica está a cargo de la organización del evento, que se desarrollará en la Universidad Católica Boliviana.

Trujillo precisa que participarán en la competencia equipos de Bolivia y de otros países que buscan clasificarse para la final continental de robótica, que se realizará en Guadalajara, México, en noviembre de este año.

“Se trata de un evento clasificatorio. Los ganadores de Bolivia tendrán su acreditación para la final continental, que se realizará en México. Los ganadores de México tendrán su acreditación para participar en competencias de China, Rumania, Rusia y Japón, que se realizarán en 2019”, explica Renán Trujillo.

Fabrizio Nina en la competencia de Ecuador.

El _Robomatrix tiene el objetivo de difundir, capacitar y aplicar los conocimientos de robótica educativa en los jóvenes de la región para que participen en competencia en Europa, afirma el director del Centro Boliviano de Robótica Educativa.

“No lo estamos haciendo mal. El año pasado Bolivia obtuvo los primeros puestos en Morelia, México. En marzo de este año una representación universitaria obtuvo el tercer puesto en otro evento en Guadalajara. En agosto, universitarios de Sucre lograron acreditarse para el RoboChallenge de China”, afirma Trujillo,

Pocas niñas en las clases

En el Centro Boliviano de Robótica Educativa la presencia de niñas es casi inexistente. “Es un fenómeno que no sólo se ve aquí, en este centro de robótica, sino en los de toda Bolivia y a nivel mundial ”, asegura el director del centro, Renán Trujillo.

“Al parecer, es un prejuicio de los padres que consideran que la robótica es para los chicos y no para las chicas, pero está comprobado que las estudiantes tienen las mismas capacidades e incluso más elevadas, porque pueden lograr una mayor abstracción mental y pueden pensar en paralelo”, dice el ingeniero de sistemas. Renán Trujillo asegura que las chicas tienen “un cerebro diferente al de los varones” y está visto que muchas veces logran mejores resultados que los estudiantes varones.

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