En Pekín la literatura se funde con la naturaleza

Se trata de la biblioteca Liyuan, a unas horas de Pekín. Su estructura es de acero y vidrio, y sus fachadas están revestidas con ramas de árboles.
viernes, 28 de septiembre de 2018 · 00:04

Página Siete / Agencias

En la periferia rural de Pekín, en el corazón de un pequeño valle rodeado de montañas rocosas, una biblioteca de madera, como salida de la nada atrae a cientos de visitantes.

Todos los fines de semana, los apasionados de la lectura se precipitan a este edificio situado en la localidad de Jiaojieje, rodeado por exuberantes castaños, nogales y melocotoneros.

La biblioteca Liyuan tiene una estructura de acero y vidrio. Pero las fachadas del edificio están revestidas por las ramas de los árboles de alrededor, que están dispuestos verticalmente.

FOTO:AFP

Los visitantes, después de atravesar un estrecho puente de madera, se encuentran con un espacio luminoso y oreado, con los rayos de sol abriéndose paso entre los resquicios que deja la vegetación.

Las estanterías, que sirven también de pared, se extienden a lo largo de la única sala de lectura. Con los libros en la mano, los lectores se relajan bajo el sol o sentados en estanterías con forma de escalones.

La librería cuenta con un espacio limitado y sólo tiene una capacidad para acoger a 40 personas a la vez. Los turistas hacen cola para entrar en el edificio, que está abierto sólo los sábados y domingos.

Este espacio abrió en abril de 2012. La razón de su éxito radica en que cada fin de semana atrae a cientos de personas, la mayoría de las cuales acude para tomarse fotos y publicarlas en las redes sociales.

“Ahora, se prohíbe a la gente hacer fotos en el interior, ya que muchos sólo están aquí para eso. Algunos vienen incluso vestidos de traje. Es molesto”, explica a AFP Pan Xi, la propietaria del lugar.

FOTO:AFP

“Para los que realmente quieren leer, queremos mantener un lugar propicio para la lectura”, afirma.

El proyecto fue diseñado por el arquitecto Li Xiaodong y construido a una o dos horas del ajetreo de la gran ciudad de Pekín. La obra fue financiada por la Fundación Luke Him Sau Charitable Trust de Hong Kong, que invirtió 185 mil dólares.

El proyecto es un aporte a través de la construcción de una biblioteca y un espacio de lectura en un ambiente de tranquilidad y contemplación hacia el paisaje natural circundante.

En lugar de sumar un nuevo edificio al centro del pueblo, se optó por este terreno en las montañas, al que se llega a través de una agradable caminata de cinco minutos. Al hacerlo, se ofrece un ambiente único para la sala de lectura, apoyado por la selección y el uso de los materiales, escribió José Tomás Franco, que estuvo en el lugar.

Respondiendo a la abrumadora belleza de la naturaleza, la intervención es modesta en su expresión externa. Se niega a competir con ella y se integra en el paisaje a través de la elección de materiales delicados y locales.

FOTO:AFP

Es por eso que después de analizar las características de los materiales locales del pueblo, los arquitectos se encontraron con una gran cantidad de palos de madera apilados en cada una de las casas. Sus habitantes los reúnen durante todo el año para alimentar sus estufas y cocinas.

De esta manera decidieron usar un material ordinario de forma extraordinaria, revistiendo el edificio de texturas familiares para los habitantes de Huairou.

El interior del edificio tiene un carácter muy expresivo, construido espacialmente mediante el uso de diversos cambios de nivel para generar distintos lugares.

Las vistas son enmarcadas hacia el paisaje circundante y el resto del edificio se mantiene totalmente acristalado para permitir un espacio de luz el día completo.

En 2014, la edificación recibió el premio internacional Moriyama RAIC y su arquitecto Li Xiaodong se benefició con 100 mil dólares.

La biblioteca diseñada por Li Xiaodong no sólo mejorar la vida en la comunidad, sino que también estimula su economía local, atrayendo turistas a la zona.

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El arquitecto Li Xiaodong nació en China en 1963. Es profesor de Historia y Teoría de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Tsinghua y dirige su propio estudio. Entre sus proyectos también destaca la Bridge School, Xiashi, China, diseñada en 2009. Se trata de otra obra de Li Xiaodong reconocida, ésta el Premio Aga Khan de Arquitectura 2010.

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