Víctimas de Colonia Dignidad y un revés de la justicia alemana

Se cerró la investigación contra un exmiembro de la secta por presunta colaboración en la muerte y desaparición de personas durante la dictadura de Pinochet.
martes, 29 de enero de 2019 · 00:04

Deutsche Welle / Alemania

 Un nuevo revés sufrieron las víctimas y organizaciones de Derechos Humanos que piden esclarecer los crímenes cometidos en el interior de Colonia Dignidad, la secta alemana en el sur de Chile. En una de sus esferas delictivas, el enclave albergó un centro de tortura en colaboración con la Policía secreta durante la dictadura de Augusto Pinochet. 

Allí habrían sido asesinados alrededor de 100 opositores al régimen y luego enterrados en fosas comunes. Años después, los cuerpos habrían sido desenterrados y se hicieron desaparecer.

  El exmilitar nazi,  líder de la  Colonia, Paul Schäfer, fue detenido en  2005. Fue condenado por homicidio y pedofilia.
Foto:EFE

En Alemania, si bien muchos de los delitos cometidos en la colonia hoy están prescritos, la justicia puede perseguir los casos de asesinato. 

La resolución de la fiscalía de Münster, este 22 de enero, de cerrar la investigación en contra del excolono Reinhard Döring, por considerar que no hay una presunción fundada de responsabilidad, generó decepción.

“Yo creo que es un escándalo que la justicia alemana no asuma su responsabilidad de investigar gravísimos crímenes perpetrados por ciudadanos alemanes. El tema Colonia Dignidad se está encarando a nivel político, hay una resolución del Parlamento alemán en su conjunto que exige al Gobierno hacer todo lo que esté a su alcance para profundizar la cooperación judicial con Chile y llevar adelante las investigaciones, pero esa voluntad no se ve reflejada en la justicia”, afirmó en entrevista con Deutsche Welle (DW) el investigador Jan Stehle, del  Centro de Investigación y Documentación Chile-Latinoamérica (FDCL).

El experto en el tema Colonia Dignidad indica que, en vez de investigar por sí misma, la justicia alemana habría basado su resolución en lo ya indagado por sus pares chilenos. “En Chile el trabajo de la justicia para esclarecer los crímenes de Colonia Dignidad ha sido precario, y en Alemania, completamente ineficaz”.

 Víctimas  y sus  familiares están indignados con la justicia alemana por no asumir su responsabilidad respecto a los crímenes. 
Foto: Archivo Digital

Lazos con los crímenes

“Reinhard Döring fue uno de los primeros alemanes que siguieron al líder Paul Schäfer a Chile para construir la secta junto con él. Döring pertenecía al círculo de administración de la Colonia y, por lo tanto, estaba bien familiarizado con los procesos en el asentamiento”, informa en un comunicado el  Centro Europeo para los Derechos Humanos y Constitucionales (ECCHR).

El documento señala que “Döring era uno de los pocos residentes que estaba en contacto directo con la Policía secreta chilena DINA, que sirvió entre 1973 y 1977 como el principal servicio de inteligencia del régimen de Pinochet”.

En medio de los juicios contra el recién detenido Schäfer y sus cómplices, en 2005 Chile pidió una orden de captura internacional a Interpol en contra de Döring, quien había regresado el año anterior a Alemania.

“Según la justicia chilena, Döring habría manejado una retroexcavadora que fue utilizada para la inhumación y posterior exhumación de los cuerpos, que luego fueron hechos desaparecer”, indica Stehle.

Colonia Dignidad se fundó en la década de 1960. 
Foto: AFP

Investigaciones en Alemania

En 2016, tras el mea culpa del entonces ministro de exteriores, Frank-Walter Steinmeier, con respecto a la responsabilidad de Alemania de permitir que ocurrieran crímenes en Colonia Dignidad por varias décadas, la Fiscalía de Münster decidió abrir una investigación contra Döring.

En abril de 2018, el Centro Europeo para los Derechos Humanos y Constitucionales (ECCHR) presentó una demanda contra el excolono y, en diciembre, aportó una lista de testigos que podrían haber dado información relevante. Sin embargo, al parecer la fiscalía no citó a declarar al sospechoso ni a los testigos, indica Stehle.

Su resolución se basaría en información entregada por la justicia chilena, la cual no tenía mucho que aportar, ya que Döring huyó a Alemania antes de ser llevado a juicio. También habría considerado una carta enviada por este sujeto. 

En opinión del investigador, la fiscalía de Münster está asumiendo los argumentos y el discurso de aquellos excolonos presuntamente implicados en graves crímenes, quienes intentan adjudicar toda la responsabilidad de los delitos a su antiguo líder, Paul Schäfer.

Uno de los desaparecidos de Colonia Dignidad. 
 Foto:DW/J. Chase

Otro caso que termina en nada

“Es sumamente triste e indignante que la justicia alemana no se está haciendo cargo de su responsabilidad. Está capitulando frente a los crímenes de Colonia Dignidad”, lamenta Stehle.

ECCHR advierte que este fallo implica el riesgo de que “la colaboración entre la Colonia Dignidad y el servicio de inteligencia del dictador chileno Augusto Pinochet, la tortura y la desaparición de los opositores políticos, ahora permanezca oculto”.

En una declaración, la abogada alemana Petra Schlagenhauf, quien representa a víctimas de Colonia Dignidad, afirma que “esta decisión se suma a la larga serie de fallas de la justicia alemana en el tratamiento de los crímenes ocurridos en Colonia Dignidad. Varios testimonios dan evidencia de la ejecución de decenas de personas, cuyos cuerpos fueron enterrados en fosas comunes y desenterrados nuevamente después de años”.

Varios testimonios  dan evidencia de la ejecución de decenas de personas en este centro. 
Foto:EPA / Villa Baviera

De las 12 investigaciones que han llevado hasta ahora fiscalías alemanas contra sospechosos por el caso Dignidad, todas han sido archivadas sin resultado alguno, argumentando que no existen antecedentes suficientes para fundamentar una sospecha inicial.

La única investigación en curso es la que mantiene hace ocho años la fiscalía de Krefeld en contra del exmédico de la colonia Hartmut Hopp. Sin embargo, por el precedente que sentó la resolución del tribunal superior de Düsseldorf, que el año pasado determinó que Hopp no deberá cumplir en Alemania la condena de cinco años que recibió en Chile por su complicidad en el abuso de menores, se teme que la investigación en Krefeld también podría terminar en nada.
 

De centro de tortura a monumento

El centro de detención política y tortura que operó en Colonia Dignidad durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) fue declarado Monumento Nacional de Chile.

La iniciativa, aprobada por el Consejo de Monumentos Nacionales de Chile (CMN), fue impulsada por las Agrupaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de las ciudades de Talca, Parral y Linares, todas en la región del Maule.

 Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el exmilitar nazi y director de Colonia Dignidad, Paul Schäfer, ofreció sus instalaciones a la temible Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la Policía secreta de Pinochet y se convirtió en pieza clave de la  represión de la dictadura.

 

 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

1
35