La Greta Thunberg boliviana

Meses antes de los primeros incendios en la Chiquitania, Nina Py convocó a la primera huelga de estudiantes contra la crisis climática en La Paz. La joven de 15 años es la fundadora del movimiento Fridays For Future en Bolivia.
domingo, 20 de octubre de 2019 · 00:04

Aaron Wörz  / La Paz

Los peatones y comerciantes alrededor de la Plaza del Bicentenario parecen perplejos en esta soleada mañana, cuando cientos de adolescentes se ponen en marcha. En voz alta y con determinación gritan en coro “Pachamama, pachamama, no te cuidan, no te aman”. En la primera fila de la protesta corre Nina Py y dicta los siguientes gritos, megáfono en mano. Su rostro está distorsionado por la indignación y la ira.

  La paceña Nina Py ha fundado el grupo local del movimiento Fridays For Future en Bolivia.

 Para la joven de 15 años y sus compañeros, este 27 de septiembre es un día particularmente importante. La llamada “Huelga general” frente al Monoblock de la UMSA marca el acto final de una semana de protestas del movimiento Fridays For Future en Bolivia. 

En marzo, adolescentes y jóvenes paceños se sumaron al colectivo junto a cientos de miles de personas de todo el mundo, iniciado por la sueca Greta Thunberg. Piden a los gobiernos del planeta que atiendan y empiecen a resolver la contaminación medioambiental.

Jóvenes que forman parte de Fridays For Future en Bolivia.

La paceña Nina Py ha fundado el grupo local boliviano y organizó la primera huelga climática en Bolivia el pasado 15 de marzo. 

“De momento, estamos pidiendo la declaración de crisis climática y ecológica. Eso es la base para poder luego tomar acciones más fuertes y trabajar en la implementación de leyes para detener el cambio climático, los incendios y prevenir desastres”, dice en voz clara. 

Cuando la adolescente habla, no se nota que aún no es mayor de edad. Con una expresión seria, coordina con un policía sobre la ruta de la manifestación.

No está sola con estas demandas al Gobierno boliviano. Las demostraciones de Fridays For Future ya se han llevado a cabo en Santa Cruz, Cochabamba, Sucre, Potosí, Oruro, Coroico, Villamontes y Riberalta  –con tendencia a incrementar en número–. Para Nina, es un desarrollo lógico: “La gente está empezando a concientizarse sobre lo que está pasando. Se están dando cuenta de que en serio es importante tomar acción ahora, sobre todo con los incendios en la Chiquitania”.

Sin duda, la conciencia ambiental de muchos bolivianos ha aumentado a causa del desastre natural en el este del país. Según Nina Py, aún queda un largo camino por recorrer antes de que se establezca una sociedad con verdadera conciencia ambiental. Con Fridays For Future ella pretende cambiar esto sobre la base de educación e información. 

Como parte de la semana de protesta, se organizó una Feria de Concientización en la Estación Central del Teleférico y se habló con los transeúntes sobre pequeños cambios en sus vidas que, juntos, harían una diferencia en el clima. 

“Dar alternativas es la única manera en la que las personas van a cambiar su modo de vida. Y, sobre todo, mostrar las opciones en los colegios. Porque cuando vas a concientizar a los niños, de manera indirecta concientizas a sus padres”, explica Nina. Sus propios padres ven el compromiso de su hija sin mayor preocupación, aunque requiera mucho tiempo. Para ellos, no es un problema que la joven de 15 años haya faltado más de un viernes al colegio, asegura ella con una sonrisa sobrada.

Al lado de Greta Thunberg en Nueva York

Desde su infancia, Nina ha sentido una cercanía especial con los animales y la naturaleza. Comenzó muy  temprano a cuestionar hábitos contaminantes, como el consumo horrendo de plástico en Bolivia. A medida que crecía, su dedicación se ha intensificado. Intenta caminar o utilizar siempre transportes compartidos, reducir su dieta en carne, evitar el plástico de un solo uso y no comprar cosas que no necesita realmente. Después del colegio, planea estudiar ingeniería ambiental y especializarse en zoología. 

“Desde pequeña amo a los animales locamente”, confiesa. Por lo tanto, es aún más difícil, para ella, ver cómo la progresiva deforestación amenaza el hábitat de numerosas especies animales en la región. “Somos uno de los países más megadiversos del mundo y no podemos darnos el lujo de perder eso”, subraya.

Para enfatizar estos reclamos, en septiembre asistió a la cumbre climática de la ONU en Nueva York como representante de la juventud boliviana, donde escuchó a Greta Thunberg y a gobernantes de todo el mundo. Sin embargo, duda que su presencia en Nueva York, así como la de su coetánea sueca, anime a los políticos a replantearse su posición. 

  Nina Py habla con un policía sobre la ruta de la manifestación de la huelga general del 27 de septiembre.

“Por algo se empieza,  pero siento que de lo que se hable es muy tibio para enfrentar lo que está pasando”, resume la joven. 

Tal vez sea una de las razones por las que Nina no tiene ninguna intención de trabajar en política cuando sea adulta. 

“En algún momento lo pensé, pero no pertenezco allí. Yo pertenezco a la naturaleza”, afirma.

 

 

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