Crean una laguna para salvar de la extinción a los anfibios urbanos

Un proyecto recuperó un espacio que era un botadero de escombros para construir un humedal que ahora es un hábitat para la conservación de al menos cuatro especies de ranas, además del sapo común.
viernes, 08 de noviembre de 2019 · 00:04

Alejandra Pau  / La Paz

En medio de la tensión social, el paro cívico y los bloqueos, Omar Miranda se abre paso con una carretilla en la que lleva material para reforzar el proyecto de una laguna artificial en Alto Obrajes. La  creación del humedal   tiene la finalidad de proteger y conservar al menos cinco especies de anfibios  que habitan la zona urbana de La Paz, algunos ya en peligro de  extinción. 

Alrededor de 119 personas, entre vecinos, voluntarios, estudiantes y otros, convirtieron un botadero ilegal de escombros y basura en el refugio acuático  del sapo común, la rana marsupial, la rana acuática, la rana arborícola,  la rana cuatro ojos y la rana cuatro ojos moteada.  

Cientos de renacuajos  se están desarrollando en la laguna.

“Los anfibios que llegan a la laguna son del área protegida Bosque de Bolognia. Ellos tienen un corredor que se extiende por toda la ladera de Alto Obrajes (…). El principal peligro que  enfrentan dentro del bosque es que todos los cuerpos de agua están contaminados; de hecho, las aguas servidas del barrio de Kupini se mezclan con el caudal del río  Kollpajahuira”, detalla el cofundador de la iniciativa ciudadana La Paz Biodiversa y naturalista, Omar Miranda. 

Sólo  existe un lugar dentro del Bosque de Bolognia   donde  habitan anfibios. De esta forma, la laguna artificial se convierte en el segundo  punto que alberga una población  en esta zona.  

La  contaminación de los ríos

El 2018, Miranda observó que durante la época de lluvias alrededor de la cancha Maracaná, en el sector A de la zona de Alto Obrajes, que colinda con el Bosque de Bolognia, se formaban charcos, lugar en el que  el sapo común y las ranas ponían sus huevos. Sin embargo, éstos no llegaban a desarrollarse  porque al dejar de llover los pequeños depósitos de agua se secaban.

Por ese motivo, las ranas encontraron en los charcos un ambiente para  reproducirse porque, como explica el naturalista, los afluentes de agua, como el río Kollpajahuira, que les servían para este propósito  están contaminados.

 Así surgió la idea de la laguna artificial que se instaló a metros de la cancha Maracaná.    
      

El naturalista OmarMiranda libera a una de las ranas en la laguna de Alto Obrajes.


 Indican la calidad ambiental

Estos pequeños especímenes pueden parecer irrelevantes y no son lo más atractivo del mundo a la vista para algunas personas, pero ellos son indicadores biológicos de la calidad ambiental. 

Los anfibios  son sensibles a la contaminación química, la degradación del hábitat y los cambios climáticos, entre otros. Si ellos desaparecen de un lugar  que habitaban, significa que   algo no anda bien.   

La iniciativa La Paz Biodiversa creó el proyecto Conservación Participativa, que contempla diferentes actividades, entre ellas la creación de un humedal  para la conservación de los anfibios y que también  promueva la educación ambiental. El trabajo inició en marzo, hoy la laguna tiene numerosos habitantes que se encuentran en diferentes fases de desarrollo. 

  “El proyecto consiste en una conservación participativa; esto quiere decir que no solamente los especialistas que saben del tema son parte de esta iniciativa, sino todo aquel que quiera y así lo hemos realizado desde el inicio”, indica la cofundadora de La Paz Biodiversa, Cecilia Tapia.

    Andrea Godoy  libera a una rana en la laguna.

El proyecto fue ganador del fondo de iniciativas ciudadanas FIC convocado por la organización sin fines de lucro Unitas. Según el registro, 618 personas han participado de todos los eventos organizados y fases de la implementación de la iniciativa, entre las que figura la creación de un Club de Amigos de los Anfibios.   

La zona alrededor de la laguna fue reforestada con  289 plantas de especies nativas y cactáceas como molle, agave, maguey y flores para alimentar a colibríes, aves y abejas, ya se las puede ver en el lugar. 

Andrea Godoy es una vecina de Alto Obrajes que se involucró en el proyecto. “ Para mí es muy interesante y ha involucrado a todos los vecinos que se han animado a participar, desde los niños han estado aquí metidos, aprendiendo”, comenta. 

 Vecinos como Godoy señalan que se dieron cuenta que los anfibios  estaban desapareciendo porque dejaron de escucharlos croar  en las noches. Según el proyecto, en puntos donde antes se registraban 19 anfibios dentro del Bosque de Bolognia ahora se observan dos.

       Harold Hinojosa ha sido uno de los voluntarios más apasionados y ha dedicado todos sus fines de semana para   habilitar el humedal artificial. 

Las ranas  cuatro ojos  miden unos pocos centímetros y detestan la luz.

“Es un desafío mantener el lugar, pero creemos que los vecinos están comprometidos para hacerlo. Hemos puesto mucho esfuerzo”, indica.

    Para el vecino Florencio Landívar se trata de un proyecto magistral, “la misión es concientizar a todos los  vecinos y a los niños para que desde pequeños quieran y respeten a la naturaleza. Este mundo es uno y hay que cuidarlo”, añade.   

Especies en  peligro crítico 

Desde 1980 hay una declinación de la población mundial de anfibios. Se han extinguido especies enteras, lo que ocasionó que vertebrados e invertebrados que se alimentan de ellos estén desapareciendo. Esta epidemia mundial se debe al hongo quitridio (batrachochytrium dendrobatidis) que deja muerte a su paso. 

Según un estudio de la revista Science publicado este año, de las 500  especies afectadas en los últimos 50 años en el mundo por esta plaga, la cuarta parte perdió el 90% de su población, y se cree que por lo menos 90 especies se extinguieron, cifras que han sido reseñadas por Mongabay.  

“Hay especies que están en peligro crítico de extinción como la rana acuática, que es pariente de la rana gigante del Titicaca, y la  rana arborícola (...). Otra especie que casi está extinta en La Paz es  la rana marsupial”, explica Miranda.

 El sapo común es más terrestre y por ello no corre tanto riesgo. En cuanto a la cuatro ojos moteada es difícil de encontrar a diferencia de la cuatro ojos, esta última es  la especie  que se observa con mayor frecuencia en Alto Obrajes, según los vecinos.      Según datos, el  2017 existían  entre 270 y 280 especies de anfibios en Bolivia.  

 El objetivo del proyecto a largo plazo es replicar las lagunas artificiales en los diferentes macrodistritos  para proteger a los anfibios urbanos, esos  vecinos  cuya  ausencia no es una buena señal.  
 

Sobre el  proyecto

  •  Educación    El humedal artificial se ha materializado con el apoyo de la junta de vecinos y el comité cívico de Alto Obrajes, estudiantes del colegio Gran Bretaña y otras unidades educativas, particulares, voluntarios,  plomeros, jornaleros, tractoristas y organizadores. Se contó además con el apoyo del municipio de La Paz,  empresas privadas  como Natural Zone, Bohemia papel, Botanika y Moda Ecológica. El proyecto ha creado además el Club de Amigos de los Anfibios.    
  • Murales Alto Obrajes se ha convertido en un barrio de murales  creados  en forma participativa y junto a artistas urbanos. Los murales muestran a los anfibios que se intenta proteger, pero además abordan problemas y soluciones ambientales en cuanto el cambio climático. De esa forma se ha establecido   una galería de arte pública en la ruta del PumaKatari. 

  
 

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