Los incendios forestales arrasan con la fauna y flora de Australia

martes, 10 de diciembre de 2019 · 00:04

AFP y EFE / Sidney

Los incendios forestales que azotan Australia hace varias semanas están fuera de control y arrasan con la flora y fauna. Unos 2.000 koalas han muerto ante la imposibilidad de escapar del fuego que ha terminado con su hábitat. 

El fin de semana, pobladores del este del país han tenido que huir de sus hogares a causa de las llamas, mientras  otras regiones  se preparaban para una ola de calor.

Los incendios forestales son comunes en Australia, pero los científicos dicen que los de esta temporada han comenzado más temprano de lo habitual y con más intensidad. La causa son -dicen- las prolongada sequía y las condiciones climáticas creadas por el calentamiento global.

Este koala  fue rescatado en noviembre, pero por sus heridas no pudo sobrevivir, 
Foto: (archivo internet)

Las temperaturas subieron por encima de los 40º C cerca del lugar de uno de los incendios en las afueras de Brisbane, en el estado de Queensland (este). Por ello, las autoridades ordenaron a los residentes de tres suburbios “abandonar de inmediato” el área.

“Las condiciones son muy peligrosas ahora y los bomberos serán incapaces pronto de enfrentar el fuego que avanza”, advirtieron las autoridades de Queensland. “El fuego puede plantear una amenaza a todas las vidas que se encuentren en su camino”, agregaron.

Un contenedor lleno de fuegos artificiales explotó al ser alcanzado por el incendio, dijeron las autoridades. No se informó en un principio de víctimas.

   El fuego se ha tornado incontrolable y arrasa con cientos de hectáreas. 
Foto:AFP

El fin de semana se  registraban más de 100 incendios en el este de Australia, incluyendo un “megafuego” en el norte de Sídney.

Formado por la combinación de varios incendios, este inmenso siniestro se encuentra ahora bajo control, pero continuaba ardiendo en unas 250 mil hectáreas en una zona a una hora en coche de la mayor ciudad de Australia.

Sídney se ha visto envuelta desde hace semanas en una espesa capa de humo tóxico y para estos días las autoridades se preparaban para una nueva ola de calor con temperaturas de más de 40º C previstas en partes de Nueva Gales del Sur, donde un alivio en las condiciones climáticas el viernes por la noche permitió un breve respiro. “Tenemos mucho trabajo por delante en los próximos días, en particular en prevención de lo que se espera como otra ola de calor que llegará  hoy martes”, dijo el comisionado estatal para el servicio de bomberos, Shane Fitzsimmons, al canal de televisión ABC.

La sequía ha afectado mucho a la mayor parte del este de Australia y todos los días en los últimos tres meses han surgido incendios forestales.

La fauna es una de las más golpeadas con los incendios en Australia. 
Foto:AFP

Flora y fauna

Unos dos millones de hectáreas el tamaño de algunos países pequeños- han ardido en una áreas de varios cientos de kilómetros.

Los incendios forestales que arden en el este de Australia desde principios de noviembre han matado a más de 2.000 koalas, una especia ya clasificada como “vulnerable”, indicaron a EFE ayer  fuentes académicas.

El ecologista australiano Dailan Pugh, que  presentará un estudio sobre la situación de los koalas ante el Senado del estado de Nueva Gales del Sur (suroeste del país), indicó que los recientes fuegos se han cobrado la vida de alrededor del 25 % de los koalas en la región, cuya población era de unos 8.400 antes de los incendios.

Los datos de Pugh, calculados a través de la distribución potencial de los animales y la cantidad de terreno calcinado, duplican los números de otras fundaciones para la protección de los koalas, también amenazados por la sequía del país, enfermedades y la tala de árboles.


Pugh, presidente de la ONG  North East Forest Alliance, calcula que en la costa norte de Nueva Gales del Sur se ha perdido sobre el 24% del hábitat de los koalas por los incendios y recomienda la imposición de una moratoria a la tala de los bosques.

El ecologista explicó que los bosques calcinados han perdido sus hojas y ya no brindan refugio ni alimento a los koalas, que han perecido “por los incendios o indirectamente después por la falta de alimentos”.

Voluntaria  sostiene un pavo evacuado  en Sydney. 
Foto:AFP

La gravedad de los incendios forestales hace temer por la desaparición de los koalas, cuya población en todo el país ronda los 80.000 ejemplares según la Fundación Koala Australia, si es que este tipo de catástrofes continúan y no se protegen los bosques de eucalipto restantes en la costa norte de Nueva Gales del Sur.


Por ello, la legisladora estatal del Partido Verde, Cate Faehrmann, recalcó en un comunicado la importancia de la sesión de estudio en el Senado regional para intentar salvar a los koalas.

“Esta audiencia es oportuna y necesaria. Escucharemos a varios expertos australianos en koalas, incendios forestales y cambio climático, así como recomendaciones urgentes para asegurar que los incendios no conduzcan al declive irreversible de los koalas en Nueva Gales del Sur”, destacó Faehrmann.

El koala (Phascolarctos cinereus) es un animal de movimientos lentos que permanece unas 20 horas al día dormitando o descansando, y utiliza las cuatro horas restantes para alimentarse con hojas de varias especies de eucaliptos, que en gran parte han sido calcinadas por los incendios.

Un poblador observa en el horizonte la magnitud del fuego.

Estos marsupiales, endémicos de Australia, ya se encuentran amenazados por el desarrollo urbanístico y la clamidia, una enfermedad bacteriana que les causa ceguera, infertilidad y en algunos casos la muerte.

Los incendios, que han matado a seis personas y calcinado centenares de viviendas y 13.000 kilómetros cuadrados de terreno en todo el país desde el pasado 1 de julio, han sido relacionados con la crisis climática, a pesar de que el Gobierno, defensor del carbón, trata de eludir el debate.

Desde septiembre, más de 600 hogares fueron destruidos.

Este balance es sin embargo mucho menos mortífero que el de la temporada 2009, cuando unas 200 personas murieron, aunque aún queda por evaluar la devastación en el terreno.

Una nube de humo tóxico amenaza

Una nube de humo tóxico llegó a  Canberra, la capital australiana, mientras los bomberos siguen luchando contra las llamas en 140 puntos de la región, una situación que podría empeorar debido al aumento de las temperaturas en los próximos días.

El este de Australia vive desde hace tres meses incendios especialmente devastadores, debido, según los científicos, a una sequía prolongada y al calentamiento global. Cuando se despertaron el domingo los habitantes de Canberra (sureste) vieron cómo la ciudad estaba cubierta por una espesa niebla tóxica producida por los incendios. Sídney, la mayor ciudad de Australia, ya vivió un fenónemo similar los días anteriores.

Los incendios devoran todo lo que encuentran a su paso. 

Las autoridades indicaron que las condiciones meteorológicas favorables les permitieron controlar varios incendios antes de que el martes vuelvan las altas temperaturas, superiores a 40°C, acompañadas de fuertes vientos.

Entre los focos más impresionantes en los que trabajan los bomberos está un “megafuego” que arde en una superficie de 250 mil hectáreas a menos de una hora de Sydney, hasta la que ya llegan las cenizas.

 Los servicios meteorológicos de este Estado advirtieron de que los incendios son “en algunos casos demasiado grandes para ser apagados en este momento”.

Cerca de 50 bomberos han venido de Estados Unidos y Canadá en estos días para ayudar en las tareas de extinción.

En 2009 los incendios provocaron la muerte de 200 personas, pero  la zona devastada este año es mucho mayor. 

Unos dos millones de hectáreas, equivalente a la mitad de la superficie de un país como Suiza, han quedado calcinadas. (AFP)