Barrios de La Paz apuestan por los huertos urbanos vecinales

La conversión de espacios públicos subutilizados en huertos promueve la seguridad alimentaria, la conexión con la naturaleza, así como con las personas de alrededor.
jueves, 05 de diciembre de 2019 · 00:04

María Ortiz  / La Paz

“La agricultura urbana es un símbolo de resistencia contra el maltrato medioambiental y contra la ignorancia que hoy existe sobre los alimentos que comemos”, dijo en alguna ocasión Carlo Petrini, fundador del movimiento internacional Slow Food.

¿Ha llegado el momento de sembrar las ciudades del mañana? Espacios públicos de nuestro entorno que están en desuso, hoy tienen la oportunidad de aspirar a convertirse en huertos urbanos donde cultivar alimentos y cosechar vida, conciencia y relaciones vecinales.

Varias personas  trabajan en el Huerto Orgánico Lak’a Uta.
Foto:Archivo Página Siete

La ciudad de La Paz está volviendo poco a poco al origen, a la tierra. Con la aprobación-el pasado 28 de agosto- del reglamento de la Ley Municipal 321 para la Promoción de Huertos Urbanos, la alianza entre la agricultura y lo urbano se ha visto fortalecida y cada vez son más los vecinos que se unen para solicitar un espacio público e iniciar un huerto en sus barrios.

Esta iniciativa del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (Gamlp) busca convertirse en un espacio de intercambio, fortalecer vínculos entre residentes de una misma zona, fomentar el contacto con la naturaleza, así como promover y generar la alimentación saludable. 

“La dinámica en torno a un huerto urbano lo que hace es fortalecer los lazos familiares, los vínculos de los padres con los hijos, de los vecinos, de los miembros de una comunidad”, manifestó la secretaria municipal de Gestión Ambiental del Gamlp, Mariana Daza.

Un vecino  de La Paz realiza trabajos de agricultura urbana.
Foto:  Cortesía Fundación Alternativas

Según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), cerca del 70% de la población boliviana vive actualmente en áreas urbanas, un porcentaje destinado a aumentar en los próximos años. En este contexto, uno de los retos futuros al que tendrán que enfrentarse las ciudades es al de garantizar la disponibilidad de alimentos frescos y sanos a una población cada vez más numerosa. 

“La agricultura urbana se convierte en una acción de adaptación a circunstancias en las que pueden verse inmersas las ciudades, como la situación de desabastecimiento de alimentos que enfrentó La Paz días atrás. Y además es una estrategia de adaptación contra el cambio climático (…) ya que al hacer prácticas de cultivo en pequeña escala podemos seguir generando nuestro propio alimento ante eventos y crisis climáticas”, explicó Daza.

La conversión de espacios urbanos subutilizados en huertos promueve la soberanía y seguridad alimentaria es decir, aumenta el acceso, la disponibilidad, la calidad y la estabilidad de los alimentos locales. Pero además, la producción de los mismos en entornos cercanos ofrece beneficios vinculados a la salud, la educación, el medioambiente o la inclusión social.

Mujeres  lucen sonrientes varios de los productos de su cosecha.
Foto: Cortesía Fundación Alternativas

Lak’a Uta,  semilla que germina

El primer huerto urbano vecinal de Bolivia está en La Paz, en la zona de Cotahuma. Hace cinco años, la Fundación Alternativas otorgó pequeñas parcelas de 16 metros cuadrados a personas de diferentes zonas de la ciudad con el objetivo de promover la seguridad alimentaria. Hoy, Lak’a Uta congrega a un total de 40 familias que cultivan con sus manos sus propios alimentos de manera orgánica y en comunidad.

“Tiempo atrás, ese espacio había sufrido deslizamientos y hoy día es un espacio reutilizado. Nosotros le hemos dado un nuevo enfoque a estos espacios públicos que han estado subutilizados, dotándolos de un aspecto de huertos urbanos donde las familias paceñas pueden venir a cultivar sus alimentos”, dijo Jhanira Rodríguez, coordinadora de políticas alimentarias de la Fundación Alternativa, organización que creó el huerto.

Grupo  de personas   durante sus labores  en el huerto Lak’a Uta.
Foto: Cortesía Fundación Alternativas

Una ley para la eclosión

Si bien en el municipio de La Paz ya había un paraguas legal que daba a la población paceña la posibilidad de practicar la agricultura urbana de forma particular en sus propiedades o colectivamente en predios públicos, con la aprobación de la Ley Municipal 321 de fomento de huertos urbanos y su posterior reglamentación se fue un paso más allá. 

Esta ley no se limita a la autorización del uso de los espacios municipales, sino que ofrece un asesoramiento educativo y técnico a los interesados, tanto de parte del Gamlp como de socios estratégicos, como lo es la Fundación Alternativas.

“A partir de esta ley, el municipio ya tiene la potestad, a través de su Secretaría de Gestión Ambiental, de dar talleres sobre agricultura urbana que abordan diferentes temáticas: siembra,  compost, labores culturales o los beneficios de la agricultura urbana”, manifestó Rodríguez. 

“Son destinados principalmente para aquellos que quieran realizar los huertos, ya que muchos no conocen, no saben sobre la agricultura urbana ni saben cultivar sus alimentos; pero también hay espacios abiertos para que las personas conozcan esta iniciativa y después puedan pedir su espacio”, acotó.

Esta norma, aunada a una serie de circunstancias como el desabastecimiento de alimentos que vivió la sede de Gobierno o el auge de las ciudades resilientes y sostenibles, han dado impulso a una iniciativa que propone repensar las urbes de hoy y del mañana como un espacio apto para la agricultura, como un lugar donde cultivar alimentos buenos, limpios y justos.

  Sewenka, réplica de Lak’a Uta

La junta vecinal de Bajo  Següencoma también ha apostado por echar raíces en el asfalto. Sewenka es la primera réplica de huerto urbano en este barrio, un pequeño paraíso verde donde la vida renace entre el gris.

En uno de los predios municipales que los vecinos habían logrado recuperar después de 30 años y el cual estaba destinado a ser su sede comunitaria, hoy florecen una gran variedad de hortalizas y crecen, entre otros, cebollas, maíces, papas y hierbas aromáticas como la hierbabuena.

“Esta iniciativa tiene unos tres meses. Primero hemos comenzado con cursos de capacitación. La filosofía es un poco diferente a la de Lak’a Uta, cuya producción es destinada al autoconsumo. En cambio nosotros, además de apoyar la seguridad alimentaria, pensamos convertirlo en un huerto urbano modelo de enseñanza, de transmisión de conocimientos para que las personas puedan replicarlo en sus casas”, explicó el presidente de la junta de vecinos de Bajo Següencoma, Miguel Delgadillo.

Durante esta primera fase, el directorio se ha organizado por turnos para encargarse de todo lo que es la siembra, el regado y el cuidado de la huerta hasta la primera cosecha; mientras que el propósito de la segunda fase es, dijo Delgadillo, dotar de pequeñas parcelas a cada una de las familias interesadas para que el cultivo sea más personalizado.

“La idea es que después tengamos todo un reglamento de cómo va a ser el acceso y cómo se va a cultivar. En eso estamos trabajando con la ayuda de la Fundación Alternativas”, sostuvo Delgadillo.

Tras un mes de capacitación, el pasado 28 de noviembre una veintena de vecinos cosecharon sus primeros frutos. Desde hoy, Alternativas impartirá a los vecinos y personas interesadas otro ciclo de talleres sobre preparación de suelos, labores culturales y compost.

“Buscamos que nuestros huertos sean la inspiración para otras familias, otros vecindarios, para que crean en la agricultura urbana y vean que es posible hacerlo al aire libre y en la ciudad de La Paz”, expresó Jhanira Rodríguez.

Agricultura en  utopías urbanas

Esta utopía que busca poner en valor una de las actividades primordiales que se ha ido perdiendo dentro de nuestros entornos urbanos y de la que cada vez nos hemos distanciado más, es hoy parte de una realidad que nos devuelve al origen.

En este contexto, vecinos de Achumani y Scouts ya han dado el primer paso para tener sus huertos, sus propios espacios de “resistencia” en medio de la ciudad.

 

¿Quieres iniciar un  huerto en tu barrio?

  • Pasos  Identifica un terreno, acude a la subalcaldía de tu zona, decide con quién quieres cultivar, organiza a tu grupo, inicia tu trámite y diseña tu huerto.
  • Costo  El trámite de autorización de uso público es totalmente gratuito.
  • Información  Para mayor información contacta a la Secretaría Municipal de Gestión Ambiental a los números 2651035-2652554 o acude a sus oficinas, que están ubicadas en la avenida Mariscal Santa Cruz 1350, edificio Dante, bloque A, quinto piso.
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