Maya, una campeona de cata y un café con nombre de mujer

Maya Valencia empezó su romance con el café hace cinco años. Decidió mudarse a los Yungas para vivir entre cafetales, crear la marca de un producto orgánico especial y mostrar los beneficios del grano verde boliviano.
domingo, 24 de marzo de 2019 · 00:04

Alejandra Pau / La Paz

Tiene 32 años y decidió recorrer el camino contrario al de muchas otras personas, se mudó con sus dos hijos de la ciudad al campo para cumplir sus metas rodeada de cafetales. Su vena emprendedora y devoción a este grano la guió rumbo a San Pedro de la Loma, cerca de Coroico, y  la hizo merecedora del primer lugar del Concurso Nacional de Cata y Barismo 2018, en la categoría de cata.

Hace sólo cinco años Maya Valencia Paredes    comenzó un romance con la producción del café, un amorío que es perpetuado  todas las mañanas  por millones de personas alrededor del mundo cuando beben la primera taza de café del día.

Mientras su pequeña hija alterna su tiempo entre dibujar y jugar con todos los botones posibles que encuentra detrás de la barra de Origen Laboratorio de Café, la emprendedora recuerda que su incursión en el rubro se produjo al trabajar para una empresa de café boliviano de exportación.

“No tenía un conocimiento muy profundo del  tema hasta ese momento y por el trabajo me interioricé en el proceso de producción (...). Después decidí hacer algo propio con el café verde, también con cosmética elaborada a partir del café y además, por supuesto,  producir un grano gourmet y de calidad para disfrutarlo en una taza. Realmente amé el café”, detalla Valencia.

Hoy tiene su propia marca de grano tostado y orgánico de la variedad caturra,  calificado con 87 puntos,  que bautizó con el nombre de Maya Café de Altura, marca con la que además  produce y comercializa café verde.

El boom de los cafés especiales en Bolivia atraviesa un gran momento y es exportado a diferentes países. Las personas en ciudades como La Paz han hecho de las cafeterías lugares de encuentro y escape   en donde  se puede  aprender las técnicas, secretos y variedades de este producto.

Este año Valencia y su socio, Oscar Torneé Claros, esperan obtener 20 toneladas de café y empezar a exportar el producto a Australia.

Mujeres en la senda cafetalera

La emprendedora  apostó por incluir en el mercado  boliviano  el café verde.

La producción del café en Bolivia ha sido  un rubro manejado por hombres,  aunque las manos de las mujeres  hayan sido desde siempre parte del proceso que implica obtener y seleccionar granos de calidad.

En la actualidad, la presencia de las mujeres es cada vez  más destacada en toda la cadena productiva y administrativa del rubro,    sin dejar de lado a las baristas y catadoras.

La campeona nacional de cata 2018 empezó hace poco más de tres años su historia como productora de café. De producir una hectárea pasó a administrar cinco fincas en San Pedro de la Loma y hoy  comienza a abrirse paso en Caranavi.

La producción es orgánica y sigue ocho procesos de selección. Al administrar las fincas obtienen el 50% del café, mientras que el otro 50%  es destinado a los  dueños  de las propiedades. 

Como la mayoría de las mujeres al querer emprender y no contar con décadas de experiencia en el rubro, afrontó el escepticismo y la negativa de los bancos al momento de darle un préstamo para adquirir la maquinaria necesaria para el beneficiado del café; pero finalmente lo consiguió.

Admite  que al ser  un rubro  que ha sido manejado por hombres,  prevalecen situaciones machistas. Cuando comenzó,  varios  productores hablaban con ella y le preguntaban, “¿y dónde está tu esposo?” como buscando una voz  de mando o autoridad a cargo del  emprendimiento.

“Como mujer y madre enfrentas situaciones en las que  subestiman tu capacidad. Ha ido cambiando,  pero todavía se siente. En todo caso, es un cambio  que muchas mujeres vienen gestando hace años”, añade  nombrando  a mujeres del rubro como Cecilia Cameo, Norma Chávez, Mariana Iturralde, Mariluz Condori y Nilda Viza Zegarra, entre otras.         

El café verde y sus propiedades

 El café durante el proceso de secado en Palma de la Loma, cerca de Coroico.

Un producto que ha tomado relevancia en los últimos años  entre los alimentos  saludables es el café verde, que es el grano que no ha sido tostado. 

Decenas  de páginas en  internet   destacan sus virtudes  antioxidantes,   cuyas propiedades ayudan a las personas a perder peso,  acelerar el metabolismo, entre otros; todas ellas relacionadas con uno de sus componentes, el  ácido clorogénico.

“No quisimos encapsular el café verde, convertirlo en un producto farmacéutico sino  que esté al alcance de las personas que quieren cuidar su salud (...). El café verde tiene un efecto saciante que inhibe el apetito. Al tener cafeína mantiene  activa a la persona y tiene un efecto desintoxicante; nosotros recomendamos que se consuma dos veces al día”, indica Valencia.  

En  2014, un equipo de investigadores, compuesto por Yongjie Ma, Mingming Gao y Dexi Liu, de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, dio a conocer los resultados  de un estudio. Las conclusiones señalaban que  el ácido clorogénico redujo notablemente la resistencia a la insulina y la acumulación de grasa en los hígados de ratones que eran alimentados con una dieta alta en grasas. Por ello, lo consideran un producto para tomar en cuenta por las personas con diabetes tipo A.

Por supuesto, los investigadores manifestaron que este componente no era beneficioso sin una   dieta balanceada o no se  realizaba actividad física.

Hoy existen varias  investigaciones sobre las propiedades del ácido clorogénico en diferentes campos de la salud. Por su parte, Valencia aclara   que es importante que si la persona tiene una enfermedad de base debe consultar a su médico sobre el consumo del producto.

La historia del café

Para Valencia la catación es una experiencia muy particular.  Si bien al comienzo fue una herramienta para aprender a identificar la calidad del café,  hoy  va más allá.

 “En cada taza de café que tomo me elevo, el aroma  me inspira a trabajar (...). Aprender a catar se ha tratado  de desarrollar la capacidad sensorial. El año pasado he compartido la competencia con catadores a los que respeto y admiro, y no me  esperaba ganar”, dice  sobre el concurso nacional.

Cuando  Valencia  se inclina  para sentir el aroma del café que va a catar, todo a su alrededor desaparece. En ese momento, se permite que todos sus sentidos se concentren al máximo para identificar los matices, aromas y sabores de la taza en cuestión.

 Después llega, si corresponde,   la armonía,   le cuenta la historia de lo que está bebiendo y aprecia cada nota, como si se tratara de una sinfonía de la cual  debe adivinar el autor.

Sobre el  producto

En las redes:  Para saber más sobre  este emprendimiento se puede ingresar a  su cuenta de Facebook: Maya Café de Altura. Los productos se encuentran en  supermercados ecológicos de Cochabamba, Potosí, Tarija, Santa Cruz y La Paz, como La Huerta.

Costo: Un  precio promedio en el mercado para el empaque de 240 gramos es de 50 bolivianos. 

Maya produce café orgánico  de la variedad caturra.

 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

64
1