Legado: 100 años de la llegada de los hermanos La Salle a Bolivia

Fueron tres los hermanos que llegaron a La Paz para establecer la obra educativa que hoy está en siete departamentos y que permanece fiel a los valores cristianos.
viernes, 31 de mayo de 2019 · 00:04

Alejandra Pau / La Paz

“A media mañana del jueves 23 de octubre de 1884, un caballero de frac y chistera  desciende de una berlina en la calle Oudinot, de París, ante la Casa Generalicia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Solicita audiencia con el superior general. Al pedirle su identificación declara: Eliodoro Villazón, embajador de Bolivia ante la República Francesa”. Así se documentó  la primera solicitud de la presencia de la orden hecha desde el país, pero no fue la única. 

Pasarían   35 años para que la solicitud se haga realidad. El 16 de diciembre de 1919, el primer hermano lasallista pisaría suelo paceño para hacerse cargo de la Escuela de San Agustín. 

El hermano Dionisio, el hermano Judele y el hermano Lucio de Jesús (de izquierda a derecha). Junto a ellos está el monseñor Rodolfo Caroli (sentado). Ellos fueron los primeros en llegar a Bolivia. 

Nadie supo de esta llegada. Ese mismo año, en mayo de 1919, se firmó un contrato  para implementar la enseñanza del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, más conocida como la  escuela de los Hermanos La Salle, en La Paz.  Este año se cumple el centenario de aquel inicio.  

 “Estamos celebrando los 100 años de la llegada de los hermanos a Bolivia (…). Los hermanos llegaron a Bolivia después de varias solicitudes, todas ellas apuntaban a que se establezca un centro educativo serio, con valores cristianos. La pedagogía lasallista se basa fundamentalmente  en la enseñanza grupal,  la seriedad en los estudios y la vocación de servicio”, detalla el hermano José Antonio Diez de Medina, director del colegio La Salle y rector de la universidad en la ciudad de La Paz.

Para celebrar el centenario de la llegada de los Hermanos La Salle a Bolivia, del 20 al 22 de junio se realizará un encuentro de alumnos de los colegios lasallistas del país. En Cochabamba, del 2 al 4 de julio, se llevará a cabo el congreso nacional lasallista. El punto culminante será una ceremonia que se realizará en diciembre.

Los hermanos lasallistas en la casa de los jesuitas.

También es un Año Jubilar para La Salle, que ha sido  declarado por el papa Francisco para conmemorar los 300 años de la muerte del fundador de la institución  San Juan Bautista La Salle.

Existe un manuscrito, que en realidad es un libro, denominado el “histórico”, que guarda entre sus páginas  la memoria de la llegada de los hermanos a La Paz y que es de su autoría. El documento histórico muestra los primeros pasos  de una obra educativa que llegó a siete de los nueve departamentos de Bolivia. 

   Entre sus páginas se observan fotos en blanco y negro de un valor histórico incalculable para la existencia del instituto.

Tres hermanos en el comienzo 

El hermano Dionisio,  Judele y  Lucio de Jesús Carrillo fueron  quienes se encargaron de iniciar el trabajo del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en Bolivia.  

Los documentos históricos señalan que Villazón junto a monseñor Calixto Clavijo y el internuncio Rodolfo Caroli, antiguo capellán de los Hermanos en Roma y afiliado al instituto, fueron  fundamentales  para comenzar con la obra educativa.   

Alumnos desfilan  con paso de parada frente a la tribuna presidencial el 5 de agosto de  1923.

Los tres comenzaron  las clases con 51 alumnos el 15 de enero de 1920 en una casa anexa al seminario de La Paz. Durante 1921 y 1922 dirigen la primaria del colegio San Calixto. En ese momento no contaban con una infraestructura propia.

  La obra educativa en La Paz

La llegada de los hermanos a Bolivia tal vez no cumpliría los 100 años de no haber sido   por una normativa que ocurrió  ni bien iniciado el siglo XX. 

“En 1904, los hermanos, que eran como 10.000, fueron expulsados de Francia por una ley laica que establecía que ningún religioso podía  enseñar en ese país. Alrededor de 4.000 de ellos salieron del país y gracias a esa salida hubo fundaciones en toda Latinoamérica,  África, Asia, Oceanía y demás. El grupo que vino cabalmente primero se asentó en Chile y de Chile se  pasó a Bolivia”, destaca Diez de Medina. 

Fachada  del primer  inmueble  donde funcionó  La Salle. 

El 7 de enero de 1923 comenzó el periodo escolar en un edificio propio, el antiguo hospital de mujeres San Juan de Dios, con cinco hermanos y 155 alumnos. El 2023 el colegio La Salle celebrará su centenario.

   Semanas después de haber comenzado las clases, para el 20 de enero de 1923  ya tenían 198 alumnos.  Para finales de ese año el colegio La Salle obtuvo el decreto supremo que lo calificaba como colegio secundario con valor universitario en sus exámenes, como ha reseñado Diez de Medina.

 En Cochabamba, la fundación del colegio  se realiza en 1925 con la venida del hermano Tomás Perrín, a sus 75 años, antiguo Visitador del Distrito de Roma, quien también se encarga de la construcción del colegio en su primera fase. Las clases se inauguran  con 61 alumnos.

El 2 de agosto de 1929, el colegio La Salle de La Paz  se adjudicó la finca contigua y empezó la construcción del nuevo centro educativo en la calle Loayza y Potosí,  hoy la propiedad pertenece a la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UMSA.

 El aporte de los profesores

Muchas personalidades pasaron por las aulas del colegio La Salle. Su director señala que más allá de que hubo y hay personajes que aportaron al desarrollo de diferentes ámbitos en la sociedad, es importante ponderar a quienes enseñaron a generaciones de alumnos.  

Casa en la que  funcionó durante el primer año (1920)  la escuela   a cargo de los hermanos.

 El dramaturgo Antonio Díaz Villamil fue profesor en este centro de enseñanza escolar. Del mismo modo  Roberto Ayllón, alumno  de la promoción 1937, más conocido como el Negro Ayllón,  pionero del club de básquet Ingavi y técnico de la delegación boliviana que participó en los Juegos Olímpicos de Múnich, en 1972.

A ellos se suman  Carlos Ibarra Ardiles, alumno de la primera promoción 1929, que  participó de la Guerra del Chaco y fue prisionero del ejército enemigo. Al retornar a La Paz, fue profesor del colegio La Salle y promovió la creación del horario nocturno gratuito. 

A él se suman  los destacados profesores  Enrique Carazas, Juan Gisbert y los hermanos José Godard, Patricio, Edmundo, Gabriel y Galo.

Desde 1929, el colegio La Salle de La Paz  edita la revista Excelsior. Entre sus páginas, además de encontrar las actividades más importantes, se publicaban las listas de aquellos alumnos que lograban la excelencia académica en diferentes materias. 

La excelencia siempre ha sido un propósito dentro de las aulas lasallistas, como lo evidencia el nombre de su revista que se publica hasta el presente.       

  La educación y el presente

 “La excelencia se logra haciendo bien las cosas, no haciéndolas a medias; antiguamente la educación demandaba  una mayor exigencia (...). Ahora la educación ha aumentado temas y demás, pero yo la considero un poco light. Antes los exámenes se daban con jurado externo, el periodo de exámenes  duraba de dos a tres semanas”, apunta Diez de Medina.

      Actualmente, el colegio La Salle de La Paz, ubicado en La Florida,  tiene  1.240 alumnos en el turno de la mañana.  En el turno de la tarde hay 340 estudiantes que asisten al colegio de  convenio.  

  A nivel nacional, La Salle está presente en  siete departamentos y tiene 18.250 alumnos. En el mundo entero  tiene unas 1.000 escuelas -en todos los niveles de enseñanza, incluido el universitario-   a las que asisten  aproximadamente un millón de estudiantes.

 

 

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