Un nuevo observatorio para investigar sucesos estelares extraordinarios

El Planetario Max Schreier y la UMSA iniciarán investigaciones nunca antes realizadas en el ámbito académico en Bolivia. Los expertos se han propuesto descifrar los secretos del universo.
domingo, 02 de junio de 2019 · 00:04

Alejandra Pau / La Paz

Es una nueva etapa para el estudio del universo en Bolivia. Cota Cota es el hogar de un nuevo observatorio que forma parte de un complejo astronómico, desde ahí los expertos bolivianos tienen el propósito de comenzar investigaciones nunca antes realizadas en el país, enfocadas fuera del sistema solar y en registrar eventos estelares extraordinarios, y así revelar algunos misterios de  las estrellas. 

El nuevo complejo astronómico,  ubicado en el campus de la UMSA, abrió sus puertas por primera vez al público en la más reciente Noche de Museos, después  de 20 años desde que se inició  su construcción. El público paceño tiene una especial fascinación por las estrellas y el universo,  desde La Paz la vía láctea es capaz de dejar boquiabierto a cualquiera durante el invierno.

 “El propósito principal es hacer investigación de alto nivel respecto a la observación del cielo, en este momento estamos contando con una infraestructura de muy alto nivel, única en el país, ligada a la academia (…). Este año  realizaremos las formalidades para concretar la investigación de las estrellas variables con astrónomos de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México),  ellos hacen investigaciones sobre el tema, pero no lo han hecho  desde el sur del continente”, explica el director del Planetario Max Schreier, Martín Subieta Vásquez.

 El Planetario Max Schreier es parte de la carrera de Física, de la Facultad de Ciencias Puras de la UMSA.         

La intimidad del universo 

Esta investigación, como otras que se planifican, significa   un hito importante para el planetario porque en el pasado no se han hecho investigaciones conjuntas con otras universidades  sobre estrellas variables, según explica Subieta. 

El análisis de datos de estrellas variables se enfocará en estudiar el comportamiento de determinados cuerpos celestes lejanos por un periodo que puede durar minutos o varias noches y, de esta forma,   establecer sus coordenadas. 

Durante la noche  se pueden ver estrellas que están a unas cuantas decenas de años luz. Este proyecto irá tras aquellas que son muy brillantes y están a alrededor de 1.500 años luz.       

 “Lo que nos interesa sacar es el periodo de la estrella y eso lo relacionamos con su color, composición y ahí aprendemos la física de la estrella”, destaca el investigador del planetario   Rubber Muñoz Sánchez.  

 En un telescopio de 1967

Dentro del domo  del observatorio   se calibra un veterano pero preciso telescopio Celestron 16 de 1967. Desde ahí, las investigaciones se harán de forma coordinada con los observatorios de Chacaltaya y  Patacamaya, que también son parte de la UMSA. 

Muñoz explica que las personas podrían decir que existen  grandes observatorios en el mundo que pueden estudiar las estrellas variables de forma automática; “pero nosotros podemos analizar estrellas que a ellos no les importa porque son muy brillantes y saturan sus cámaras”, asegura. 
  
    Del mismo modo, se empezará a hacer otros estudios de  astrometría enfocados en  medir las posiciones de los astros y la determinación de sus movimientos.   

 En el caso de la UMSA y el nuevo observatorio,  se realizará este trabajo con los cuerpos celestes que estén fuera de este  sistema solar. Subieta y Muñoz esperan que algún tesista entusiasta se anime a investigar este tema enfocado en los exoplanetas. 

Todas y cada una de las investigaciones involucrarán a las nuevas generaciones de universitarios interesados en ser astrofísicos o astrónomos.
 

Los rayos cósmicos y Alpaca

Mientras se concluye la calibración del Celestron 16, en las cercanías de  Chacaltaya se instala  un observatorio    para estudiar  los rayos cósmicos del centro de la galaxia  como parte  del proyecto Alpaca, enfocado en la investigación de rayos cósmicos y gamma en altura de gran magnitud.

  Hasta el momento, el  Instituto de Investigaciones Físicas (IIF) de la UMSA ha informado que se instalaron 45 detectores con este fin, pero se prevé  establecer más de 400 en una superficie de 13 hectáreas.

Subieta señala que a través de este observatorio  es posible estudiar el origen de la materia oscura del universo.

 En 2012, la NASA descubrió el origen de los rayos cósmicos con baja intensidad. Sin embargo, el origen de los rayos cósmicos de alta intensidad sigue siendo un misterio. 

El premio Nobel de Física, Takaaki Kajita, visitó Bolivia en 2016 y calificó este lugar como privilegiado para realizar esta investigación inédita. Desde ahí el centro galáctico se ve con mucha nitidez.  La investigación es realizada por el IIF y el Instituto para la Investigación de Rayos Cósmicos de Japón, de la Universidad de Tokio.

  Muñoz manifiesta que si el observatorio de Alpaca registra  algún fenómeno de rayos gamma en el centro galáctico  que se pueda capturar de forma visible en el nuevo observatorio de Cota Cota, el hallazgo  no tendría precedentes.  

 “Si Alpaca logra registrar  una colisión de estrellas de neutrones -y eso ocurre muy pocas  veces en la vida- y nos dice a dónde debemos mirar, podemos buscar y registrar este evento de forma visible. Se trata de trabajar con varias longitudes de onda”, apunta Muñoz al asegurar que ese sería el “cherry de la torta”. 

      Descifrar las incógnitas del universo, hacia allá van los nuevos esfuerzos científicos bolivianos con la mirada puesta en el firmamento.   
 

Planetario  Max Schreier

  • Comienzo En 1976, la UMSA funda  el primer planetario de Bolivia con el nombre de Nova III. En 1978  pasa a llamarse planetario Max Schreier. 
  • Apertura El planetario fue inaugurado oficialmente  el 5 de octubre del año 1978 y abrió sus puertas al público. 
  •  Web Para averiguar más sobre las actividades del planetario se puede ingresar a su sitio web: http://planetario.umsa.bo

 

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