María Llobet, la maquilladora que quiere llegar a Disney

Esta joven se especializó en Argentina, y en Bolivia ya trabajó en una serie televisiva y en la obra teatral La bella y la bestia. Con pinceles en mano, ella es capaz de transformar los rostros.
jueves, 20 de junio de 2019 · 00:04

Aldo Peralta /   La Paz

María Llobet trabaja en un estudio de maquillaje y caracterización instalado en un espacio exclusivo de su vivienda. Entre brochas y paletas de maquillaje espera a una de sus clientes, que está a minutos de llegar. Hace un par de semanas estuvo en la Embajada Británica, donde realizó un trabajo exclusivo para los diplomáticos de esa legación, quienes organizaron un festejo por el cumpleaños de la Reina Isabel II. Maquilló los rostros de los personeros, incluido el mismo embajador Jeff Glekin, caracterizándolos de personajes de obras de la literatura mundial que llegaron al cine, como  Alicia en el país de las maravillas y Harry Potter.

Algunas de las muestras  del trabajo de maquillaje que realiza María Llobet. Para estas caracterizaciones puede usar látex, algodón y otros productos.

Es que los trabajos que realiza María no se limitan únicamente al maquillaje social. Tuvo la oportunidad de trabajar como caracterizadora en la serie televisiva Sigo siendo el Rey,  de producción boliviana, dirigida por el conocido Paolo Agazzi  y estrenada en una red televisiva en abril del 2017.

“Sí, he tenido el gusto de trabajar con Polo Agazzi para la serie Sigo siendo el Rey, la parte final. Fue interesante  y un reto también porque hubo mucho tiempo entre capítulo y capítulo, y los personajes tenían que verse igualitos, del primero al último capítulo filmado. Igual que en las películas, el tema fue  que los capítulos no fueron  filmados en el orden que se ve en la película  y el maquillaje sí tiene que seguir un orden”, dice María Llobet, hija del  reconocido  Cayetano Llobet, fallecido en 2011.

La joven califica su paso por la serie nacional como una experiencia emocionante, porque le tocó trabajar en los últimos episodios, donde se vio la mayor carga emocional. ¿Su mayor desafío? Que los actores a los que maquilló tenían que estar listos antes del rodaje. Debía organizarlos uno a uno, según su participación, sin descuidar la continuidad.

Formar parte de una producción audiovisual nacional fue el inicio de la joven maquilladora detrás de cámaras. Pero no quedó todo ahí. También incursionó en una producción teatral que recorrió cuatro ciudades de Bolivia en 2018: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y El Alto: el musical La Bella y la bestia. Esa fue otra experiencia colmada de retos, dice.

La maquilladora   en el estudio  que montó en su casa.

“En teatro no hay ‘corte y repitan’. Eso sí fue un reto. Por ejemplo había dos bestias, porque en un momento (de la obra), cuando matan a la bestia, aparece el príncipe, entonces había alguien como un doble de la bestia. Tenía 15 minutos para hacer una bestia entera. Es totalmente continuo con el público. Eso me parece más emocionante porque no hay margen de error. Como producción es el mayor reto y lo que más he disfrutado”, expresa.

En la gira nacional con la obra le dejó en grandes anécdotas. Como aquella cuando la presentación  se desarrollaba y en pleno trabajo de maquillaje   uno de los actores comenzó a sangrar de la nariz. Había que actuar rápido – dice la maquilladora-, desde atender al artista, cuidar el maquillaje y retocar inmediatamente, “porque la función debía continuar”. 

Otra anécdota la tuvo en Santa Cruz, por las altas temperaturas. El actor que personificaba a la bestia estuvo a punto de desmayarse en tres oportunidades debido al intenso calor que debía soportar por el grueso traje que llevaba y ella tenía que estar pendiente de su maquillaje, igual que el de los otros personajes, porque el calor hacía que sus rostros comiencen a transpirar y a lavar el maquillaje. “Fue el (trabajo) más difícil de todos”,  expresa.

El arte desde niña

María Llobet siempre se sintió  atraída por el arte. Desde niña estuvo en cursos de pintura y baile. Su gusto por el baile se mantiene hasta ahora, sobre todo cuando se trata del hip hop, y le  permitió pisar algunos escenarios. Ver de cerca lo que es la producción artística le permitió conocer el trabajo detrás del escenario, lo que llevó a elegir el maquillaje y a la caracterización.  

“Qué increíble es estar detrás del escenario. Como tenía toda la base del diseño, porque siempre me gustó pintar y amo los disfraces, un día  me dije: ‘qué increíble ser la persona que dé vida a los personajes’. Ya así elegí esta profesión”, afirma. 

María  se formó en la Universidad Católica Boliviana de La Paz, donde estudió diseño gráfico y comunicación visual. Tras terminar su carrera partió rumbo a Argentina. “Hice mi especialización en ojos, en maquillaje social, colorimetría, maquillaje artístico y ojos para espectáculo. Además, tengo un curso en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Caracterización Teatral”, cuenta. De retorno a Bolivia instaló su estudio de maquillaje y ahora  está abocada al maquillaje social. “Mi estudio lo empecé a armar desde cero, era un cuarto totalmente adaptado, con un espejo y un mueble,  pero  ahora ya tiene cara de estudio”, comenta entre risas.

Y como su objetivo es seguir especializándose  y alcanzar su sueño, en agosto se embarcará en un curso de técnicas de maquillaje de efectos especiales para cine. María Llobet quiere llegar a trabajar en Disney World, el parque temático más famoso del mundo. “Mi sueño siempre ha sido trabajar en Disney, si algún día se presenta la posibilidad no la dudaría”, asegura. 

Suena el timbre de su departamento,  ingresa a su estudio una cliente. María se pone de pie, toma una especie de cinturón cargado con brochas de todo  tipo y tamaño, y se lo ata a la cintura. Está lista para comenzar a trabajar.

 

 

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