Luis Salazar, el fraile millennial que evangeliza por la red social Instagram

Tiene 34 años y desde su iPhone cuelga videos en su cuenta de Instagram @flas7.0, donde anuncia la palabra de Dios. El sacerdote venezolano tiene 53.000 seguidores en esa red social.
sábado, 29 de junio de 2019 · 00:04

Agencias / Caracas

“Celebramos hoy la solemnidad de Pentecostés… cuando el Espíritu Santo se posa sobe los apóstoles y la Virgen María para fundar la Iglesia y darle valentía de anunciar el mensaje de Jesucristo a todas las naciones…”. Así transmitía hace un par de semanas   la palabra de Dios  desde la red social Instagram Fray  Luis Antonio Salazar.

Se trata de   un fraile capuchino venezolano  de 34 años que invita a “vivir el evangelio” a sus miles de seguidores en redes sociales, y que se convence cada día más, de que las tecnologías de la comunicación son el “nuevo púlpito de la Iglesia”, señala un reportaje realizado por  la Agencia Católica de Informaciones (ACI).

 Salazar, junto a una pareja de recién casados.

El fraile emplea videos breves y un lenguaje cercano desde su iPhone para explicar el evangelio y temas sobre doctrina de la Iglesia Católica. Actualmente, cuenta con más de 53.000 seguidores en Instagram y 4.000 en Facebook. De ahí que el sacerdote millennial sea un furor y éxito en las redes sociales.

“Empezamos de una manera muy rudimentaria, con poca luz e incluso con un audio de no tan buena calidad. Sin embargo, esto le empezó a gustar a la gente y nos aportaban cómo mejorar en cada edición de ‘Vivir el Evangelio’. Había feedback con las personas”, indicó.

 El sacerdote   en una movilización.

Iglesia digital

En diálogo con ACI Prensa, el religioso comentó que la iniciativa de evangelizar por redes sociales fue, sin lugar a duda, “una inspiración del Espíritu Santo”. 

Asimismo, contó que un joven estudiante de comunicación social y miembro de la juventud franciscana de su parroquia se le acercó y le propuso impulsar su cuenta de Instagram @flas7.0, que en ese momento contaba con 5.000 seguidores. “Fue muy espontáneo, como las cosas del espíritu”, expresó.

  Una charla con los niños en la parroquia.

El sacerdote ingresó a la orden de frailes menores capuchinos a los 18 años, en  2003 y lleva cinco  años en el sacerdocio. Actualmente, es párroco en la Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá, ubicada en Caracas (Venezuela). “Tenemos que entender que este es el nuevo púlpito de la Iglesia. Yo siento que esta es nuestra parroquia digital, por medio de la cual nosotros también estamos evangelizando y predicando a Cristo”, reflexionó.

En ese sentido, el fraile siente que está cumpliendo con el mandato que Cristo le dio a sus apóstoles: “vayan y anuncien a todas las naciones la buena noticia”.

El fraile venezolano se toma una selfie.

“Hay que tratar de llevar este mensaje de Jesús a las personas a través de todas las redes sociales: Twitter, Instagram, Facebook, Youtube, para que se queden con algo que les ayude y transforme su vida, y así se den cuenta de que no es tan difícil seguir a Jesús.  Sólo hay que comprometerse”, aseveró Salazar.

“Estas son las nuevas redes que estamos lanzando al mundo para pescar hombres y mujeres para Dios”, sostuvo el religioso sobre la misión que Cristo le ha dejado a los católicos.

  En la parroquia el fraile se dirige a la gente.

Situación en Venezuela

Sobre la difícil situación que se vive en Venezuela,  dijo que “las crisis nos hacen crecer”. “Los venezolanos -reflexionó- necesitan personas que les den esperanza y les recuerden que Dios está con nosotros, que nos acompaña, que no nos ha abandonado”.

Por ello, dijo que “el rendirse también es un pecado” y que no puede ocurrir en este momento. “Con el entusiasmo bien fortalecido y la virtud de la esperanza tenemos que decir: ‘Queremos reconstruir un país’”, agregó.

El fraile también destacó su deseo de convertir a Venezuela en una “lámpara” que “ilumine a toda América”.

De igual manera, resaltó  que su comunidad viene realizando cinco apostolados grandes de caridad, entre los que se encuentra la “olla milagrosa”, la cual atiende semanalmente a alrededor de 600 personas  que carecen de alimento en  Caracas.

El fraile subrayó  que como Iglesia se vienen preparando para el cambio, porque “Dios quiere lo mejor para Venezuela”, por lo cual es importante “hacer mayor conciencia de que merecemos un país mejor del que tenemos”.

Acercamiento a Dios

 Salazar sintió el llamado alrededor de los 17 años. “Cuando era adolescente, jamás quise ser cura ni mucho menos ser fraile capuchino. Comencé a sentir un vacío a esa edad…, quería ser arquitecto para arreglar las casas del barrio pobre donde vivía; luego quise ser médico cuando a mi papá le dio un infarto; quería ayudar a los enfermos; e incluso quise estudiar comunicación audiovisual”, comentó.

En su momento incluso llegó a participar de un concurso de belleza masculino y en Instagram como en Facebook se lo puede observar oficiando misas, bautizando, celebrando matrimonios y sacándose selfis con los novios o los jóvenes. 
 

 

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