El Reiki, una terapia complementaria para pacientes del Hospital de Clínicas

Las sesiones son impartidas de forma gratuita por voluntarios del proyecto Reiki Healing y están dirigidas a pacientes del área de neurología. El Reiki se aplica complementariamente a los tratamientos neurológicos.
miércoles, 10 de julio de 2019 · 00:04

 María Ortiz /  La Paz

Cada sábado, desde hace tres años, voluntarios del proyecto Reiki Healing dan sesiones de Reiki a los pacientes de la unidad de neurología del Hospital de Clínicas. Desde que encontró su pequeño refugio en la sanidad pública boliviana, esta terapia complementaria otorga a las personas que lo necesitan la oportunidad de restaurar el equilibrio entre lo físico y lo emocional.

En sus comienzos, los voluntarios de Reiki Healing aplicaban esta técnica oriental de sanación al dolor neuropático. Hoy día, y tras algunas investigaciones sobre su efectividad en el manejo de las diferentes patologías que prevalecen en la población boliviana, su aplicación se ha extendido también a otras dolencias. 

“Hay mucho efecto colateral de la medicación y ésta no siempre viene a controlar como nosotros esperamos y como el paciente desea. Esta ha sido la inquietud para integrar Reiki sobre todo a la terapia del dolor del área neurológica, con el fin de que el paciente pueda disminuir sus niveles de ansiedad, pueda sentir bienestar, confort y relajación y, a partir de esto, empezar la primera investigación en relación a la efectividad del Reiki en el manejo de diferentes patologías”, explicó la coordinadora de Reiki Healing, María de los Ángeles Salcedo.

La coordinadora  de Reiki Healing junto a médicos neurólogos.

Actualmente, los voluntarios realizan sesiones gratuitas de Reiki para pacientes con dolor neuropático, cefaleas (dolores de cabeza y migrañas tensionales, crónicas o recurrentes), dolor de espalda (lumbalgias, dorsalgias y cervicalgias), ansiedad, depresión, estrés e insomnio. 

Asimismo, los voluntarios acompañan con sus terapias a mujeres víctimas de violencia y a personas con enfermedades terminales para que puedan controlar el dolor, el miedo y la ansiedad. En este último caso, la terapia se le ofrece también a los familiares de los enfermos para que, según Salcedo, “alivien el trauma y el estrés que representa el cuidado de un paciente terminal”.

En la unidad de neurología del Hospital de Clínicas, el Reiki se aplica de forma complementaria al tratamiento neurológico del paciente. En este sentido, médicos del área alternativa y neurólogos trabajan en paralelo para ofrecer una medicina integrativa que, adicionalmente a la terapia del dolor, permita a los pacientes recuperar su bienestar emocional.

Las sesiones  tienen una duración promedio de 30 minutos.

Sesiones de Reiki

Lo que comenzó a mediados de 2016 con la atención de tres pacientes, se ha convertido hoy en un gran proyecto de amor y sanación. Los voluntarios de Reiki Healing atienden cada sábado a un promedio de 25 personas, todas ellas derivadas del área de neurología del Hospital de Clínicas.

“Cuando el paciente es remitido se le hace una valoración inicial. Desde el área de medicina hacemos diagnósticos especializados de lo que es ansiedad, estrés, depresión y dolor. Y ahora estamos trabajando también con el tema del insomnio y de la regularización del sueño. Luego de eso el paciente entra a un ciclo de tres sesiones de frecuencia semanal”, explicó la doctora. 

Si bien la gran mayoría de pacientes responden en tres sesiones, Salcedo dijo que hay un porcentaje muy pequeño que necesita un promedio de seis -dos ciclos de terapia- y que sobre todo corresponde a casos de depresiones severas.

Un total  de 27 voluntarios dan  las sesiones de Reiki.

Las sesiones tienen una duración promedio de 30 minutos y en ellas los terapeutas trabajan la posición de manos en determinadas zonas (en función de las diferentes enfermedades) para canalizar la energía.

Después de las tres semanas se hace una reevaluación de los pacientes. Al ser una terapia no invasiva, enfocada en tratar la integralidad de la persona, Salcedo relató que el Reiki genera cambios físicos en el organismo y cambios en los patrones biomagnéticos, logrando así estabilidad a diferentes niveles.

La doctora explicó que en sus estudios, basados en la observación de las 3.350 sesiones de Reiki realizadas durante estos tres años,  ha evidenciado beneficios físicos y emocionales en los pacientes.

“En lo físico hemos demostrado que el paciente entra en estados de relajación profunda y se llega a controlar muy bien cualquier tipo de dolor, especialmente el dolor neuropático y las cefaleas tensionales. También hemos podido ver que hay una disminución de las contracturas musculares”, sostuvo Salcedo.

“A nivel emocional hemos visto una disminución importante de la ansiedad, de los niveles de depresión y de la percepción global de estrés. Y a nivel neurovegetativo hemos podido ver que hay una disminución de la presión arterial y que también hay una regularización del metabolismo”, continuó.

El Reiki es una práctica terapéutica complementaria reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1995, ya que no busca reemplazar a los tratamientos convencionales, sino  más bien complementarlos para minimizar los efectos secundarios de carácter emocional, físico o espiritual que pudieran presentarse por una enfermedad.

Para Salcedo, que las sesiones de Reiki estén integradas dentro del sistema del Hospital de Clínicas es un paso más para alcanzar el nivel de países vecinos, como Argentina o Chile, donde las sesiones de Reiki están extendidas en hospitales y clínicas.

“Después de muchos años nosotros hemos logrado generar un programa de medicina integrativa muy bien avalado. Primero, con el respaldo médico científico que requiere y posteriormente con la afluencia de pacientes que nosotros necesitamos para poder hacer intervenciones que tengan una validez estadística”, manifestó la especialista.

A partir de los estudios conducidos por Salcedo, los médicos neurólogos se han podido sumar no solo a la investigación, sino también a la recomendación de esta terapia que busca alcanzar un bienestar integral en el paciente. Para  ella “todas las formas de medicina son válidas y no podemos negar ninguna y Reiki, en particular, es una técnica que no es invasiva y ofrece múltiples beneficios en diferentes niveles”.

La experiencia de los pacientes

Carmen Veneros llegó a la terapia de Reiki a través de la invitación de una amiga. Por ese entonces ella tenía trastornos emocionales y asegura que las sesiones de Reiki le ayudaron a restablecer su equilibrio emocional.

“El efecto del Reiki es inmediato. Terminan de pasar la sesión y de manera inmediata sientes ese equilibrio emocional o ese alineado de los chakras, porque  los míos estaban completamente desordenados, alterados”, sostuvo Veneros.

Ese fue el primer contacto que la  paciente tuvo con el Reiki y después de vivir la experiencia ratifica sus efectos  positivos tanto en lo físico como en lo emocional.

 “Había oído de la terapia como sanación con levantamiento de manos pero la experiencia propia no la tenía. Ya vivida la experiencia puedo dar fe de que tiene efectos positivos emocional y físicamente, ya que a través de la energía que ellos canalizan traen sanación no solo al cuerpo, sino al espíritu”, explicó Veneros.

Por su parte, Rubí Jiménez, quien tiene un desgaste de ligamentos en sus rodillas, aseguró que tras las tres sesiones de Reiki el dolor que anteriormente sentía, disminuyó.

“La verdad fue una experiencia muy buena y muy sana. El trabajo que ellos realizan es increíble y, en mi caso,  me ayudó bastante. Ellos también ven el estado de ánimo de la persona, porque eso  se refleja con las enfermedades, además del padecimiento que presenta”, explicó Jiménez, quien hasta hoy asegura sentirse “tranquila”.

El  voluntariado

  • Proyecto  El voluntariado de Reiki es un proyecto de la Escuela Healing Vibration. Un total de 27 voluntarios trabajan cada sábado con los pacientes de la unidad de neurología del Hospital de Clínicas.
  • Terapia  Los voluntarios realizan sesiones de Reiki a pacientes con problemas de ansiedad, estrés, depresión, insomnio  y dolencia física.
  • Sesiones  La terapia se trabaja en ciclos de tres sesiones de frecuencia semanal.
  • Costo  Las sesiones son gratuitas.