El viaje del Apolo 11 que llevó al hombre a la Luna hace 50 años

EEUU buscaba la forma de superar a los soviéticos en la carrera espacial; el 16 de julio de 1969 Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collin partían hacia la Luna.
martes, 16 de julio de 2019 · 00:04

AFP /  Washington

Un 16 de julio, hace 50 años, Neil Armstrong, Edwin Aldrin  y Michael Collins partían en la misión Apolo 11 rumbo a la Luna, en medio de expectativa  y escepticismo de lograr su objetivo y de poder retornar a la tierra.

Según los datos oficiales, 400 mil personas participaron en el programa Apolo. Pero dos fueron las encargadas de lanzarlo.

En 1961, el presidente de Estados Unidos (EEUU), John Fitzgerald Kennedy, preguntó a su vicepresidente, Lyndon Johnson, cómo superar a los soviéticos en la carrera espacial. 

“Si un hombre entra en la órbita terrestre este año, se llamará Iván”, había lamentado el mandatario un año antes. 

Johnson consultó al diseñador de cohetes de la NASA, el tránsfuga nazi Wernher von Braun. El ingeniero había inventado los cohetes V2 que bombardearon Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Hacia el final del conflicto, ofreció sus servicios a los estadounidenses, que lo llevaron junto con un centenar de sus mejores ingenieros a Alabama, fundando lo que se conoce desde entonces como “Rocket City” (la ciudad de los cohetes).

Una bandera  de EEUU ondea el 16 de julio de 1969, durante el lanzamiento del Apolo 11. 
Foto:EFE

El alemán respondió con entusiasmo a Johnson que el envío de hombres a la Luna era el único proyecto en el que se podía derrotar a Moscú, porque ninguno de sus cohetes tenía la potencia necesaria para llegar al satélite terrestre. Ok, dijo Kennedy. 

Ocho años después, Richard Nixon estaba al frente de EEUU.

 Para anticipar una posible tragedia, el mandatario hizo preparar un homenaje: “El destino dictó que los hombres que fueron a explorar la Luna en paz, descansarán en la Luna en paz”.

Pero el enorme esfuerzo nacional dio sus frutos. Todo fue muy rápido, gracias a los fondos aprobados por el Congreso.

Se lanzaron cuatro misiones Apolo exploratorias entre octubre de 1968 y mayo de 1969. En diciembre de 1968, se eligió a Armstrong como comandante de la undécima misión Apolo, con lo que eso conllevaba: sería el primer hombre en pisar la Luna.

“Me quedé callado durante días mientras luchaba por no enojarme con Neil. Después de todo, era el comandante y, por tanto, el jefe”, confió Aldrin al relatar sus memorias muchos años después. 

 El piloto  del módulo lunar,   Edwin E. Aldrin Jr., durante una actividad en la superficie lunar. 
Foto:EFE

Cuando el enorme cohete de Von Braun despegó con la cápsula de Apolo 11 en su cima el miércoles 16 de julio de 1969, un millón de personas asistieron al espectáculo desde las playas de Florida, cerca de Cabo Cañaveral. 

Pero muchos dudaban de que los hombres lograrían su objetivo. “Nos daban al menos un 90% de posibilidades de regresar con vida y un 50% de conseguir el alunizaje”, dijo Armstrong tras la misión. Para los estadounidenses, el descenso final ocurrió un domingo por la tarde. 

En Europa ya era de noche. Pero en todas partes la gente siguió la hazaña, sólo con comunicaciones de radio crepitantes, hasta que Armstrong instaló una cámara antes de pisar la Luna. 

“Los pies del módulo lunar LEM sólo están hundidos en la superficie como una o dos pulgadas, aunque la superficie parece ser muy, muy fina, cuando te acercas. Es casi como polvo”, explicó Armstrong. “Ahora voy a bajar del LEM”, anunció.

Tras una pausa, pronunció la frase por la que siempre se le recordaría: “Es un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”.  

Eran las 22:56 horas  en Houston. “Pensé en ello tras haber aterrizado”, recordó Armstrong en una larga entrevista en 2001. En realidad, el astronauta se equivocó, quería decir “para un hombre”.

Durante dos horas y media, Armstrong recogió kilos de rocas y sacó fotos. Aldrin instaló un sismómetro y otros dos instrumentos científicos. Plantaron una bandera estadounidense, dejaron una placa y varios recuerdos, incluida una medalla para Yuri Gagarin, el primer humano en viajar al espacio.

De las 857 fotos en blanco y negro y 550 en color que se sacaron en la Luna, Armstrong sólo aparece en cuatro. La mayoría muestran a Aldrin. “Es mucho más fotogénico que yo”, bromeó Armstrong en un entrevista en  2001.

Cuando llegó la hora de marcharse, los astronautas estaban cubiertos de polvo. En el módulo olía a “ceniza mojada en una chimenea”, describió Armstrong. 

Collins llevaba 22 horas esperándolos en órbita. 

Los tripulantes del Apolo 11 que lograron llegar a la Luna. 
Foto:EFE

“Mi miedo secreto desde hace seis meses ha sido dejarlos en la Luna y regresar solo a la Tierra. Si no consiguen despegar o se estrellan, no voy a suicidarme. Volveré a casa, pero seré un hombre señalado durante el resto de mis días, lo sé”, escribió Collins. 

No tuvo que volver solo. El único motor del LEM se encendió, el acoplamiento funcionó y los tres hombres regresaron a la Tierra. 

Al final, la cápsula, de la que se habían desprendido los módulos inútiles, pesaba 12 toneladas, un peso ínfimo si se compara con las 3.000 toneladas iniciales.

El 24 de julio, atravesó la atmósfera envuelta en una bola de fuego para caer como una piedra en el Atlántico, frenada por tres grandes paracaídas.

EEUU envió un portaviones para recuperarlos. el presidente Richard Nixon estaba a bordo de la embarcación. Unos buzos de élite sacaron a los hombres de la cápsula y los llevaron en helicóptero al barco, donde se les puso en cuarentena por temor a una contaminación de posibles microorganismos extraterrestres.
 

Bolivia contribuyó con observaciones

 Las observaciones de “nubes de polvo” de la órbita lunar que se realizaron desde la montaña Chacaltaya fueron parte de los estudios preliminares de vuelos espaciales que contribuyeron al viaje del hombre a la Luna en 1969 con la misión Apolo 11, informó el director del Planetario Max Shreier, Martín Subieta.

“Bolivia fue partícipe de esta aventura (de la llegada del hombre a la Luna)”, aseguró  y anunció que al celebrarse los 50 años de la hazaña espacial, se ofrecerán más detalles en un programa dedicado a la ciudadanía el próximo 19 de julio en el Complejo Astronómico ubicado en el campus universitario de Cota Cota.

Según un informe proveniente del Servicio Geológico de Estados Unidos (EEUU), en noviembre de 1964 se realizaron observaciones astronómicas desde el Chacaltaya en la búsqueda de las nubes de polvo en la región de “libración de la Luna”. Al recibir la superficie lunar los impactos de asteroides, se creía que el polvo y rocas podían quedarse atrapados en esa región de estabilidad de su órbita.

La Revista Boliviana de Física Nº 16 de abril de 2010 de la carrera de Física de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), publica el relato del general retirado José Antonio Zelaya, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, quien  en 1964 se desempeñaba como mayor del Ejército, y quien detalla sobre un experimento internacional referido a las investigaciones sobre las “nubes de libración en las constelaciones opuestas a la trayectoria de la Luna”.

A ello se suma una publicación digital de 2012 de la Fundación para la Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB) en la que Zelaya, ingeniero geógrafo Geodesta, con grado de general del Ejército, afirma que “estuvo realizando trabajos (en Chacaltaya) con la finalidad de ubicar unas rocas que pudieran estar en suspensión gravitatoria (de la Luna)”. 

Estos trabajos le permitieron ocupar la silla de Astronomía de la Academia de Ciencias y con el tiempo ocupó la dirección del Instituto de Investigaciones Físicas (IIF).

En 1951 se crea el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, a partir de 1956 se instaló tecnología para medir la radiación solar en altura, por lo que no sólo sirvió para observaciones de la radiación cósmica, mientras que en 1958 con nuevos equipos se construyó el domo espacial. Subieta considera que los estudios y observaciones que se realizaban en el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya aportaron desde Bolivia porque “ya estaban planeando los vuelos espaciales a la Luna”.

El Planetario exhibirá el 19 de julio  la roca lunar que fue donada por la Embajada de EEUU en 1973 luego de la misión del Apolo 17. ANF

Cabo Cañaveral

  • Celebración Medio siglo después del inicio de la histórica misión Apolo 11, un viaje de ida y vuelta a la Luna con tres astronautas a bordo, la hazaña será conmemorada hoy con distintas actividades en el Centro espacial Kennedy de Cabo Cañaveral (Florida, EEUU);  estarán dos de sus protagonistas.
  • Misión Sin su compañero Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna, quien falleció en 2012, Buzz Aldrin y Michael Collins, los otros dos participantes en la misión, volverán a la plataforma LC-39A del Centro Kennedy desde donde el 16 de julio de 1969 fue lanzado el cohete Saturno V, con ellos a bordo.
  • Alunizaje Dos de ellos, Armstrong y Aldrin, pisaron la superficie lunar y colocaron la bandera de las barras y las estrellas sobre el satélite terrestre. EFE  

 

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