Soraya Delfín: Salir del closet fue algo que me nació del corazón

La conductora de radio y televisión admite que revelar su orientación sexual públicamente no fue algo planificado, que durante su juventud intentó llevar una vida heterosexual hasta que decidió amarse tal y como es.
domingo, 07 de julio de 2019 · 00:03

Alejandra Pau  / La Paz

“Voy a hacer algo que nunca pensé hacer y lo voy a hacer contigo (…). Voy a salir del closet públicamente”,  dijo la reconocida conductora de televisión Soraya Delfín Valdez a la emblemática  Danna Galán (David Aruquipa), durante la cobertura de la marcha de las Diversidades Sexuales y de Género en La Paz 2019. Así, sin planificación,  declaró abiertamente su homosexualidad.   

Para Delfín, en un mundo ideal que ella “salga del closet”  no sería una declaración que se convertiría en algo  mediático, simplemente porque el  closet no existiría. Nadie se fijaría  de quién se enamora  una persona dentro o fuera  de los cánones heterosexuales   porque  el #AmorEsAmor.

Su carisma la ha hecho una figura  de la televisión y de la radio, algo que  mantiene actualmente   como parte de  ATB radio. Delfín es accesible cuando interactúa con la audiencia, tal vez por eso resolvió compartir aquello que su entorno ya sabía hace  alrededor de  28 años. 

Supo desde siempre que era “gay”, como  dice, con ese término se  siente más a gusto que con el de lesbiana. Jugaba fútbol y vestía lejos del estereotipo femenino durante su niñez, que en definitiva no define la sexualidad de nadie, pero  su proceso interior fue más complejo que un atuendo. 

De joven  se debatió entre lo que quería y lo que la construcción de una sociedad tradicionalista demandaba para las mujeres, y  hasta tuvo que lidiar  con la renuncia de un  productor de televisión que se negaba a seguir en   el programa que ella  conducía debido a su orientación sexual.

¿Por qué salir del closet públicamente a estas alturas de tu vida?

El calor de la gente es lo que me ha motivado esa noche, ver a tantas personas que estaban orgullosas de decir “esto es lo que soy, esta es la persona que soy”; y me dije “¿por qué no’”,  es algo que se sabe, todo el mundo lo sabe. Tal vez hay alguna persona que no está enterada, pero creo que este es el momento y  dije: ok, lo hago ahora. Me ha nacido del corazón.

A David Aruquipa (Danna Galán) lo conozco desde hace muchos años y es un amigo entrañable. Lo he visto tan espectacular, tan despampanante, irradiando tanta luz, que me nació hacerlo en ese momento. Al año voy a cumplir 50 años, no sé si es coincidencia, aunque no creo en las coincidencias; pero justo este año se cumplieron los 50 años de Stonewall y eso se sumó al ver tanto orgullo, tanta visibilidad.

Sabemos por una entrevista en ATB Digital  que sabías tu identidad sexual desde pequeña. ¿Cómo te diste cuenta? ¿Cómo lo fuiste asumiendo?

Cuando era niña andaba con mi pelota de fútbol, de tenis y jeans, tuve una niñez muy linda, no existía nada más en la agenda. Tal vez me dolía que me digan marimacho, porque esas cosas te duelen cuando eres niña,  pero nada más.

En la adolescencia estaba haciéndome las preguntas de ¿quién soy?, ¿qué me está pasando?, ¿quién quiero ser? Yo era una tomboy (término en inglés que se usa para las chicas que se visten de forma masculina) (…). Pero  llegué a una edad en la que empecé a cambiar, me fui de La Paz a Tarija, comencé a usar aretes, a  maquillarme, a dejarme el cabello largo, a aceptarme y quererme como mujer, esto más o menos fue a los 16 o 17 años y tuve un chico.

Regresé a La Paz para salir bachiller y salí con otro chico, todo el mundo estaba contento menos yo (…). He intentado llevar una vida heterosexual hasta que llegué a un punto en que ya no pude.

¿Qué era lo peor de ocultar tu orientación sexual?

 El momento en que cerraba los ojos en la noche para dormir, me preguntaba: ¿qué estoy haciendo? Lo mismo pasaba cuando me miraba al espejo  y decía ¿y?, ¿realmente esta soy yo?, ¿esto es lo que quiero?, ¿así es cómo quiero que el mundo me vea?  (…). Y bueno llegué a un punto en el que dije basta.

Transcurrieron algunos años, fui a visitar a mi hermana  y ella me dijo, “yo sé y quiero que me lo digas”. Su apoyo ha sido incondicional y a partir de ese momento  soy lo que soy.

¿Cómo reaccionó el resto de tu familia cuando lo supo?

Ya no podía ocultarlo más, (no podía) vivir una vida de apariencias y que en la casa siempre me estén preguntando cuándo voy a llevar un chico. En ese entonces no era muy comprensible que no lleves a alguien a tu casa o que lleves a puras amigas. Gracias a Dios he tenido tanto apoyo de los míos que ha sido mucho más fácil.

¿Cómo construiste tus relaciones en tu entorno  a partir de entonces?

Fue muy natural, no estaba tan enfocada en tener pareja. Estaba enfocada en mi carrera, en lo que estaba haciendo en los medios, en trascender.

Las parejas llegaban, nunca he sido el tipo de persona  que aborda a alguien. Al contrario, eran ellas las que venían (…), en la primera etapa la mayor parte de mis parejas han sido heterosexuales y bueno cuando la relación terminó, ellas volvieron a salir con hombres.

El gran amor llega cuando ya era bastante grande y mucho después. Ese tipo de  amor que te tumba, te construye, te hace volar.

Dijiste que el hecho de que tu familia lo sepa fue un gran alivio y que decirlo públicamente no lo ha sido tanto, ¿por qué?

Ha sido un alivio, pero no el gran alivio. Realmente, lo que le preocupa es que está demasiado mediático el tema y por eso esta es la última entrevista que voy a dar sobre ello.

¿Sería   diferente  si tuvieras hijos?

Creo que no, creo a los hijos hay que enseñarles que tienen que defender quienes son, siempre. Nunca ha estado entre mis planes ser mamá; pero si hubiera tenido un hijo o hija, creo que me habría mostrado orgullosa frente a él o ella. 

¿Qué opinas de aquellas personas que dicen  que Dios ha creado al hombre y la mujer y que únicamente ambos conforman una pareja normal?

Exactamente, Dios ha creado al hombre y la mujer, pero si nos miramos los unos a los otros nos daremos cuenta lo diferentes que somos y al mismo tiempo lo iguales que somos en esencia (…). Creo que en ningún momento Dios ha cometido un error al crear a seres humanos heterosexuales, homosexuales, trans y todas las diversidades u orientaciones que existen.

Yo soy muy creyente de esta parte espiritual, hago bioenergía, practico muchas cosas de la metafísica. He leído muchos libros que te explican de otra forma, desde la parte espiritual, este tema. Y en el fondo somos almas, cuando muera este cuerpo se va a quedar enterrado o lo cremarán  para esparcir mis cenizas en el Titicaca, como es mi deseo; pero mi espíritu, ese va a permanecer eternamente.

A la gente que considera que Dios ha creado al hombre y la mujer, como cuerpos físicos, les diría que  somos mucho más que eso, de verdad que trascendemos esta piel. Entonces ¿por qué tenemos que criticarnos? o ponernos un estigma, ¿por qué tiene que haber gente como yo que un día tiene que decir ‘oye soy gay y estoy saliendo del closet’?, ¿por qué no  podemos aceptarnos? Qué lindo sería que vengas a entrevistarme porque tengo un bonito programa en la radio y no por esa razón.

¿Cómo analizas el tema de los crímenes de odio o las actitudes violentas en contra de la comunidad LGBT que suceden en nuestro país?

Nos falta mucha educación, tenemos pavor a lo desconocido. La gente dice “¡Ay! este es gay y a mí me han enseñado que son así o asá”. En lugar de ingresar a internet, en el que tienes una vasta enciclopedia a nivel global, escuchar testimonios  de la gente, hablar con padres de jóvenes homosexuales, por ejemplo, y empezar de esa forma a salir de la ignorancia.

Hay mucha gente que ha sido ultraconservadora y criada de una forma muy radical, como los caballos cocheros, y no ven más allá. Por una u otra razón, estas personas  salieron del país y vieron  que el mundo es tan grande y diverso, y  han cambiado su forma de pensar. Cuando vuelven a Bolivia y se les  habla del tema de la homosexualidad ya tienen una mente mucho más abierta.

Leer y conocer el mundo ayuda a abrir tu mente.  Yo no quiero imponer mi manera de ser o pensar a absolutamente nadie.

¿Pensaste que hacer este anuncio públicamente tendría algún tipo de consecuencia o actitud violenta?

Por supuesto que sí, los haters (odiadores) están en todas partes. Les mando un abrazo y un beso caluroso, y le pido a Dios que entre a sus corazones para que vean las cosas de manera distinta.

Quizá lo único que me preocupa un poco, porque  tampoco es que me quite el sueño, es que algunas puertas se cierren por esto a nivel laboral y profesional. Es lo único, pero creo que estamos avanzando en ese aspecto. Sobre la violencia, te diré que no he pensado en eso, Dios está conmigo, él me está cuidando (...). Yo  seguiré siendo quien soy y lo defenderé a capa y espada.

¿Cuál crees que es el rol actual  de las mujeres  lesbianas  en la sociedad boliviana?

Creo que  como el de cualquier otra mujer boliviana, y del resto del mundo,  desea realizarse, consagrarse profesionalmente; que desea amar, llegar a su casa y estar con su familia. Creo que eso es indistinto si eres heterosexual u homosexual.

¿Qué pasa con el amor en tu vida en el futuro?

Estamos hablando de alguien con quien envejecer, compartir comidas, paseos y  viajes. Alguien a quien cuidar y entregarle absolutamente todo lo mejor de una, hacerla feliz, regalarle sonrisas y dedicarle canciones. ¿No es lo que todos queremos? Caminar tomada de la mano con alguien y que cada quien  logre lo suyo.

¿Cuál crees que es el papel que desempeña  la comunidad LGBT  en Bolivia actualmente?

 Ahí sí creo que hay mucho trabajo por hacer. Creo que en el país deberían conseguir presupuesto para lanzar campañas, educar a la población, explicarles quiénes somos en realidad; creo que falta eso porque  como que el movimiento (LGBT) está muy dirigido al colectivo y considero que hay que abrirse un poco más.

Tiene que haber respeto a cualquier  diversidad, no solamente a la sexual, estamos tan mal acostumbrados como seres humanos, ni siquiera como bolivianos, a etiquetar a los demás.

 ¿Cuánto te ha costado llegar a donde estás en la vida?

Años de trabajo, harto sacrificio, muchos renunciamientos, pero también mucha entrega y valor para lograr cada una de mis metas. Dios ha sido muy bueno conmigo, siempre me ha puesto en el camino correcto.

554
194