La importancia de la asistencia al jardín infantil

En el jardín infantil Ceami trabajan con proyectos integrados, cuyo motor es el juego y el desafío.
miércoles, 14 de agosto de 2019 · 00:04

 María Ortiz  / La Paz

El jardín infantil Ceami cumple 25 años de juego, amor y entrega hacia los más pequeños. Enarbolando la bandera del respeto, Ceami promueve el derecho de los niños a la educación inicial y la recreación y los acompaña, junto a sus familias, en los procesos de crecimiento y desarrollo.

Bajo el lema “enseñar es tocar una vida para siempre”, Ceami brinda a los niños la oportunidad de satisfacer sus necesidades e intereses a través de experiencias, situaciones y actividades que permiten su desarrollo integral, el reconocimiento de sus potencialidades y que lo preparan para hacer frente a los futuros desafíos del mundo actual.

“Nuestra idea no es la estimulación desde un paradigma de que al niño hay que habilitarlo para algo. Hay que respetar sus procesos y su ritmo. Nuestra idea es la educación inicial, desde el nacimiento hasta la etapa que nos acompañan, que habitualmente es hasta pasar al colegio”, explica la directora general de Ceami San Jorge, Mireya Herrero.

Este jardín infantil, junto a los centros de Achumani y Calacoto, se ha convertido en un puente entre la casa y el colegio. Un lugar donde placer, respeto y diversión conviven en una armonía que alienta a la exploración, el descubrimiento y el aprendizaje. 

Dentro de su metodología de enseñanza-aprendizaje, Ceami trabaja con proyectos integrados, cuyo motor es el juego y el desafío. “Respetamos esta edad como una edad de juego”, asegura Herrero.

 Es la primera  oportunidad que tienen los niños de socializar.
Foto:Gastón  Brito / Página Siete

El objetivo de estos proyectos es construir algo concreto y visible en un tiempo predeterminado, que permita al niño adquirir, afianzar o ejercitar saberes y competencias, mientras se ponen a prueba diferentes actitudes y procedimientos en su proceso.

Para hacer que cada momento sea único, Ceami San Jorge cuenta con diferentes salas y escenarios lúdicos. Construcción, arte, música, cuento y psicomotricidad conforman algunos de los rincones por donde los niños transitan, exploran, hacen volar su imaginación y se adentran en el juego y en el mundo.

“Está la motivación que va trabajando la profesora hasta que ellos, internamente, puedan regular sus procesos y la motivación pase a ser interna y quieran aprender, hacer y trabajar”, sostiene Herrero. Añade que, más allá de la transmisión de conocimientos, el rol de las maestras de Ceami es el de facilitar el aprendizaje de los niños “promoviendo y generando ambientes para que ellos exploren, descubran y aprendan a partir de sus propios intereses y de sus propios ritmos”.

Una  de las salas del jardín infantil Ceami de Achumani.
Foto:Cortesía Ceami

La educación inicial

En muchas ocasiones, los jardines infantiles se ven como guarderías donde cuidan a los niños cuando sus papás necesitan salir a trabajar. Pero para la directora ejecutiva de Ceami Calacoto y Achumani, Tatiana Araníbar, el jardín es mucho más que eso: es la primera aproximación que tienen los niños con las habilidades sociales y cognitivas.

“El hecho de entrar al jardín significa que el niño va a tener que desarrollarse y entablar un diálogo con otros niños. Es la primera oportunidad que ellos tienen de socializar. Eso es muy importante y como educadoras tenemos que acompañarlos y ayudarlos en ese proceso para que su desarrollo sea positivo y marque los futuros aprendizajes”, explica Aranibar.

Los centros  cuentan con diferentes salas y espacios lúdicos.

“Esta es la etapa más importante para los niños porque es ahora cuando se tienen que reconocer sus habilidades. A partir de identificarlas, se  tiene que acompañar su proceso de crecimiento, que no es sólo desarrollar, sino también crecer”, expone por su parte Mireya Herrero.

En Ceami los niños tienen la posibilidad de encontrar sus potencialidades, de desarrollarlas y de ser acompañados en sus posibles desafíos. Pero este acompañamiento no es sólo al niño, es también a su familia.

Asimismo, el jardín de infancia supone el primer desprendimiento del niño de su núcleo familiar más cercano. Es en él donde los pequeños  deben perder el miedo a la separación de sus padres y ganar autonomía; ello les facilitará también su futura adaptación al colegio.

Ceami San Jorge cuenta dentro de sus instalaciones con la unidad educativa “Tocando vidas”, donde se imparte primer y segundo grado de educación inicial; lo que se corresponde a prekínder y kínder, respectivamente. 

“La base de todo ser humano son los primeros años de vida, pero no sólo porque va a ser un excelente profesional o una persona feliz, sino porque ellos merecen todas las oportunidades ahora”, asegura Herrero.

 Ceami  también cuenta con un centro en la zona de Calacoto.

Ambas directoras lo  tienen claro: es más barato invertir en esta primera infancia que hacerlo después. “Hay estudios que demuestran que toda la inversión económica de esta etapa regresa. Lo principal es el beneficio a los pequeños,  que podamos ayudar a que crezcan como personas felices, que saben lo que quieren, que puedan tomar decisiones, que tengan las habilidades sociales para enfrentar lo que les toque enfrentar en la vida y el mundo. Pero sin duda, económicamente se ha comprobado que es una inversión”, concluye Herrero.


 

  El jardín  infantil les facilita su futura adaptación al colegio.

 

39