A 75 años de la liberación de París del yugo alemán

Luego de una semana de combates, huelgas, barricadas, el 25 de agosto de 1944, la capital francesa respira la emancipación.
viernes, 23 de agosto de 2019 · 00:04

AFP / París

En agosto de 1944, sin esperar a que llegaran los aliados, París se subleva tras cuatro años de ocupación alemana. El 25, tras una semana de huelgas, barricadas y combates callejeros, la capital recibe a De Gaulle, quien  proclama por fin: “París liberada”. 

“¡París estaba preparada para un gran levantamiento!, contó más tarde Alexandre Parodi, delegado en Francia del general Charles de Gaulle.  El 17 de agosto, los aliados liberan Chartres y Orléans. 

Cada vez parece más evidente que el estadounidense Dwight D. Eisenhower, quien  los dirige, ha decidido rodear París en lugar de reconquistarla. Los franceses le obligarán a hacerlo. Entre las dos tendencias comunistas y gaullistas que dividen a las Fuerzas Francesas de Interior (FFI), el reto estriba en cuál será la más rápida.

  Oficiales nazis se rinden.

Los representantes del general de Gaulle –Jacques Chaban-Delmas y Alexandre Parodi– intentan, en un primer momento, sofocar la impaciencia de los parisinos. Pero el 18 de agosto, el coronel comunista Henri Rol-Tanguy, jefe de las FFI de Île de France, la región parisina, proclama la movilización general.  El 19, sin esperar una orden del gobierno provisional instalado en Argel, Parodi hace un llamado, junto a la resistencia parisina, a la insurrección: “¡Franceses, todos a luchar!”. 

Los ferrocarriles y los metros entran en huelga y la Policía deja de trabajar. Por pequeños grupos, los efectivos de Rol-Tanguy atacan a soldados y vehículos alemanes aislados, y otros ocupan alcaldías, comisarías y oficinas de correos.

 Bomberos de París y soldados de EEUU vigilan la ciudad.

La Gestapo quema sus archivos 

Es el comienzo de una semana enloquecida. En el bando alemán, 16.000 hombres, 80 tanques y unos 60 cañones están, desde el 7 de agosto, bajo el mando del general Dietrich von Choltitz, instalado en el Hotel Meurice, en la calle Rivoli. 

Los combates callejeros, a veces sangrientos, se van extendiendo. Se ve a mujeres, niños y párrocos colaborando en la formación de barricadas improvisadas en las calles de la capital, construidas con vehículos incendiados, tapas de alcantarilla o incluso urinarios públicos arrancados. Desorganizados, los alemanes van siendo confinados poco a poco por las FFI en puntos de la ciudad. 

En la calle de Saussaies, la Gestapo, que había implantado allí su oficina central, “quema a toda prisa sus archivos, que no acaban siendo más que pequeños montones humeantes en la vereda”, escribe el corresponsal de la AFP. El cónsul general de Suecia, Raoul Nordling, convence al general Von Choltitz para que acepte un alto el fuego de tres cuartos de hora el 19 de agosto por la noche, reinstaurado un día después. Esta tregua permitirá a la resistencia organizarse y apoderarse del Ayuntamiento de la capital. 

  Una mujer besa al general De Gaulle en el desfile en los Campos Elíseos.

El 22 de agosto, Eisenhower cede y el general Philippe Leclerc, quien  comanda la Segunda División Blindada, recibe por fin la orden de marchar por París. El 23  va rumbo a Chartres y Rambouillet (al suroeste de París), respaldada por la Cuarta División de Infantería de EEUU. 

Al día siguiente por la noche, una multitud rebosante de alegría recibe en el Ayuntamiento de París a un destacamento blindado comandado por el capitán Raymond Dronne.    El viernes 25 de agosto por la mañana, los tanques Sherman de Leclerc entran en París en tres columnas por el sur y el oeste, acompañados de las FFI. “¡Llegan los franceses! ¡Aquí están! Bajan por el bulevar de los Inválidos”, gritan los parisinos citados por la AFP. “La muchedumbre avanza lentamente, a lo largo de las paredes, aprovechando cada rincón, cada puerta de cochera, y sigue ansiosa el desarrollo del ataque”, recoge la nota.  A mediodía, la bandera francesa ondea en la Torre Eiffel, presidida durante más de 1.500 días por una cruz gamada. Poco a poco, los rumores de la batalla se van apagando. Los alemanes azorados, aterrorizados, van saliendo de todas partes, con las manos sobre la cabeza, y se encaminan entre insultos, escupitajos y golpes hacia el cautiverio. 
 

 Los habitantes de París dan la bienvenida a los soldados.

 Unos 1.130 soldados y 600 civiles perdieron la vida en la recuperación

En el Hotel Meurice, Von Choltitz, quien  había rechazado la orden de Hitler de transformar París en “un campo de ruinas”, se rindió  poco después de las 14:30 (hora local). Una hora más tarde, firma con Leclerc el acta de capitulación. 

El general de Gaulle, llegado desde Rambouillet, se dirigió hasta el Ayuntamiento, donde rechazó, frente al Consejo Nacional de Resistencia (CNR), proclamar una República que, para él, “nunca ha dejado de existir”. 

  Los parisinos animan al general Charles de Gaulle durante el desfile de la Victoria en París, el 26 de agosto.

Rinde homenaje a “¡París ultrajada! ¡París destrozada! ¡París martirizada¡ ¡Pero París liberada!”, antes de saludar a la multitud que se congrega en la plaza. 

En total, la “batalla de París” le costó la vida a casi 1.000 miembros de las Fuerzas Francesas de Interior (FFI), otros 130 soldados de la Segunda División Blindada y unos 600 civiles, así como a más de 3.000 soldados alemanes.

 Niños franceses y combatientes levantan una barricada.

El 15 de agosto de 1944, 10 semanas después del desembarco de Normandía, miles de soldados franceses lanzaron una segunda ofensiva en las playas del sur de Francia para participar en la liberación de Europa del yugo  nazi. 

  Además de acelerar la retirada alemana, este segundo desembarco fue altamente simbólico para esta nación deseosa de enfatizar su papel en su propia liberación.  

Una multitud aplaude y saluda mientras espera a los soldados franceses y aliados.

En la ofensiva mediterránea participaron 450 mil hombres, de los cuales 250 mil venían de las colonias francesas del norte de África.

  Miles de personas en  la Place de la Concorde el día después de la liberación de París.

 

Confidencial

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