Groenlandia, una isla codiciada desde antaño por sus riquezas

Su subsuelo contiene minerales y piedras preciosas, fertilizantes, petróleo y gas. Es un territorio que concita el interés de las potencias de EEUU, Rusia y China.
martes, 03 de septiembre de 2019 · 00:04

AFP / Kolusuk, Dinamarca

Groenlandia, que Donald Trump quiere que Estados Unidos (EEUU) compre, es un inmenso territorio a primera vista poco atractivo. No obstante, sus recursos naturales y situación geográfica lo convierten en un territorio importante frente a Rusia y China en el Ártico.

La oferta de compra de Trump fue rechazada por Dinamarca y las autoridades de esa isla, razón por la cual el presidente estadounidense anuló una visita a Copenhague prevista para septiembre.

Foto:AFP

Groenlandia (Tierra verde en danés) sólo tiene de vegetal el nombre, puesto que el 85% de la superficie de la isla de dos millones de kilómetros cuadrados (equivalente a la superficie de México) está cubierto de hielo.

Fue una colonia danesa hasta 1953, año en que se unió al Reino de Dinamarca, que consta de tres comunidades (Dinamarca, Islas Feroe y Groenlandia).

En 1979, ese territorio accedió al estatuto de “territorio autónomo”. Los 55.000 habitantes, de los cuales 17.000 viven en Nuuk, la capital, son en su mayoría inuits (esquimales), originalmente provenientes de Asia central.

Foto:AFP

En el centro del calentamiento

Según la Organización Meteorológica Mundial, el nivel de los océanos continúa aumentando una media de aproximadamente 3,3 mm por año, y este fenómeno parece estar acelerándose: lo ha hecho del 25 al 30% más rápido entre 2004 y 2015 en comparación con el periodo 1993-2004. 

El derretimiento del casquete glaciar de Groenlandia representa el 25% de este aumento, contra apenas el 5% hace 20 años, y es probable que aumente a medida que se fundan los glaciares y calotas (capas) de hielo. 

Si desapareciera por completo, el hielo derretido de este territorio elevaría el nivel de los océanos en siete metros.

Foto:AFP

Gemas y petróleo

Si bien Groenlandia exporta pescado, son sobre todo sus entrañas las que atraen el interés de las grandes potencias extranjeras: el subsuelo de ese gran territorio  contiene minerales y piedras preciosas (oro, rubíes, uranio, olivino –roca ígnea–) e importantes reservas de crudo y gas.

Pekín cuenta con una licencia para explotar una mina de tierras raras en esa área. 

El derretimiento de los glaciares provoca además  la formación de una especie de harina de roca, muy rica en minerales, que puede utilizarse como fertilizante en suelos agotados o áridos, en África o América del Sur, por ejemplo, entre otros.


Al finalizar la Guerra Fría, Washington abandonó el Ártico, pero esta situación cambió con las nuevas pretensiones chinas y el intervencionismo ruso más allá de sus fronteras. 

Foto:AFP

China ha desarrollado una presencia que por ahora tiene un carácter sobre todo económico y científico. Teje su red para obtener mercados y, eventualmente, beneficiarse de la ruta del Norte, que acorta la distancia entre los océanos Pacífico y Atlántico. 

En cuanto a Rusia, espera convertirse en la primera potencia económica y militar en el Ártico, también aprovechando la ruta del Norte y la apertura del pasaje del Noreste, lo que simplificaría el suministro de hidrocarburos al sudeste asiático. 

Interés  antiguo

Pero, además,  no es la primera vez que EEUU intenta poner sus manos en Groenlandia. 

Ya en 1867, el departamento de Estado había expresado su interés. Después, finalizada la Segunda Guerra Mundial, en 1946, el presidente Harry S. Truman ofreció por la enorme isla 100 millones de dólares de la época en oro, y territorios en Alaska. Fue en vano. 

En cambio, los estadounidenses sí lograron instalar su base aérea de Thule en el extremo noroeste de Groenlandia. 

Con 600 hombres, esta base de la OTAN dispone de sistemas de detección de misiles balísticos y vigilancia satelital.

Foto:AFP

Trump debe haber consultado un manual de historia, señalan algunos expertos. 

Dinamarca le vendió a su país en 1916 por 25 millones de dólares las Indias Occidentales danesas, en las Antillas, convertidas en Islas Vírgenes de EEUU.

Mikaa Mered, profesor de geopolítica especializado en los polos del Instituto de Relaciones Internacionales de París, considera que la oferta de Trump de comprar Groenlandia es una señal para las naciones del Ártico y para China, que ya mostraron interés en la región, crucial para el control de las nuevas rutas navales que se abren con el deshielo, como consecuencia del cambio climático.
 

El deshielo acelerado es una amenaza 

Groenlandia, una isla de dos millones de kilómetros cuadrados rodeada en tres cuartas partes por las aguas del océano Ártico, está cubierta de hielo en un 85%.

Este inmenso territorio se encuentra en la línea de frente del deshielo del Ártico, una región cuya temperatura aumenta el doble de rápido que en el resto del planeta. 

Si la banquisa y el hielo que cubren la base continental desaparecieran, el nivel de los océanos podría aumentar siete metros y sumergir islas y regiones costeras por todas partes del planeta.

La NASA empezó a interesarse por estos fenómenos en los años 1970, después de que sus presupuestos para exploración espacial se redujeran drásticamente. 

Actualmente utiliza más de una decena de satélites para observar la Tierra.

“La lejanía de Groenlandia es un desafío singular”, reconoce  Ian McCubbin,   científico de OMG, encargado de la logística para estas misiones que parten del pequeño aeropuerto de Qulusuk, una comunidad del sudeste de menos de 300 habitantes.

“Esos datos son preciosos porque, por primera vez, nos permiten vincular cuantitativamente los cambios de temperatura del océano con el deshielo”, explica, mientras que su compañero Ian Fenty desentraña las informaciones transmitidas por la sonda. 

Este deshielo abre al tráfico marítimo las grandes vías del Norte, que permiten unir el océano Pacífico con el Atlántico, lo que aviva el apetito económico y geoestratégico de las grandes potencias, con Estados Unidos, China y Rusia a la cabeza.

 Oceans Melting Greenland (OMG) desde 2015 supervisa este territorio autónomo danés víctima del cambio climático. El aire y  el oleaje del mar son responsables también del derretimiento del hielo.

 

 

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.