Croak, huertos que no ocupan espacio ni tiempo para la gente de la ciudad

Diseñan y asesoran en la implementación de huertos urbanos, así como en el manejo de residuos orgánicos, con el fin de sembrar seguridad alimentaria, salud y estabilidad climática en las urbes.
viernes, 10 de enero de 2020 · 00:04

María Ortiz  / La Paz

Huertos paisajistas, huertos-muro o huertos verticales que adornan paredes y que convierten desechos orgánicos en nuevos vegetales, reduciendo los desperdicios y transformándolos en alimentos frescos y nutritivos, son algunas de las propuestas de Croak para mitigar el cambio climático e incrementar la seguridad alimentaria en las ciudades.

“Si no cambiamos la dirección de nuestros pasos”, cita un proverbio chino, “es probable que terminemos llegando a donde nos dirigimos”. El cambio climático y la seguridad alimentaria son retos presentes y futuros, problemas globales a los que Croak busca hacer frente desde lo local: de pequeñas acciones, grandes impactos.

Lechugas  acuapónicas desarrollándose sobre grava.

Este emprendimiento, nacido en 2017, brinda herramientas a las personas para que puedan empezar a actuar localmente ante unos problemas que, teniendo arraigadas sus raíces en las ciudades, paradójicamente son las últimas en sufrir sus -devastadoras- consecuencias.

“Hay que generar conciencia en las ciudades porque antes de que estas sufran los efectos, van a sufrir todos los demás y somos nosotros (los citadinos) los que vamos a generar ese sufrimiento”, argumenta Diego Moscoso, fundador y gerente general de Croak.

Tomando en cuenta el vertiginoso ritmo de vida en la ciudad, Croak asesora y aplica diseños permaculturales en espacios urbanos como casas, jardines o terrazas, sin necesidad de que las personas tengan que dedicarles mucho tiempo. Ni mucho espacio.

Huerto  urbano paisajista   con plantas que son comestibles y parte de los procesos regenerativos del suelo.

Mientras trabajaba en adaptación al cambio climático para pequeños agricultores de Colombia, Perú y Bolivia, un inconformismo aturdía imperecederamente los pensamientos de este joven ingeniero agrónomo: “Siempre decía ‘estoy ayudando a los agricultores a que se adapten al cambio climático porque son la población más vulnerable, pero la raíz del problema no está en ellos, es decir, no se está atacando el problema, sólo se está atacando el síntoma’ y para combatirlo había que actuar en las ciudades”.

Fue así que decidió empezar a utilizar sus conocimientos sobre agricultura urbana y manejo de desechos  para generar conciencia y acción en las urbes.

Pero según Moscoso, a día de hoy producir alimentos sosteniblemente no es suficiente. Ya no basta con dejar de emitir carbono a la atmósfera, sino que hay que empezar a capturarlo “si no queremos que el cambio climático haga de  nuestro un planeta inhabitable para los seres humanos”. En su visión, Moscoso fue un paso más allá y  apostó por la agricultura regenerativa, una técnica que aumenta los recursos naturales en vez de agotarlos. 

En Croak, la basura orgánica transformada en humus de lombriz es el principal insumo para construir los huertos. De esta manera, las personas reducen sus residuos, convirtiéndolos en alimentos frescos en un huerto que, a su vez, ayuda a absorber dióxido de carbono de la atmósfera.
 

Lombricompostera  diseñada por Croak.

Diseños permaculturales

Croak diseña huertos tanto para interiores como para exteriores. Entre ellos están los huertos urbanos paisajistas, que se pueden hacer en el jardín, en el patio o en la terraza de casa, y  para los que no hay límites. Pueden dar vida tanto a un metro cuadrado como a 100.

“Croak hace el diseño del huerto, la instalación y, si el cliente quiere, el mantenimiento”, señala Moscoso.

También diseñan huertos verticales, huertos en las paredes que son de fácil manejo. No ocupan tiempo ni espacio y además embellecen el paisaje.

Puerros  y acelgas  crecen en un huerto vertical.

“Hay diferentes configuraciones. Hay huertos que son con tierr,  es decir, se hacen unos maceteros especiales, se llenan de tierra y se siembran. Hay otros huertos que son hidropónicos y otros que son acuapónicos”, dice Moscoso.

Buscando sembrar un futuro mejor, Croak también diseña huertos escolares para colegios que, más allá de lo que es la producción, buscan concientizar a los más pequeños sobre el proceso de transformación de una semilla en una planta: “Acá entran conocimientos de matemáticas, biología y física, entre otros”, sostiene Moscoso.

“Los huertos se diseñan, primero, en función del espacio. Se hace un análisis de microclima, se traslapan gráficamente varios factores y datos en un gráfico, como por ejemplo cuántas horas de luz le llegan, qué tipo de suelo tiene, la humedad o la intensidad lumínica y se hace un diseño a base de un mapa que indica si es factible tener el huerto en ese lugar o no y, si es factible, qué plantas van a crecer mejor”, explica Moscoso.

Por cómo están diseñados e implementados, estos huertos requieren menos mantenimiento que uno normal: “La innovación en los huertos Croak y las metodologías con las cuales implementamos los huertos hacen que la gente no requiera mucho tiempo de dedicación para que los vegetales crezcan”, asegura su fundador.
 

Un huerto murodiseñado e   instalado por Croak.

Transformación de desechos

La preocupación de Moscoso por el cambio climático y la generación de grandes cantidades de basura en la ciudad de La Paz lo llevó además a desarrollar una lombricompostera, la cual convierte los residuos orgánicos en un “potente” abono para las plantas.

Se trata de una bolsa de lona que está colocada en un armazón de plástico. La bolsa dispone de un cierre superior, donde están las lombrices que procesan la basura orgánica fresca (excepto carne y cáscaras de cítricos) y otro inferior, donde se va acumulando el humus de lombriz para ser cosechado semanalmente.

“La idea es que los desechos orgánicos, que representan entre un 50 y un 60% de la basura que la gente genera, en lugar de ir al relleno sanitario y producir metano, que es 21 veces más contaminante que el dióxido de carbono, se conviertan en nutrientes para las plantas y además ayudan a reverdecer la ciudad”, afirma Moscoso.

 

Impacto de los huertos urbanos

Más allá de devolver  el verde a la ciudad y atraer vida silvestre como pájaros, abejas y mariposas, a nivel ambiental, los huertos urbanos ayudan a reducir la huella de carbono. Según Moscoso, al ser alimentos de “kilómetro cero”, evitan la emisión de gases que la agricultura normalmente produce en el transporte de los productos. Pero no sólo eso. Además de reducir la emisión de carbono, tener un huerto ayuda a capturar el que ya hay.

En el ámbito social, los huertos urbanos contribuyen a recuperar lazos que se habían perdido, haciendo que la ciudad empiece a volverse mucho más funcional.

“Se crea una interacción con la comunidad más cercana (…) En este sentido, Croak busca dos tipos de conexiones: la intergeneracional, entre familiares, y la horizontal, con los vecinos, con esa comunidad con la que nunca encuentras espacios para comunicarte”, señala Moscoso.

En lo económico, destaca el surgimiento de cuantiosas economías locales no monetarias, basadas en el intercambio de los excedentes de producción tanto de vegetales y alimentos como de humus.

“Con los huertos urbanos y el compost lo que Croak está tratando de hacer es, primero, cuidar a la gente, porque la gente cuando tiene un huerto deja de ser sedentaria, comienza a comer muchos más nutrientes y a alimentarse mejor. Segundo, se empieza a mitigar el cambio climático y se cuida el futuro”, concluye Moscoso.

 

 Acerca de  Croak

  • Productos  Croak diseña diferentes tipos de huertos y ha desarrollado una  lombricompostera que puede ser colocada tanto en  interior como en exterior. También se ha lanzado al mundo de las bebidas probióticas, elaborando su propia kombucha.
  • Talleres  Croak brinda talleres para capacitar a la población en todo lo relacionado al manejo de los huertos urbanos y los desechos orgánicos.
  • Redes sociales  Este emprendimiento está presente en Facebook (Croak), Instagram (mundo.croak), Twitter (mundocroak) y YouTube (Mundo Croak).
  • Contacto  Para más información pueden contactarse  al teléfono 77708897.
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