Los volcanes son tan atractivos como temibles por sus secuelas

La erupción de Taal en Manila, Filipinas, es un espectáculo pero alertan que estos fenómenos generan rayos, provocan tsunamis o el descenso de temperaturas.
martes, 14 de enero de 2020 · 00:04

AFP / Manila, Filipinas

La erupción de un volcán cerca de la capital de Filipinas ha dado lugar a un deslumbrante pero muy peligroso espectáculo, desde que el domingo empezó a expulsar humo. 

Los destellos y las espesas humaredas que emanan del volcán Taal atrajeron a multitud de observadores, boquiabiertos, pero también hicieron que miles huyeran de su furia.

El fenómeno ha esparcido cenizas en las poblaciones aledañas y barro en las calles.

Foto:AFP 

La erupción comenzó el domingo con una explosión de vapor de agua a presión y de rocas y la aparición de una columna de 15 kilómetros de alto. Ayer  por la mañana se veían “fuentes” de lava, según el Instituto de Vulcanología y Sismología de Filipinas (Phivolcs). 

El jefe de Phivolcs, Renato Solidum, explicó a la AFP que la lava era una señal de actividad en el volcán, pero dijo que se ignoraba si continuaría.

Los sismólogos de los servicios gubernamentales han detectado magma elevándose hacia el cráter mientras se sienten temblores cerca del volcán, cuya cima está iluminada por rayos.

Estas luces suelen producirse por encima del volcán, en un fenómeno poco conocido que se atribuye a la electricidad estática.

Según Phivolcs han caído escombros de hasta 6,4 centímetros de diámetro, o más, en las zonas aledañas al cráter.  

Foto:AFP 

Lo que se debe conocer

Los expertos identifican Cinco cosas que hay que saber sobre los volcanes, que generan tanto asombro como temor:
 
Las grandes erupciones a veces dan lugar a un sorprendente alarde de relámpagos que iluminan las masivas nubes de ceniza a su alrededor. El fenómeno se ha visto varias veces por encima del volcán Taal y fue captado por videos que, luego, fueron ampliamente compartidos en redes sociales.

Se trata de un fenómeno relativamente inusual y difícil de estudiar, y los científicos no se ponen de acuerdo sobre cómo se producen ni porqué. Una de las teorías plantea que las partículas chocan en el caos de la erupción y crean electricidad estática, que a veces provocaría rayos.

Sin embargo, Indriati Retno Paulpi, vulcanólogo y geólogo, indicó a la AFP que los rayos pueden deberse a cenizas que contendrían elementos químicos que reaccionarían con los gases.

Una erupción violenta puede comportar una mortífera racha de olas marinas al desplazar el agua con el magma ascendente o una avalancha de detritos, según el Instituto filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs).

De hecho, la erupción del Monte St. Helens en 1980, en el estado de Washington, Estados Unidos (EEUU), provocó un tsunami de 235 metros, según el Centro Internacional de Información de Tsunamis. La gran ola fue desatada por un colapso parcial en un flanco del volcán y una avalancha de detritos. 

  ¿Un millón de volcanes?

Unos 1.500 volcanes estarían potencialmente activos en todo el mundo, muchos de ellos en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde chocan las placas tectónicas a gran profundidad.

Sin embargo, en torno al 75% de la actividad volcánica de la tierra ocurre bajo el agua. 

Las erupciones submarinas, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU, son “un proceso constante que da forma a la fisonomía del océano”. Geólogos de la universidad del estado de Oregón consideran que, al menos, habría un millón de los llamados “volcanes submarinos”.

 La erupción del monte Pinatubo, en 1991, a unos 100 kilómetros al noroeste de Manila, fue la más fuerte ocurrida en los últimos años en Filipinas y provocó más de 800 víctimas mortales. 

Además, la erupción tuvo un impacto global.

El Pinatubo expulsó cerca de 20 millones de toneladas de dióxido de azufre, que se expandieron por todo el planeta. “Esta nube de gas [...] hizo que las temperaturas globales cayeran de forma temporal (entre 1991 a 1993) alrededor de 0,5 ºC”, según una investigación llevada a cabo en EEUU. 

Cuando se registraron temperaturas más frías, los gases y las cenizas que emanaban del Pinatubo también causaron “amaneceres y puestas de sol brillantes”, según el Instituto Geológico de EEUU. 

Los  volcanes de Indonesia

Indonesia se encuentra en la zona del mundo más volcánica.

Este archipiélago del sureste asiático formado por más de 17.000 islas e islotes, alberga 130 volcanes activos y está situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico. En 1815, el monte Tambora, en la isla de Sumbawa, provocó una de las erupciones más violentas de las que se tiene información. 

Se calcula que 12.000 personas murieron, mientras que la hambruna que siguió a la erupción provocó la muerte de otras 80.000. La isla de Krakatoa quedó prácticamente borrada del mapa en 1883 por una erupción volcánica tan violenta que se oyó a una distancia de 4.500 kilómetros.

Alrededor de 36.000 personas murieron en la erupción y a causa del tsunami que provocó. En 1928, emergió un nuevo volcán en el mismo sitio.

 

Filipinas permanece en estado de alerta

El volcán Taal escupía  lava y una gigantesca columna de cenizas y humo al sur de la capital de Filipinas, donde cientos de vuelos internacionales fueron cancelados por miedo a una inminente erupción “explosiva”. 

Una fina capa blanca cubría las casas y calles de los alrededores del volcán, situado a 65 km de Manila, causando caos en el tráfico. Al menos 20.000 personas se han refugiado en centros de evacuación, informó el gobernador provincial.

Los geólogos afirmaron que el volcán seguía activo y echaba lava a unos 500 metros de altura desde una nueva grieta, en el flanco norte. También se sintieron temblores en la zona.  “Estamos realmente asustados por lo que nos pueda pasar (...) que nuestra casa pueda derrumbarse en un fuerte terremoto y que todos muramos bajo los escombros”, dijo Bienvenido Musa-

“¿Quién no tendría miedo? Por eso decidí enviar a mi familia a un centro de evacuación”, abundó. El volcán, que se encuentra en medio de un lago de cráter en un área muy turística, es uno de los más activos del archipiélago, que es una zona de intensa actividad sísmica debido a su posición en el Cinturón de Fuego del Pacífico.

 Los colegios de la región, algunas las oficinas gubernamentales en Manila y la Bolsa filipina permanecían cerrados.