Las periodistas deportivas van por el gol en el relato futbolero

Hoy se conmemora el Día Nacional de la Mujer. En Bolivia ellas están posicionadas en el periodismo deportivo desde hace 30 años, gracias a una avanzada de generaciones.
domingo, 11 de octubre de 2020 · 00:04

Ivone Juárez / La Paz

Fue hace más de 20 años. Una joven periodista se metió a la cancha en el descanso de un entrenamiento de The Strongest. Apareció el entrenador y la mandó a sacar, confundiéndola con una fan de los jugadores. La joven explicó que estaba trabajando y se resistió a salir de la cancha, pero igual, la sacaron... no sin antes lanzarle una reprimenda cargada de aspaviento: “¡Dónde se ha visto que una mujercita entre a un campo deportivo cuando están entrenando puro varones!”. 

Daniela Gorena,  Jhulisa Mezza, Paola Calle y Clara León.

Y la periodista quedó fuera de la cancha, pero buscó la forma de camuflarse y mantenerse cerca para encontrar la noticia sin la cual no podía ni debía volver a su redacción: la alineación que el Tigre tendría en el partido que ese fin de semana sostendría con su archirrival el Bolívar.

Años después, en esas idas y venidas de la cobertura periodística, mientras la misma reportera entrevistaba a ese entrenador que la sacó de la cancha, recordaron ese día, en el que en realidad se conocieron, y se rieron juntos, pero el profesor dijo algo: “Nunca me imaginé que tendrías la osadía de meterte a un campo de fútbol”. 

Esa reportera era Jilka Sanabria, una de las primeras mujeres periodistas que a finales de los años 80 decidió que se especializaría en deportes. No había cumplido ni los 20 años y estaba ahí, en la cancha, junto a periodistas varones de vasta experiencia y gran reconocimiento, a la caza también de noticias del fútbol, que también entonces era considerado sólo para hombres.

¿Su motivación? No era un capricho ni una extravagancia que muchos podían atribuir a su edad, sino un interés genuino porque en su familia el  fútbol -como dice ella- “era como el pan de cada día”. Con su padre, el paraguayo Vicente Sanabria Miers, y su tío, Jaime Pradel, arqueros, el primero de Bolívar y el segundo de Litoral y de la Selección de Bolivia, el tema de conversación era obvio: el fútbol.

Ángela Apaza  en una cobertura en el Rally  Dakar.
Foto:Ángela Apaza

El deporte la  apasionaba, igual que a su compañera de  Roxana Cuentas, a quien conoció en la Universidad Católica y con quien logró abrirse los primeros espacios en los medios de comunicación  para hacer oir su voz femenina hablando de fútbol. Está agradecida con Radio Metropolitana y el canal estatal, entonces Televisión Boliviana, que le abrieron espacio.

Pasaron más de 30 años desde que Jilka, igual que Roxana y otras periodistas  como Sdencska Bacarreza y Carmen Piña Pozo, llegaron a las canchas y estadios de Bolivia, donde ver ahora mujeres en la cobertura  ya no provoca admiración o curiosidad. Y es  que para romper estereotipos otras mujeres, también jóvenes,  avanzaron en el campo saltando diversos obstáculos, desde la desconfianza en su trabajo hasta bochornos o anécdotas que hoy recuerdan con algo de nostalgia porque les traen a la mente esa decisión que las movía para alcanzar sus objetivos, sus sueños.

Ángela Apaza, hoy una de las periodistas deportivas más renombradas de Bolivia, está entre las que hicieron camino al andar en esta especialidad del periodismo. 

Comenzó en radio Erbol y saltó a la piscina con una transmisión en vivo desde el estadio Hernando Siles de un partido entre  La Paz Fútbol Club y Real Mamoré. “Fue un periplo, incluso llegar a la cabina (de transmisión) que estaba en el cuarto piso del estadio.  En las previas del partido  me tocó cubrir el vestuario visitante. Recuerdo que apareció  Pablo Lanz, el portero del equipo trinitario, un jugador imponente. Apenas me le acerqué, comencé a titubear, pero gracias a su carisma y caballerosidad logré realizar mi primera nota aceptable en vestuarios”, recuerda. 

Pero desde esa primera cobertura, Ángela no paró; los nervios se esfumaron y  una certeza se apoderó de ella: el periodismo deportivo era lo suyo. “No había duda, estar en camerinos y al borde de la cancha en jornadas de fútbol, entrevistando a jugadores, médicos, directivos , directores técnicos, antes y después de los partidos era lo mío”, afirma la periodista de la voz potente, que sucumbió a su otra pasión, la radio, a los 13 años.

 Ángela, que también trabaja en la Red Uno, no se quedó sólo en la cobertura periodística del fútbol, sino que prácticamente  abarcó todas las disciplinas deportivas, pasando por el Rally Dakar, y cuenta su experiencia:  “Tuve que ponerme frente a un coche diplomático para que pare y me lleve hasta  la meta, relaté para una cadena francesa de televisión y lo hice a 15 grados bajo cero, pecho a tierra, la partida de los corredores . Todo eso lo viví en una sola edición del Rally Dakar, una hermosa competencia”.

Y estas mujeres no se amilanaron ni a la hora de incursionar en el comentario deportivo; se las ve en sets de televisión rodeadas de varones, participando en esos intensos y a veces acalorados análisis deportivos. Mariana García está en El Alarge, junto a periodistas como  Adrián Zalles, Gonzalo Cobo, Carlos Enrique Rivera y Mauricio  Caballero.

No comenzó como periodista deportiva, pero en las cobertura de televisión que realizaba quedó atrapada por el área. “Comencé de aficionada y me ayudó el que siempre estaba informada sobre lo que pasaba con mi equipo. De a poco fui conociendo más, sobre los jugadores, dirigentes y demás, pero no sólo de Bolivia, sino también del exterior, y me di cuenta de que lo podía hacer. Así, cuando llegó la oportunidad, con un casting de ATB con Mauricio  Caballero, yo llamé para que me hicieran la prueba y me fue bien”, cuenta. 

Distinción del Círculo de Periodistas Deportivos  en 1989, al medio Jilka Sanabria, una de las primeras periodistas deportivas de Bolivia.
Foto:Jilka Sanabria

Mariana señala que no es un trabajo fácil y reconoce que en ese proceso de aprendizaje confundió nombres de jugadores, de dirigentes y mezcló datos, pero que su objetivo es mejorar capacitándose y aprendiendo de sus colegas todos los días. 

Y con la generación de Ángela y Mariana también está Roxana Pomier, la primera mujer editora de deportes de un periódico,  en Página Siete. 

“Ellas nos quitaron el complejo de que las mujeres no podemos hacer periodismo deportivo, que no sabemos opinar de fútbol, y nos demostraron que se puede hacer una estupenda cobertura e ir más allá de lo que tradicionalmente se hacía”, afirma Paola Calle, que es parte de la nueva camada de mujeres reporteras de deportes que ya hizo su entrada a la cancha,  dispuestas a sumarse al trabajo y tareas que aún quedan pendientes, como el relato deportivo.

Paola Calle, de Página Siete, con el fallecido César Salinas, .

Paola trabaja en Página Siete con Roxana Pomier y junto a otras reporteras de su generación se prepara para el relato deportivo con talleres de radio y otras herramientas que le permitan educar su entonación  para que no agote en pleno relato. La anima lo que ve en  colegas como Jhulisa Mezza, que ya se decidió a relatar, Clarita León, Daniela Gorena, a Samantha Ugarte, que hace radio y televisión,  o  Kattia Peredes, que maneja cámaras y realiza transmisiones deportivas.

Ángela Apaza ya lo hace. "Muchos me piden relatar y aprovechar mi timbre de voz. Me gustaría hacerlo, es cosa de ganar ritmo y probar suerte. Todo a su tiempo", sostiene.
 

 García dice que es cuestión de animarse de una vez, pero mira a hacia las butacas y las graderías de los estadios y dice: “Falta que algunos hinchas cambien  su percepción de que las mujeres no sabemos de fútbol. Ya hemos demostrado nivel de competitividad”.

 

 

 

 


   

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