Pequeños talentos diseñan un juego que funciona con botellas plásticas

En el marco del Global Game Jam, niños de entre nueve y 13 años desarrollaron un juego que se activa insertando una botella de plástico a través de una consola; el objetivo es fomentar el reciclaje y reparar el mundo.
viernes, 07 de febrero de 2020 · 00:04

María Ortiz  / La Paz

Los más pequeños parecen haberse convertido en los mayores guardianes del medioambiente. En tiempos de la debacle ambiental, en los que pareciera que la esperanza se detiene y la sociedad queda atrapada en un inmovilismo en el que  todo lo que vive está bajo condena, la imaginación -y conciencia- de los niños se presenta como una especie de superheroína que busca liberar a nuestro planeta de la contaminación y sus catastróficas consecuencias.

 Los jóvenes han diseñado un videojuego denominado  Repairing the world  (reparando el mundo).

En este contexto, las máquinas que permiten jugar una partida insertando una moneda parecen ser cosa del siglo pasado. Pequeños talentos de entre nueve y 13 años han diseñado Repairing the world (reparando el mundo), un videojuego que funciona introduciendo una botella de plástico a través del orificio de una consola desarrollada con cartón y que consta de una palanca de mando (joystick) y tres botones reciclados. 

“La consola está compuesta de un sensor de presencia que detecta cuando alguien mete una botella de plástico. Al introducirla, en la consola hay una carita que se pone feliz, que nos avisa que se puede jugar y activa los controles”, explicó Édgar Mamani, instructor del joven equipo de Mi Maker House que participó en el evento Global Game Jam 2020 en la ciudad de Cochabamba el pasado fin de semana.

La parte hardware de este innovador juego consiste en una placa NodeMCU, la cual está conectada a un sensor de movimiento que detecta cuando introducen una botella de plástico. Al detectarla, la placa envía una señal a otra placa Raspberry PI Zero para poder habilitar el joystick y los botones  y así poder jugar al videojuego, que está desarrollado en una plataforma web (ArcadeCode de Microsoft) de uso gratuito.

 El equipo reunido para la propuesta de ideas.

“Se usó la placa NodeMCU porque se puede integrar a proyectos IoT (internet de las cosas), a poder desarrollarse en un futuro con el objetivo de que cuando se llene el depósito de botellas de plástico, éstos puedan enviar automáticamente un mensaje a alguno de los centros de acopio de plástico que existen en la ciudad”, manifestó Mamani.

Además, en el hardware también existe una matriz de LED  de 8x8 que al principio muestra una carita triste que está esperando que introduzcan una botella de plástico a modo de “ficha” o “coin”. Cuando la introducen, aparte de habilitar los controles (joystick y botones) que están conectados a la Raspberry PI Zero, la carita cambia de triste a feliz y el personaje principal, ReparBot, comienza a realizar la tarea encomendada por los humanos: reparar el mundo de toda la contaminación.

Equipo Mi Maker House

El juego fue diseñado en el marco del Global  Game Jam 2020 por seis estudiantes del Centro de Programación y Robótica Educativa Mi Maker House. Saúl Estrada (10 años) y Arham Escobar (13) se encargaron de la programación;  Enya Tordoya (13) y Jarys Maiev García (nueve) del diseño y arte; y Emir Mamani (12) de la electrónica y la construcción.

  Emir Mamani y Jarys Maiev durante la construcción de la consola.

Todos ellos fueron liderados por la cofundadora del centro  Elyn Maya Mamani, quien también colaboró en las áreas de programación y electrónica. 

Según Édgar Mamani, instructor del equipo y docente del centro, para  el Global Game Jam se convocó a los mejores estudiantes de sus talleres -regulares y vacacionales- de robótica y electrónica, que destacaron por ser el team más joven y por desarrollar además del videojuego  un mando personalizado, algo inédito hasta entonces en este evento en Cochabamba.

Tres días antes, todos los niños que querían participar recibieron una capacitación intensiva con talleres gratuitos de programación en desarrollo de videojuegos.

Parte del equipo trabaja  en el diseño y  la programación del juego.

“Teníamos 12 participantes. De ellos, vi conveniente llevar sólo a cinco, más a mi pequeña (Elyn), que iba a estar como líder del grupo. La selección fue difícil porque había mucho potencial. Finalmente llevamos a las personas más destacadas, más creativas y más disciplinadas”, indicó Mamani, que quedó “muy satisfecho” con lo que sus alumnos lograron desarrollar en un plazo de 48 horas.

No obstante, el apremio les obstaculizó para alcanzar la perfección que buscaban: “A la hora de hacer la prueba nos faltó llevar una fuente de alimentación y no lo pudimos demostrar como ellos querían”, señaló.

Prototipo de la consola, desarrollada a partir de  cartón reciclado.

Asimismo, Mamani destacó que los programadores de Repairing the world, Saúl Estrada y Arham Escóbar, llevaban asistiendo a sus talleres seis meses, por lo que contaban con una base de conocimientos que “les facilitó mucho en comparación de otros de sus compañeros que recién estaban ingresando a la escuela”.

Ahora, el objetivo a corto plazo es que el prototipo que han desarrollado quede completamente funcional para poder mostrarlo con la cabalidad que el tiempo les impidió: “Y posteriormente ver a dónde llegan, porque esta es una forma interesante de que los niños puedan aprender a reciclar los desechos plásticos”, concluyó Mamani quien, inspirado por su pequeña, que a su corta edad ostenta varias medallas de primer lugar en concursos de robótica y creación de aplicaciones tecnológicas, fundó Mi Maker House, una escuela cuya filosofía es crear para aprender y aprender para compartir.

 Placa Raspberry PI Zero.

Global Game Jam 2020

Fundada en 2008, el Global Game Jam es una organización sin fines de lucro con sede en San Luis Obispo, California, Estados Unidos, que busca fomentar el diseño y la educación del juego a través de un evento que es considerado como el más grande del mundo. 

Este año, el Global Game Jam se desarrolló entre el 31 de enero y el 2 de febrero de forma simultánea en 934 sedes de más de 120 países con un mismo concepto: reunir a personas en una comunidad con el objetivo de impulsar sus capacidades a través del desarrollo de juegos.

El evento tiene una temática específica cada año, que se anuncia el día de apertura en el mismo instante a nivel mundial. Este 2020 el tema fue “repair” (reparar), un parámetro a partir del cual los diferentes equipos comenzaron a  proponer ideas y a desarrollar sus trabajos en un plazo maratónico de 48 horas.

Bolivia participó del Global Game Jam  con tres sedes: Cochabamba (en la Universidad del Valle), La Paz y Santa Cruz (en las sedes correspondientes de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”).

 

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